Dura controversia entre el ORSNA y Brailovsky
El señor Julio César Herrera, del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) le envió el miércoles 21 de mayo una carta al defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad, Antonio Elio Brailovsky, en la que minimiza los riesgos de explosión en la estación de servicio Shell del aeropuerto de Ezeiza, que sufrió tiempo atrás una gran pérdida de nafta.
Además, en la misiva del organismo de control se informa que desde hace tiempo que se está trabajando en la descontaminación del área y se expresa que las denuncias de Brailovsky "no se compadecen con la seriedad con que un organismo de este carácter debe actuar, en especial respecto de temas tan sensibles para la sociedad como la seguridad pública y la salud".
Sin embargo, Brailovsky recalcó que del documento que le enviaron se desprende que continúan midiendo los niveles de explosividad, "lo que sugiere que no descartan la existencia de riesgos", afirmó. Además señaló que le informaron que "se está trabajando para extraer el hidrocarburo por medio de pozos de bombeo. No sabemos cuantos años tardarán en extraer el combustible que cubre una superficie tan amplia".
En este sentido, el organismo de control expresó que "en unos días más entrará en operaciones una batería de pozos adicional y su respectiva planta de tratamiento, con lo que se acelerará la fase de remoción del hidrocarburo confinado, que será seguida por la remediación del suelo".
"Los productos recuperados mediante el bombeo -sostuvo el ORSNA-, mezcla de hidrocarburos y agua, fueron y son sometidos a un completo proceso de tratamiento que permite separar por métodos físicos y fisicoquímicos el contaminante, y producir agua libre de contaminantes, la que se descarga a los conductos pluviales del aeropuerto, con controles de calidad previo a su vertido".
Entretanto, el ombusdman adjunto cuestionó el acuerdo al que llegaron las provedoras de combustible, la empresa Aeropuertos Argentina 2000 y el ORSNA, mediante el cual se dispone que se verificarán los tanques de combustible cada 360 días.
"O sea -cuestionó Brailovsky- que en la estación de servicio de la esquina hay que controlar si los tanques están pinchados cada 180 días, pero el ORSNA nos da como gran logro el que los tanques de combustible de sitios críticos como los aeropuertos se van a empezar a controlar cada 360 días".
"SERIEDAD"
"Está claro que previo a la publicidad incorrecta e inadecuada del tema -sostuvo en su esquela el funcionario del ORSNA-, la Defensoría Adjunta debió haberse documentado, solicitando los antecedentes del caso a los organismos correspondientes y evaluando la documentación respectiva", manifestó el organismo de control.
"El ORSNA -replicó Brailovsky- cuestiona que hayamos recurrido a la divulgación pública de la carta de la empresa Aeropuertos 2000, que recibimos a través de una denuncia con identidad reservada, en vez de solicitar informes por las vías formales. El motivo tiene que ver con las características mismas de la nota del concesionario de los aeropuertos y su preocupación por el riesgo ambiental que implicaba esa situación. La nota permitía suponer un riesgo inminente, lo que justifica la vía periodística, sin que eso sea obstáculo para continuar trabajando por los carriles formales".
"En este caso, difundiendo la información que teníamos, la respuesta llegó en tiempo record: nuestro mail salió el lunes 19 de mayo por la tarde y la respuesta del ORSNA llegó el miércoles 21 de mayo. Sorprende también la velocidad de respuesta del concesionario: el mismo miércoles llegó a nuestra oficina un escribano público a labrar un acta sobre el tema, con fines tal vez intimidatorios. Les expreso mi desconcierto: Aeropuertos 2000 se tomó un mes en informar de un serio problema de seguridad en Ezeiza, pero mandó un escribano a mi oficina en dos días", concluyó el defensor adjunto.
LAS INQUISICIONES DEL DEFENSOR
"La pregunta -se pregunta el desconfiado ombudsman adjunto- es si había algún interés especial en ocultar esta contaminación, más allá del habitual criterio del secreto burocrático. Una respuesta podría tener que ver con la renegociación del Contrato de Concesión con la empresa Aeropuertos 2000, que acaba de firmar el ex Presidente de la Nación en las últimas horas de su mandato".
"La historia en la siguiente -continúa Brailovsky-: los aeropuertos no se vendieron sino que se concesionaron. Es decir, que se privatizó su operación, pero siguen siendo propiedad del Estado argentino. Cuando se hizo la licitación para privatizarlos, la ganó el actual concesionario, porque fue el que ofreció pagar un canon más alto que los demás competidores. (El canon es una especie de alquiler que se le cobra por usar esas instalaciones). Tenía que pagar 171 millones de dólares anuales".
Finalmente, el funcionario porteño denuncia que Aeropuertos 2000 le estaría adeudando al Estado nacional 300 millones de pesos -según una información del diario Clarín, publicada el 22 de agosto de 2002- o 351 millones, según una nota de José del Río, periodista de El Cronista. También incluye Brailovsky en su respuesta al ORSNA una denuncia de la azafata Alicia Castro, que alega que el concesionario le debe al erario público la friolera de 1.108 millones de dólares.