Vidal habló sobre la situación de la Villa 31 y 31-bis
Tras la semana en la cual la situación habitacional de la Villa 31 y 31-bis volvió a la agenda mediática por ser el eje de un nuevo choque entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad, las aguas se apaciguaron después de que iniciaran los controles sobre el ingreso de materiales de construcción al asentamiento. La ministra de Desarrollo Social porteña, María Eugenia Vidal, tomó voz en el asunto para explicar cuáles son los pasos a tomar para normalizar finalmente la situación de los vecinos.
"El Gobierno conformó hace algo más de un mes una mesa de diálogo con 33 vecinos representantes de la Villa 31 y 31-bis. Ahí acordamos tres objetivos", indicó la funcionaria en declaraciones a Radio 10. El primero de éstos "tenía que ver con el detener el crecimiento de las construcciones en altura. Los propios vecinos estaban de acuerdo con esto". "El segundo tema fue la extensión de los servicios y el tercer punto era la recuperación de algunos espacios dentro de la villa", continuó, agregando luego: "En ese camino venimos avanzando".
Con respecto a la orden judicial que prohibía el ingreso de materiales para construir en altura dentro del terreno, informó que, si bien pesaba desde "el año pasado", recién se pudo efectuar al recibir apoyo de la Policía Federal. "Eso se pudo a lograr la semana pasada por un acuerdo con Aníbal Fernández".
"La idea es detener el crecimiento y en segunda instancia seguir un proyecto de urbanización donde sea posible y de relocalización", alegó Vidal, para quien "está claro que todos los vecinos que viven en la villa 31 y 31 bis no entran". "Hay un sector de la villa importante que está bastante urbanizado. Habría que trabajar en integrar ese sector a la Ciudad", afirmó, contrastando luego esa situación con la de otro sector del asentamiento donde "tendríamos que discutir el nivel de avance de la urbanización".
"Para esto es necesario un censo en el que estamos trabajando para saber cuántas familias viven allí", concluyó la ministra tras explicar que el último censo data del año 2004, aunque confirmó la existencia de "50 casas que están detectadas como casas en riesgo". "Nosotros podemos mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero para hacer loteo y titularidad se necesita el involucramiento del Gobierno nacional", finalizó.
En coincidencia con la reflexión final de Vidal, el legislador porteño por la Coalición Cívica y presidente de la Comisión de Vivienda de la Legislatura, Facundo Di Filippo, declaró por Radio América que "la gente está en un terreno que es de la ONADE, o sea nacional. Si hay un desalojo ahí, es responsabilidad de la Nación", aunque luego reconoció que ello no quita que haya "una responsabilidad de la Ciudad".
"El Gobierno de la Ciudad dice que corren riesgos las familias en la 31, pero les quiere dar un subsidio de diez meses y luego las deja en las calles. No las recoloca bien, porque los hoteles están superpoblados y salen caro", continuó Di Filippo, quien ya había criticado a lo gobiernos nacional y local por "pasarse la pelota" de la problemática de la Villa.