Publicado: 06/10/2006 UTC General Por: Redacción NU

Segundo día del juicio por incidentes en la Legislatura

En la segunda audiencia por el juicio oral y público por los destrozos de la Legislatura los testigos son los policías. NOTICIAS URBANAS da a conocer los testimonios policiales presentados por la fiscalía y las opiniones de los imputados. El tribunal solicitó un cuarto intermedio
Segundo día del juicio por incidentes en la Legislatura
Redacción NU
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Este viernes 6 es el segundo día del juicio oral y público por los incidentes en la marcha contra el recrudecimiento del Código Contravencional porteño. El juicio estaba convocado a las 10 pero comenzó poco después de las 11. En la planta baja se encuentra la sala, lindera a la calle Talcahuano, para el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 17, que lo integran Elsa Moral, Silvia Arauz y Alejandro Noceti Achával. Para ingresar es necesario apagar los celulares y mostrar los bolsos a los efectivos policiales. El tribunal se encuentra en una especie de estrado, elevado y con una gran cruz católica en las espaldas, un banco de frente para los imputados, a la derecha más bancos para los abogados y del lado más próximo a la calle, junto a un televisor, la mesa donde se encuentra el fiscal Juan José Ghirimoldi.

La segunda jornada del juicio comenzó sin la presencia de la totalidad de los imputados. Estaban ausentes tres de ellos. A los minutos llegó uno de ellos que, a las 14, se retiró por descompensación (Fabián Scaramella). Finalmente a las 11:15 se sienta a declarar en condición de testigo por parte de la fiscalia un integrante de la brigada de la seccional 2ª, Luis Fuentes. Luego le siguieron los efectivos Vinola (brigada de la comisaría 14), Walter Medina (brigada comisaría 2ª), Juan Quinteros (comisario de la 41 el 16 de julio de 2004 y actualmente a cargo de la seccional 46) y Roberto Wirts (inspector comisaría 1ª).

El declarante, Fuentes, dijo bajo juramento no haber visto a ninguno de los imputados realizar destrozos. Si agregó que a Marcela Managua y Carmen Ifrán las reconocía porque fueron detenidas por un colega suyo, el oficial Campos. Fuentes en ningún momento recordó los horarios en que se produjeron las detenciones, ni el lugar exacto. Sí explicó que las órdenes de detención las recibió de sus superiores que se encontraban en el lugar y que ellos respondían a la Dirección General de Operaciones. Además, agregó que produjo una sola detención ese día.

"Detuve a un menor que se encontraba en un grupo de tres o cuatro. Ellos hablaban de que golpearon a un oficial", fueron las razones por las que Fuentes detuvo a un chico, del cual no precisó nombre, ni edad y al que tampoco vio agredir a ningún efectivo policial. Precisó, además, que por la detención no realizó acta alguna y tampoco recordó a que hora detuvo al menor. El testigo, mirando al tribunal, expresó haber estado en el lugar prestando colaboración a sus colegas hasta las seis de la tarde y que solicitó a los canales de televisión los videos tapes por los destrozos del edificio estatal. Sobre la descripción de la manifestación, calculó que eran unos 200 y que "más de las mitad no hacía nada".

Vinola, de pelo largo morocho y algo de barba, manifestó que detuvo a cuatro personas, dos menores y dos mayores, pero que no recordaba cómo se llamaban, ni qué habían hecho los dos mayores para ser trasladados en un patrullero. Explicó que a los menores los vio tirando piedras, que después los perdió de vista y que los agarró más tarde.

Walter Medina, el tercer efectivo policial que testificó por pedido de la Fiscalía, relató que apresó a tres de los imputados (Eduardo Ruiz, César Gerez y Carlos Santamaría). El policía, a cargo de la brigada de la 2ª, niega conocer a los vendedores ambulantes pese a que los abogados defensores, de la Liga por los Derechos del Hombre, dicen que se conocían con los "canas".

Por la ausencia de un imputado, Antonio Medina, y el pedido para retirarse de otro, Fabián Scaramella, los magistrados del Tribunal Oral decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta las 15. El abogado de Medina sostuvo que envió una nota para justificar a su defendido por no poder asistir por responsabilidades laborales. Scaramella, que se encuentra privado de la libertad pero por otra causa, según su abogado se descompensó y tendría un ataque de nervios.

Los magistrados volvieron al estrado muy cerca de las 16, no como había prometido la presidenta del tribunal a las 15. Finalmente lo que decide el tribunal es rechazar el pedido de permiso por trabajo para no concurrir al Palacio de Justicia.

Eduardo Ruiz, imputado y ex preso y primo de otro detenido, César Gerez, pidió declarar luego de que el policía que lo detuviera diera su versión de los hechos. "Él nos conocía. Yo trabajaba en la esquina de Perú y Rivadavia en la puerta del local de Aeroláneas Argentinas. Además de vivir en el barrio de San Telmo donde nos cruzabamos. Yo vi como golpeaba a Eduardo Suriano".

El comisario Quinteros, un hombre de anteojos, bigotes, pelo corto morocho con gel y traje, aseguró que recibió la orden de hacer detenciones a los agresores. En el lugar el comisario recibió una golpiza por la que fue trasladado al hospital. Al imputado Eduardo Suriano lo vio arrojando piedras pero dice que en ningún momento fue atacado por él.

Roberto Wirts comentó ser secretario en la calle del comisario Calcas a cargo del operativo. Éste señalo algo que los familiares de los protestantes el 16 de julio de 2004 que fueron detenidos creen muy importante. "Varias veces aseguró que los legisladores se encontraban en la Legislatura porque la policía no les permitía retirarse".

El Palacio de Justicia, donde se desarrolla el juicio oral y público por los incidentes en la marcha contra la reforma del Código Contravencional, es conocido por los imputados y ex presos por los destrozos a la Legislatura de la Ciudad. Uno de los detenidos, Margarita Meira, estuvo privada de la libertad durante 14 meses en la cárcel de mujeres del partido bonaerense de Ezeiza. Antes de llegar a la cárcel pasó por el subsuelo del Palacio Tribunal. Allí existe la alcaldía de detención de la Unidad Nº 28 llamada la "leonera" y "el refugio". "Son dos lugares que no respetan las condiciones mínimas de un detenido. En el refugio, una celda con una puerta sin rejas herméticamente cerrada. Hay un sólo baño y sin agua para 40 personas. La taza para tomar agua es un asco. Ustedes los periodistas tendrían que pedir ver ese lugar", expresó a NOTICIAS URBANAS Meira antes de la audiencia que le implicó no poder ir vender productos a la Plaza Constitución.

Para el transformista Jorge Nieva, detenido en la cárcel del barrio de Devoto Unidad Nº 2, "nosotros ganamos la pulseada. Conozco muy bien la causa porque la leí en la cárcel gracias a los organismos de derechos humanos. No tienen con qué culparnos". Mientras Nieva hablaba Marcela Sanagua, otra de las detenidas que se manifestó contra el Código Contravencional por lo que implica el empeoramiento en sus condiciones de trabajo que desarrolla como prestadora de servicios sexuales, comentó que su deseo es que "pase rápido el juicio y que todo se resuelva para bien".

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