Darío Calderón: "El rock está en todos lados"
La historia de la Ciudad se puede contar a través de las letras de rock. La dictadura, la primavera alfonsinista y el vaciamiento menemista. Así explica Darío Calderón (segundo, de izquierda a derecha, en la foto) de que trata "Buenos Aires y el rock", el libro del cual es autor junto a Gabriela y Adriana Franco. Editado por la Comisión de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura porteño, fue presentado en la Feria del Libro con invitados como el músico, escritor y letrista Pipo Lernoud.
"Es el fan número 1 del libro. Para él, no hay en el mundo un texto de estas características", cuenta Darío, ex plomo de Man Ray, Attaque 77, Los Twist y Pappo, entre otros, periodista y, ahora, escritor.
"El rock tiene tres comienzos. En el 2005 se festejó el primer disco de Los Gatos (1965), las primeras canciones hechas en castellano; el año pasado se festejó, poco, el primer single de Los Beatniks (1966), que representó la actitud rocker; este año, en septiembre, se celebra la aparición de La Balsa (1967) y las 200 mil copias vendidas. Por eso se habla de tres comienzos: Idioma, actitud y ventas".
NU: ¿Cómo surgió la idea de escribir el libro?
DC: Colecciono discos desde muy chico y en un taller de historia del rock nacional conocí a Gabriela Franco, con quien compartimos miles de recitales juntos y el coleccionismo de discos, sobre todo de los '60, '70 y '80. La investigación llevó dos años, pero algunos de los llamados expertos en Patrimonio Histórico no estaban de acuerdo en considerar al rock como patrimonio cultural.
Sin embargo, el principal problema que tuvimos fueron las fuentes, hay muchos discos viejos que no se consiguen, o que cuestan una fortuna. Por otro lado, en la época de la dictadura los discos venían sin letra, o lo que decía el libro no era lo mismo que estaba grabado, ni lo que se cantaba en vivo.
NU: ¿Cuál fue la metodología de trabajo?
DC: Seleccionamos 500 canciones que hablan de la Ciudad, de las cuales 160 las nombran directamente. Una vez que me tomé el trabajo de ordenarlas por año, saltaba a la vista que había tramos muy concretos en los cuales las letras reflejaban la sociedad.
En el libro se clasifican estos tramos así: 1) Exclusión simbólica (1966-1973), que refiere al período de nacimiento del rock y la oposición que tuvo; 2) Exclusión física (1974-1981), sobre la relación del rock y los regímenes militares; 3) Ciudad recuperada (1981-1984), sobre las libertades al género después del paso de los militares y la aparición del rock festivo; y 4) Exclusión social, sobre las consecuencias de las políticas liberales de los '90 y la globalización, el origen de lo que se llama “rock barrial”.
NU: ¿Cuál fue la repercusión que tuvo?
DC: Además de Pipo, hemos hablado con muchos artistas y nos dijeron que les gustó. Por otro lado, luego de la presentación en la Feria, muchas librerías nos pidieron venderlo, ya que por ahora sólo se vende en el salón de ventas del Ministerio a 15 pesos. También está la idea de hacer una segunda edición, aunque mucho más amplia.
UNA CUESTIÓN DE PRINCIPIOS
Bandas como Riff o Los Violadores veían a Lito Nebbia, a Spinetta, o a Charly como blanditos. “Eso no era rock”, decían. Darío coincide: “La mezcla con el tango, con el folklore dio lugar a un género nuevo que, técnicamente, no era rock. Es una música popular que no tiene nombre. Por ejemplo, a Moris, la denominación ‘rock nacional’ no le va”.
Otras de las discusiones que aborda tiene que ver con la paternidad de todo el fenómeno. “Creo que hay varios padres, lo que pasa es que Lito no quiere compartir la paternidad. En realidad, él no estaba solo y fue el producto de varios factores. Moris, Javier Martínez o Miguel Abuelo, todos estaban ahí, en La Cueva”.
“Buenos Aires y el rock” es un mapa: de lugares de encuentro, de relaciones sociales, de la actividad de los primeros tipos que, con el paso del tiempo, fueron considerados como fundacionales de lo que hoy es un gran monstruo, sobre todo comercial. Un mapa, una guía, en medio de la avalancha de homenajes como “Escuchame entre el ruido”, el próximo estreno de "Argentina Beat” (documental de Hernán Gaffet) y la revalorización de la figura de Lito Nebbia de la mano de un renovado Andrés Calamaro.