“La sociedad rechaza la pelea de Cristina y Macri”
?La gente cree que Macri y Cristina solo quieren ganar la batalla mediática; piensa que ambos están fuera de foco discutiendo temas que no le interesan a nadie y así el debate se convierte en una ?riña de gallos? que produce rechazo?, señala Jorge Giacobbe hijo, director de la consultora Giacobbe & Asociados, que lidera su padre.
En la entrevista con NU Giacobbe puso la lupa sobre los últimos temas de la agenda política: la tragedia de Once y la polémica entre Nación y Ciudad desatada a raíz de la discusión del traspaso de los subtes y los colectivos, y el impacto que esos hechos tuvieron sobre la imagen de los dos principales líderes del escenario político: Mauricio Macri y la Presidenta.
?¿En qué medida afectó la imagen de Cristina la tragedia de Once y la reacción política de la Presidenta frente al episodio?
?La imagen de Cristina experimenta una declinación, lenta pero constante, luego de haber alcanzado su guarismo máximo en las elecciones del año último, pero no exclusivamente ligada a la tragedia de Once. Es difícil determinar cuántos puntos de imagen perdió Cristina por la tragedia de Once en particular, aunque sabemos que la caída de esa semana ha sido más abrupta que durante las anteriores. Es importante señalar que el proceso de pérdida de imagen no depende siempre ni exclusivamente de un vaivén político puntual, un revés comunicacional o una tragedia que pueda sufrir la gestión. Tampoco exclusivamente de las suertes o desgracias de sus ministros. En el fondo de la caída de imagen de Cristina subyace una incipiente sensación de malestar económico/financiero que pareciera querer consolidarse en la opinión pública. Poco tiempo atrás, muchos sectores vivían una etapa de evidente bienestar. Tenían plata en el bolsillo, podían ahorrar, viajar en un fin de semana largo e incluso proyectar el crecimiento familiar. Hace poco tiempo atrás, el ?cómo llegar a fin de mes? no era tema amenazante para la mayoría de los sectores medios. Ese bienestar que aportó el poder adquisitivo construyó una gran masa que valoró positivamente a Cristina, y la votó, aun autodefiniéndose como ?apolíticos? o ?independientes?. Ahora ?parecería? que aquel contrato se empieza a resquebrajar, se reduce el poder adquisitivo y baja también la imagen de quien ?representaba? esa bonanza. Frente a un electorado cada vez más maduro y pragmático, se torna más difícil para los políticos desviar artificialmente la atención cuando existe un tema más complejo de fondo. Si la gente no llega a fin de mes, cada ?detalle? será un problema en su relación con la Presidenta. Si el bolsillo está bien, la opinión pública tiende a ser más indulgente.
?¿Qué percepción tiene la gente de la disputa sobre la transferencia de los subtes y los colectivos?
?Algunos conflictos se tornan tan complejos, tan incomprensibles, que buena parte de la opinión pública prescinde de involucrarse. El debate se convierte en una ?riña de gallos? que produce rechazo. El grueso de la sociedad observa cómo se comportan y forma opinión sobre ellos. A los usuarios les importa el costo del boleto y la calidad del servicio, dos temas que quedan subordinados a la riña de los políticos. Cuando en un focus group alguien dice ?están discutiendo por algo que no le interesa a nadie?, están señalando la dimensión de la brecha entre las prioridades de los políticos y las de la sociedad.
?¿A quién le cree la gente en este conflicto y por qué?
?Hay pequeños porcentajes de gente que cree en alguno de los dos. La mayoría cree que ambos están fuera de foco, discutiendo cosas que no son las que a ellos les afectan la vida cotidiana, prolongando un daño colectivo en pos de ganar una batalla mediática.
?¿Quién comunica mejor en el conflicto, Macri o Cristina, y por qué? Macri se puso más duro que de costumbre con el Gobierno, ¿sumó o perdió?
?Es difícil determinar mejores y peores. Ambos lo hacen muy bien. En términos meramente comunicacionales, ambos equipos exhiben estrategias y recursos brillantes. La identidad de cada uno es diferente al otro, sobre todo en la noción de presente y futuro. Cristina es dueña del presente, está en el centro del ring, invitando a alguien a subirse. La opinión pública le dio un triunfo impresionante y lo hace valer en la cancha. Pero hace tiempo ya que el gobierno no habla de futuro ni propone nuevas utopías o sueños por alcanzar. Solamente defiende el presente, incluso se queja de la falta de reconocimiento sobre logros del pasado. Discursivamente, podríamos decir que Cristina tiene más presente y pasado que futuro. Mientras sostiene a Cristina, la sociedad va ?preparando? o ?macerando? los recambios políticos necesarios para años venideros. A esas personas les da tiempo, en cierta forma los protege, mientras los observa. Mauricio Macri, al igual que Daniel Scioli, son dos figuras que la sociedad está ?cuidando? para el mañana, preparando, en secreto, la pelea por la presidencia 2015 entre ellos. Cristina comunica para el presente, y dentro de esa situación lo hace bien. Macri y Scioli comunican para el futuro. Considerando que el presente poderoso trata de socavar al futuro para que no llegue, están sorteando la tormenta.
?En algún momento Macri descubrió que victimizarse le sumaba puntos frente a la sociedad. ¿Sigue dando rédito esa movida política que tiende a colocarlo como un líder que está siendo extorsionado por el Gobierno? ¿O más bien aparece como un dirigente poco inclinado a tomar responsabilidades?
?Todos utilizan la estrategia de victimización en algún momento, no es que Macri la haya descubierto. Cuando uno asume el rol de víctima, está colocando al otro en el papel de victimario. Entre Cristina y Macri hay un juego donde todo el tiempo cambian de roles, un rato cada uno. Es una estrategia filosa, de la cual hay que tener cuidado. La utilizan porque gran parte de la sociedad tiende a identificarse con la víctima y sensibilizarse en su reclamo, rechazando la posición y argumentos del victimario. Pero en un escenario de conflicto permanente, el cambio de roles es tan habitual que muchos pierden el hilo del guión.