Publicado: 22/05/2007 UTC General Por: Redacción NU

Encuestas, cortes y otras claves para el 3 de junio

El nerviosismo en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó niveles máximos. Las encuestas van a ir largando los buenos números y allí se plasmará cuál (o cuáles) son las reales confrontaciones. Macri lidera en todos los casos -menos en una encuestadora- y ya casi bordea su techo en la intención proyectada mientras que abajo la lucha es sin cuartel. Allí, el efecto "ascensor" de Telerman (sube y baja) deja a Filmus con alguna oportunidad de entrar al ballotage. El corte en la Ciudad y tres predicciones para el 3 de junio
Encuestas, cortes y otras claves para el 3 de junio
Redacción NU
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Ésta es la elección más extraña a la asistimos todos los porteños quizás desde el advenimiento de la democracia en 1983, o sea en la modernidad. Ya no están los partidos centrales tradicionales -justicialismo y radicalismo- como ordenadores del mapa político de la Ciudad. Tampoco sus extensiones por izquierda y derecha, como fueron por ejemplo el Partido Intransigente y la UCeDé. La Capital no tiene tradición de corte importante salvo algunas excepciones, pero la "finito" de algunas diferencias y lo atípico de algunas situaciones permiten abrir una incógnita a al respecto.

Cuando se descompuso ese mapa que a grandes rasgos dominó la política porteña durante casi 20 años, llegaron los grandes duelos entre coaliciones que a través de candidatos "gancheros", tuvieron dos duelos memorables -ambos ganados por Aníbal Ibarra, en el que la centroizquierda derrotó a la derecha. Domingo Cavallo y Mauricio Macri fueron las víctimas del chacal de Villa Ortúzar, aunque en esta última ocasión resignó la primera vuelta y recién con el apoyo del Presidente Kirchner lo noqueó claramente en el ballotage. Pero la historia ahora es otra.

Hoy las cosas son difíciles de medir y de evaluar, aún para los que hace años nos dedicamos a husmear en la Ciudad debajo de las alfombras e intentamos divisar frases y decisiones bajo el agua. El nivel de operaciones cruzadas de los encargados de la numerología hacia el 3 de junio representa una muestra de que algo extraño está pasando. No nos vamos a horrorizar si la encuestadora contratada por Fulano o Mengano "toca" un poquito los números hacia afuera para quién le paga por su trabajo. Ya es parte del folclore. Pero nos acercamos a los días en que los analistas estadísticos y los jefes de campo de estas empresas deciden "volver" a su verdad o inmolarse con el cheque seguro del contratista. Veremos qué pasa cuando a la gente le den la boleta (además de las preguntas) en los últimos diez días, ya cuando sabe que va a tener que ir a sufragar un domingo de estos. Ahí se va aclarar todo un poco salvo que la pelea por el segundo lugar sea más reñida de lo que se prevé.

Tres cosas van a pasar casi con seguridad el día de la elección:

1) Macri, primero cómodo, y ayudado con un piquito de casi dos puntitos de voto "vergonzante", tendrá más votos que su lista de legisladores. Algunos progres quieren el cambio pero lo expresarán en la lista de legisladores y no en la de jefe de Gobierno donde nunca reconocerán que votaron a Macri, el humor social terrible ayudará esta opción.

2) Jorge Telerman también se va a ver beneficiado con un corte a su favor respecto de sus candidatos a diputados por la Ciudad. Incluso lo votarán con Aníbal Ibarra con quien está absolutamente enfrentado.

3) A Daniel Filmus le tocará el escenario inverso, ya que su candidatura sacará menos votos que las listas que lleva a su lado. Ibarra es el gran misterio a cuantificar en votos reales frente a lo que aseguran es su "intención de voto". Pero si algo es seguro es que el ex jefe porteño tendrá más votos que Filmus (quizás también en el orden de un dos por ciento) y una pequeña fuga de Ginés (casi medio punto) a favor del Pelado, haría de esta elección un final no apto para cardíacos.

Y el dilema es que acá, dos o cuatro puntos son tan centrales para entrar en el ballotage cómo para marcar la diferencia entre Macri y su perseguidor, por decirlo de una manera no es lo mismo 9 puntos que 13. Y en cuanto al segundo, lugar no es lo mismo sacar 23 que 27 puntos.

Es una campaña en la que se jugó fuerte porque a nadie le sobra nada, más bien todo el mundo busca lo que falta de la manera que sea. Se trabajó más para hundir al otro que en demostrar la mayor capacidad. Queda el circo-debate de la TV para el miércoles, y para Macri, salir bien parado puede ser definitorio, un escenario de cuarenta puntos cierra cualquier ballotage. Se acerca el momento, puntito más puntito menos…

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