Mercado Central: Gigante de tres patas
El Mercado Central es un ente tripartito, administrado por la Ciudad de Buenos Aires, la Nación y la provincia de Buenos Aires. Concentra la más grande oferta mayorista de frutas y hortalizas para abastecer a la Ciudad y al área metropolitana, ya que, gracias a la desregulación implementada por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, no es el único en su género.
Fue inaugurado el 15 de octubre de 1984 por el, recientemente fallecido, ex presidente Raúl Alfonsín, en la que fue considerada por entonces la primera gran obra que se ponía en marcha en la naciente democracia.
Pero también por esos mismos tiempos comenzaron a imponerse, casi como una perversa paradoja, las teorías del neoliberalismo, que propugnaban el retiro del Estado de sus funciones elementales. Fue así que el nacimiento del mercado se vio sacudido, casi simultáneamente, por una crisis que lo impulsaba hacia su desaparición.
Hacia 2003, cuando asumió un nuevo gobierno, comenzó a gestarse una concepción diferente del Estado y el nuevo mercado comenzó un lento proceso de recuperación, que el presidente de la Corporación del Mercado Central, Carlos Martínez, grafica de la siguiente manera: ?Con mucho esfuerzo y trabajo conjunto de todos los sectores que intervienen en la dinámica de este mercado, logramos revertir un déficit mensual de aproximadamente 800 mil pesos que se arrastraba desde hace más de 15 años?.
El más importante del país
Situado en la localidad de Tapiales, sobre la autopista General Ricchieri, es el principal centro de acopio de frutas y hortalizas del país y uno de los más importantes de América. De sus góndolas se abastecen unas 11 millones de personas. En sus 18 enormes pabellones operan más de 500 empresas mayoristas, que comercializan 1.400.000 toneladas todos los años y generan 5.000 puestos de trabajo directo. Todos los meses, 13.000 camiones que provienen de los cuatro puntos cardinales del país llegan a descargar su mercadería.
El Mercado Central posee laboratorios propios de bromatología, microbiología, fitopatología y productos pesqueros que certifican diariamente la calidad de todos los productos que se comercializan en su interior.
El director porteño
Miguel Saredi es un abogado porteño al que una familia dedicada a la actividad agropecuaria ligó con el campo. Peronista y fundador del grupo Pampa Sur, es el director que Mauricio Macri designó para representar a la Ciudad de Buenos Aires en el Mercado Central. ?Los mercados centrales han venido perdiendo importancia en todo el mundo desde la aparición de los hipermercados de consumo, que no compran en los grandes mercados concentradores, sino directamente a los productores de frutas y hortalizas. Incluso, algunos de éstos poseen establecimientos propios en los que desarrollan sus huertas y granjas de producción de animales para comercializar?, describe sin eufemismos. ?En el caso de nuestro mercado, se hizo muy difícil autofinanciarse, algo que se logró hace poco. Para conseguir esto debimos aumentar las inversiones y lograr que se radiquen en el mercado varias empresas, entre las cuales están la de neumáticos Bridgestone, Coca-Cola y la Administración General de Puertos, con la que terminamos de firmar un convenio para que se muden aquí varios depósitos fiscales.? ?De todos modos, aquí trabaja gente muy valiosa, que conoce mucho sobre el control bromatológico de alimentos. Esta gente, que como muchos otros que trabajan en el Estado se encuentra desmotivada, lo hace siempre con voluntad y con mucho conocimiento?, se admira el ex diputado. ?También es muy importante desarrollar una campaña para asesorar a los consumidores acerca de la estacionalidad de los alimentos, porque es necesario que baje el consumo de carne?.