Publicado: 02/11/2006 UTC General Por: Redacción NU

Los legisladores también culparon a Telerman

El ARI, el Frente para la Victoria y el macrismo. Diputados de las tres fuerzas más importantes de la Legislatura aseguraron que la salida de Guillermo Nielsen del Gobierno porteño "roza" al jefe de Gobierno, quién eligió a su ministro de Producción, Enrique Rodríguez, como vocero para responder a las críticas del ahora nuevo ex
Los legisladores también culparon a Telerman
Redacción NU
Redacción NU

Si la presentación del presupuesto 2007 tuvo fuerte repercusión en la política porteña, la salida de Guillermo Nielsen del ministerio de Hacienda, la prufundizó. Los tres bloques más fuertes de la Legislatura porteña, el ARI, el Frente para la victoria y el macrismo, aseguraron que este conflicto "roza" al jefe de Gobierno, Jorge Telerman.

El presidente del bloque kirchnerista, Diego Kravetz, sostuvo: "El diseño del presupuesto es responsabilidad del jefe de gobierno. Haber enviado un presupuesto con déficit y endeudamiento es una irresponsabilidad política y ahora tenemos que trabajar entre todos para hacer un presupuesto equilabrado para la ciudad".

Por su parte, el vicepresidente primero de la Legislatura, el macrista Santiago De Estrada, solo se refirió al tema y expresó que la decisión de pedir la renuncia a un ministro "es un resorte" del jefe de Gobierno.

Otro que salió a opinar es el titular del bloque del ARI, Fernando Cantero. "No sé que estará pasando por la cabeza de Telerman", señaló y agregó que "se equivocó al enviar un presupuesto deficitario". También destacó que el desplazamiento de Nielsen "lo debilita (a Telerman) como candidato a jefe de gobierno".

Por último, Roberto Feletti, un ex funcionario despechado por su condición de ex, también salió a pegarle al pelado jefe comunal. "Telerman no puede pretender instalar reformas estructurales como las que intenta y que le provocaron que se estrelle parte de su gabinete y recambiar dos ministros (por Nielsen y al ex titular de Planeamiento, Ernesto Selzer). Está dando señales de que no tiene un rumbo claro excepto su propia proyección política, y eso es costoso para los porteños".

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU