Los pasos de la reforma política
Se venía discutiendo por lo bajo, entre asesores y colaboradores, mientras el final de la campaña electoral ocupaba gran parte de las agendas de políticos y dirigentes. Con el llamado al diálogo por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como contexto, en la Legislatura porteña también se comenzó a hablar de reforma política. Eso sí, con condimentos propios: ampliar la demorada autonomía porteña.
Así, legisladores de todas las fuerzas están discutiendo la creación de un código electoral de la Ciudad (con una autoridad electoral propia), una ley de partidos políticos y una norma para reglamentar el financiamiento de campañas. Pero detrás de la discusión se encuentra un ultimátum judicial que recibió el macrismo a mediados de junio de este año, cuando el Tribunal Superior de Justicia convocó a una audiencia para saber de boca de los propios funcionarios por qué no se había llamado a elecciones comunales.
La respuesta fue la falta de elementos para la convocatoria. Primero, la ausencia del nuevo mapa; luego, de padrones; pero todo eso ya está. ¿Entonces qué falta? Según los funcionarios del PRO, es necesario un código electoral porteño y una ley de partidos políticos que, entre otras cosas, habilite a los partidos vecinales a presentarse con candidatos aunque tengan representación en una sola comuna y no en todo el distrito.
Pero ante la posibilidad de que la Justicia obligue a Macri a poner fecha para la elección comunal, la determinación del Jefe de Gobierno fue motorizar una serie de acuerdos parlamentarios alcanzados en 2007 (logrados en la comisión de Asuntos Constitucionales que presidía en aquel momento Enrique Olivera, pero trabados durante 2008 y buena parte de 2009 con la llegada del macrismo) y reavivar la discusión para que, después de 12 años, se cumpla con una disposición constitucional y la Ciudad pueda decidir cómo, dónde, y de qué forma encarar un acto eleccionario, y también de qué manera se va a financiar a los partidos.
Pero más allá de destrabar la elección de Comunas, el nuevo código electoral serviría para implementar nuevas formas de votación, como la boleta única, que ayudaría a transparentar los comicios y terminaría con el robo de boletas; también para crear una autoridad electoral propia de la Ciudad, y no depender de instituciones nacionales.
LA OPINIÓN DE LOS LEGISLADORES
Para el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el macrista Marcelo Godoy, ?después de la elección y de 12 años, en el PRO creemos que sería muy bueno alcanzar esta deuda de la dirigencia política con la Ciudad. Y este semestre es ideal para cumplir, porque pensamos que el año que viene va a ser muy complicado social y económicamente, y 2011 es eleccionario?. ?Creo que todos están de acuerdo en la implementación de la boleta única, con excepción del kirchnerismo, y que todos los partidos estén en una misma plataforma. Es un cambio revolucionario que evita el llamado ?voto en cadena? y desecha la posibilidad del fraude. Después hay que definir el soporte: papel, electrónico o mixto?, añade. Por su parte, Martín Hourest, del bloque Igualdad para Todos (que a partir de la nueva composición de la Legislatura que comenzará a funcionar después del 10 de diciembre integrará el bloque de Pino Solanas, Proyecto Sur), afirma que ?el paquete de reforma en su conjunto facilitaría que no exista manipulaciones y delitos electorales, garantizaría niveles de transparencia y manejo de la plata, la correcta distribución de los fondos públicos y también ayudaría a mejorar los problemas de proximidad e identificación entre los candidatos y la gente?.
Uno de los puntos más importantes que se analizan es la autoridad de aplicación de este código electoral. En este ítem, las posiciones son más encontradas. Para algunos, habría que crear un juzgado electoral de la Ciudad para que aplique la nueva norma, un instituto que se encargue de las cuestiones prácticas del acto electoral y una instancia superior como el Tribunal Superior de Justicia. Éste es el caso de Sergio Abrevaya, de la Coalición Cívica, al que también adhiere el kirchnerismo. Pero otros difieren, abogan por la creación de tribunales electorales o por que esa potestad la tenga el Tribunal Superior de Justicia, tal es el caso de Godoy. Hourest, por otro lado, insiste en la creación de un instituto electoral, que sea autónomo y que no dependa ni de la Justicia ni del Ejecutivo.
A diferencia de la discusión nacional, no se incluye en el temario la posibilidad de internas abiertas y simultáneas. Abrevaya lo explica: ?En la Ciudad no hay partidos muy grandes, que necesiten las internas
para dirimir a los candidatos. Hay personalismos, y por eso no creo que haga falta. De todas formas todavía no se discutió?.
Por otro lado, uno de los aspectos más importantes de la ley de partidos políticos es la habilitación de partidos vecinales a presentarse con candidatos aunque tengan representación en una sola comuna, para las elecciones comunales. Hasta ahora, la Ciudad reconoce a un partido cuando tiene representación en todo el distrito, con un piso mínimo de cuatro mil firmas. Para el legislador de la Coalición Cívica ?hay un temor muy grande en descentralizar el poder en las Comunas. Durante todo 2008 el macrismo prometió que iba a tratar las leyes necesarias para fijar la fecha de elecciones, pero la verdad es que no lo hizo. Hasta ahora, que tiene una presión judicial para hacerlo?. Sobre este punto hay que recordar que están en disputa 104 cargos, teniendo en cuenta la creación de las juntas con siete comuneros por cada una.
El tema del financiamiento de los partidos políticos tiene menos consenso. Godoy señala que ?está todavía muy verde, y es un tema muy delicado. Hay que estudiar muy bien cuándo empieza una campaña o cuándo alguien se comienza a instalar, delimitar el tema del financiamiento público y privado, qué proporción se va a aceptar, etcétera. Son muchos puntos a tener en cuenta que iremos discutiendo a lo largo de las semanas?. Hourest critica: ?Desde el oficialismo todavía no tienen en claro cómo regular el manejo del financiamiento de la política, la emisión del subsidio a los partidos y la redistribución de fondos en relación a las campañas electorales?.
El macrismo pretende que este tema se trate en el recinto a fines de agosto, pero desde la oposición buscan una discusión con más ?densidad?, teniendo en cuenta que se necesitan 40 votos para la aprobación del paquete, y prefieren no hablar de tiempos. Una gran mayoría juega con que en el futuro próximo, el oficialismo gobernante en el distrito tendrá severas dificultades para conseguir la mayoría que le permita aprobar el texto de la ley tal como ellos quieren.
Pese a que hay consenso en la mayoría de los puntos, en el tratamiento de otros hay más rispideces, como es el caso del financiamiento de los partidos políticos. Sin embargo, todos están de acuerdo en que este paquete se va a aprobar, y con ello, la Ciudad contará con su propia justicia electoral y podrá completar el proceso de descentralización de poder a las Comunas. Aunque esa posibilidad, a Macri y a muchos políticos, les dé un poco de miedo. Pero ya no hay más excusas.
LA CARRERA LEGISLATIVA
Al cierre de esta edición se estaba realizando la segunda reunión entre los diputados porteños en la comisión de Asuntos Constitucionales. Hasta el momento trabajan con un borrador de 119 artículos, de los cuales se revisaron 90 en asesores, con un principio de acuerdo en 74 puntos. La idea de la reunión era tratar de limar las asperezas en los 16 ítems que hay de diferencia.
En ese sentido, nuevamente hablaron sobre autoridad judicial, inhabilidades (para evitar que sucedan casos como el de Luis Patti) y convocatorias a elecciones. Sobre este último punto hay una propuesta del kirchnerismo para establecer una fecha fija para llamar a todas las elecciones juntas (nacionales, porteñas y comunales), aunque en ese caso habría que modificar la Constitución, ya que es el jefe de Gobierno el que tiene la potestad para convocar a elecciones.
En las anteriores reuniones participaron, además de Godoy, Abrevaya y Hourest, Silvia La Ruffa, Christian Asinelli, Aníbal Ibarra, Oscar Moscariello, Gonzalo Ruanova, Martín Ocampo
y Enzo Pagani.
RECLAMOS OPOSITORES
El llamado al diálogo político a nivel nacional, cuyo primer invitado a la Casa Rosada fue el jefe de Gobierno Mauricio Macri, tiene sus proyecciones a nivel local. Y hay hay pedidos concretos. El titular del Congreso Metropolitano del Justicialismo porteño, Víctor Santa María, reclamó al Jefe de Gobierno que ?haga una amplia convocatoria a los partidos políticos de la Ciudad de Buenos Aires, es necesario sentar a la mesa a todas las representaciones y avanzar en el llamado a elecciones para elegir las autoridades de las comunas y aplicar una ley electoral?. Ayer, Macri hizo un llamado acotado: decidió iniciar el diálogo político con el senador peronista Daniel Filmus. Esa actitud provocó ironía en Santa María: Filmus no representa a nadie. Sería mejor que llame a los partidos políticos a los que hay que fortalecer.
Y no lo hacen?. El legislador Martín Hourest, del bloque Igualdad para Todos, en coincidencia con el titular del Suterh, también criticó a Macri cuando pidió rápidamente asistir a la Casa Rosada. ?Desde que gobierna en la Ciudad no convocó a ninguna reunión para impulsar el diálogo político?, castigó el economista.
OPINIÓN
"QUE HAYA INTERNAS ABIERTAS Y SIMULTÁNEAS"
Por Javier García Elorrio
(Ex funcionario porteño y miembro de la Fundación Ciudad)
En los primeros días de esta semana hicimos presentaciones formales ante el Jefe de Gobierno y ante el ministro del Interior para que los beneficios de la reforma política a nivel nacional también lleguen a los ciudadanos porteños. A Macri le pedimos que cumpla con lo que prometió hace seis años, cuando era candidato.
El pasado 17 de julio de 2003, en el diario La Nación, Macri le dijo al periodista José Ignacio Lladós: ?Hay que terminar con la lista sábana y avanzar hacia un sistema mixto. También hay que sancionar la Ley de Comunas, que otorgará más poder a los ciudadanos. Obviamente, esto implica descentralizar decisiones, para que la resolución de los problemas esté más cerca de la gente?. En nuestra ciudad seguimos con las listas sábanas, con una Legislatura que, por el modo de elegir a sus miembros, es igual que el viejo Concejo Deliberante pero con otro nombre, con candidaturas a cargos electivos promovidas sin ningún tipo de participación ciudadana.
La reforma política que se promueve a nivel nacional también debe ser implementada en la Ciudad de Buenos Aires, no sólo para promover una mejor gobernabilidad a nivel local, sino para evitar que los porteños terminen siendo ciudadanos de segunda en materia de derechos políticos. Basta señalar que todos los candidatos electos por la Ciudad en el último comicio fueron promovidos por sus respectivos jefes partidarios, sin intervención alguna de los afiliados a esas agrupaciones, lo cual no contribuye a una mejor calidad de gobierno.
Por otro lado, lo que se está discutiendo en la Ciudad no es una reforma política. Es una mentirita decir eso. Se están analizando instrumentos electorales que están pendientes desde la creación de la constitución. Una verdadera reforma política significa que vos puedas elegir con libertad a las personas que te representan; es darle libertad a la gente y no sacársela. Además, la boleta única que se discute no es el fin de la boleta sábana. La boleta única garantiza que estén todos los partidos, eso sí, pero también están metida todas las listas sábanas. Más interesante es un sistema uninominal donde ponés todos los candidatos y privilegias la decisión sobre el ordenamiento.
En la carta que le envió la presidenta de la Fundación, Andreína de Luca de Caraballo, comunicamos además que nuestra institución espera a ser llamada a ese diálogo en donde expondremos nuestra visión de una reforma política que contemple la convocatoria inmediata para las elecciones comunales y la sanción de leyes que aseguren internas abiertas para seleccionar candidatos a jefe de Gobierno y la eliminación de la lista sábana para la elección de legisladores locales.