Cómo llegan los K al lanzamiento
Daniel Filmus y Carlos Heller presentarán oficialmente este viernes a las 18 en Parque Norte la fórmula que integran para pelearle la Jefatura de Gobierno de la Ciudad a Mauricio Macri-Gabriela Michetti y a Jorge Telerman-Enrique Olivera. Pero, quiénes son los grupos kirchneristas más fuertes detrás del Frente para la Victoria.
El tandem que formaron hace ya más de tres años la senadora Vilma Ibarra y el jefe del bloque de la Legislatura, Diego Kravetz, se mantiene como uno de los más firmes, situación que se vislumbra, entre otras cosas, porque todos sus aliados fueron recompensados cuando debieron abandonar el Gobierno de la Ciudad.
El otro grupo fuerte es el del Partido Justicialista. Su influencia no se debe al trabajo orgánico del partido, sino más bien al del peso del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta Horizontal (SUTERH), con Víctor Santa María a la cabeza y el legislador porteño Juan Manuel Olmos, y por otra parte del ministro de Justicia de la Nación, Alberto Iribarne.
En decadencia está la Corriente Popular Porteña. Nacida como el núcleo duro del albertismo, quedó relegada paso a paso por el crecimiento del Partido de la Victoria. Ahora, mantiene a Claudio Ferreño como hombre de confianza de Alberto Fernández en Asuntos Parlamentarios de Jefatura de Gabinete, pero todo indica que Miguel “Pancho” Talento bajará un par de escalones y no será reelecto como legislador.
En la otra punta están los movimientos sociales, que vuelven a jugar fuerte detrás del candidato del presidente Néstor Kirchner. El Movimiento Evita y la Mesa de Enlace de la Ciudad renunciaron al Gobierno de la Ciudad, en tanto Libres del Sur se mantiene firme con Jorge Telerman, pese al dolor de cabeza que le causan al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. En tanto, el Frente Transversal Nacional y Popular mantenía hasta este viernes su división inicial entre quienes apoyaban a Jorge Telerman y a Daniel Filmus, como lo hizo el líder, Edgardo Depetris.
Por otra parte, Alberto Fernández tiene dos dirigentes satélites que, aunque hablan con todos los sectores, se comunican directamente con él. Se trata del superintendente de Servicios de Salud, Héctor Cappacioli, y del director de Cascos Blancos, Gabriel Fuks. Hombre de confianza desde un primer momento, Capaccioli será electo diputado nacional en octubre, pese a que ha recibido duros golpes en los últimos tiempos, pero es un operador de la más estrecha de confianza de Alberto. Fue su único hombre en el gabinete de Ibarra. La situación de Fuks es distinta, se ha transformado en un operador de confianza -sobre todo en el área social- a fuerza del tiempo y de dar batallas contra los enemigos del jefe de gabinete.
De la misma manera, pero con un perfil más bajo, el ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada está en cuanta reunión haya para hablar de la Ciudad de Buenos Aires. Pone su oreja y su experiencia cada vez que es necesario y, además, rescata a los heridos que abandonan el Gobierno de la Ciudad. Eso ocurriría con la dirigente del Suterh, Silvana Pedreyra, que recaería en alguna oficina del Ministerio de Trabajo de la Nación.