Huemac, un drama latinoamericano
Es un drama lírico de un solo acto. La acción transcurre en la ciudad sagrada, en la que el emperador Huemac, heredero del monarca Acatl, celebra el aniversario de sus bodas con la hermosa Xiutzal con grandes fiestas.
Como invitados llegan unos súbditos del rey enemigo Ixcicohuatl, que se introducen en el templo disfrazados de monjes, ayudados por una bruja disfrazada de sacerdotisa, llamada Mayabel.
Ésta le da al rey un brebaje que anula su voluntad y luego inicia su danza, en tanto que Xiutzal presiente la desgracia y se desmaya en brazos de sus sirvientes. Al mismo tiempo, las tropas enemigas invaden el reino, saqueando e incendiando la ciudad.
Ixcicohuatl desafía a Huemac a una lucha a muerte y en ella lo hiere. En su agonía, Huemac invoca a sus dioses y vaticina la llegada de los hombres blancos, que terminarán con su mundo.
La obra concluye con la aparición, en medio de la niebla de la mañana, de la figura de un soldado español, con lo que se cumple la profecía que Huemac ha entregado antes de morir.
En la historia mexicana, Huemac fue un rey tolteca que reunió en un libro que llamó Teomoxtli ?o Libro Divino- las historias y cantos de su pueblo.
La ópera fue estrenada el 22 de julio de 1916, en el Teatro Colón. De Rogatis compuso, con argumentos de Ricardo Rojas, otras dos obras sinfónicas de cuño americano: Ollantay y Zupay. Para componer Huemac contó con el libreto de Edmundo Montagne.
De Rogatis había nacido en Italia en 1880 y fallecido en Buenos Aires en 1980. Fue discípulo de Alberto Williams, en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires.
De vocación americanista, en el marco de las celebraciones del Centenario de la Revolución de Mayo, estrenó el poema sinfónico Zupay. Su obra más difundida fue Huemac.