“Nuestra propuesta es claramente local”
?La entrevista esta semana es con Jorge Telerman?. ?Ok?, dije, y mientras caminaba por Balcarce rumbo a La Trastienda, la primera imagen que asaltó mi pensamiento fue una media cabeza asomando por un horizonte de papel. Pelada. Lustrada. Photoshopeada. Eran gigantografías. Y vistieron carteles, paredes y obras en construcción de toda la Ciudad. Era 2007. Plena campaña electoral. ?Fue el mayor error de mi gestión, la campaña. Era vanidosa, egocéntrica, frívola; cuando quise remediar la equivocación ya estaba puesta a andar la rueda?, dirá más adelante. Ya volveremos sobre el tema.
Otro recuerdo. También en 2007. El escenario es el palacio San Miguel, el búnker elegido por la dupla Telerman y Enrique Olivera para esperar el resultado de los comicios. Mucha comida, mucha bebida, muchas computadoras. Abundancia y felicidad, como la que derrochaba el entonces ministro de Medio Ambiente, Juan Manuel Velasco (hoy asesor del ministro PRO del área, Diego Santilli), que no podía parar de bailar al ritmo de una murga. Pero la alegría duró poco. Horas después, el entonces jefe de Gobierno se quedaba fuera del ballottage porteño.
Esas elecciones, ese año, le quedaron grabadas a fuego, como una cicatriz que todavía no puede cerrar y a la que una mano invisible le tira sal cada tanto. Por eso, volverá en más de una ocasión a las causas de la división del kirchnerismo. ?Eso hizo que Macri tenga la Ciudad en bandeja?, asegura. No le gusta dar nombres, pero todos sus cartuchos apuntan a una sola persona: el ex jefe de Gabinete y ex hombre fuerte del PJ porteño, Alberto Fernández. También volveremos sobre esto más adelante.
Su oficina queda justo arriba de La Trastienda. Casi todo es blanco. Desde allí, y luego de un amague en las elecciones de 2009 y un período de bajo perfil, se prepara para la revancha con casi el mismo equipo que conformó su gabinete durante el año y medio que le tocó gobernar la Ciudad, luego de la destitución de Aníbal Ibarra a causa del desastre de Cromañón, más los legisladores porteños que conforman Diego Kravetz y Raúl Fernández.
? Qué tiene Jorge Telerman para ganar la Ciudad?
?La nuestra es una propuesta claramente local. De diálogo, de compresión y entendimiento institucional. Nosotros sabemos gobernar, ya tenemos la experiencia, y tenemos una visión distinta a la del macrismo, más integrada. El PRO no tiene una gestión buena. Hay muchos puntos que se hicieron mal, como la inversión pública en general, la higiene urbana, una mala concepción de la Metropolitana, el no cumplimiento de promesas como la extensión del subte. El PRO no solo adolece de falta de visión, o tiene una visión chiquita, sino que no ha sabido responder a situaciones simples, que no son de derecha ni de izquierda.
?Por ejemplo?
?No haber seguido con una política de contenerización, algo que nosotros comenzamos y ellos discontinuaron, aunque están volviendo a implementarla. A esta altura, ya debería estar toda la Ciudad con contenedores y haberse comenzado una segunda fase. La ley de Basura Cero marca, como mínimo, la separación en origen, pero ya se debería estar avanzando en procesos de tratamiento de basura de manera tal que se entierre mucho menos. Con el cumplimiento de la ley se resuelven todos los problemas, los conflictos con la Provincia, con la Ceamse, con los trabajadores. No es una ciencia, hacer un nuevo Iphone es más difícil tratar la basura.
?¿Qué opina sobre el argumento PRO de los ?palos en la rueda? del Gobierno nacional?
?Si eso lo dijera Miguel del Sel sería parte de un sketch humorístico, pero viniendo de Macri ya es patético. La Ciudad de Buenos Aires es el único distrito que tiene recursos propios. Y no una parte, sino casi todos, el 93 por ciento. Los recursos de la Ciudad vienen de la Ciudad. Y todos sabemos que el único punto importante y decisivo con el cual un gobierno nacional puede ?apretar? a una provincia o a un distrito es no enviándole plata. No ha habido ninguna imposibilidad en el desarrollo de sus promesas incumplidas, aun las que hubieran sido muy sencillas de resolver, que no estén ligadas a su incapacidad. Te digo más, Macri, si es sensible, se debería estar arrepintiendo y clavándose puñales cuando se opuso a que, durante mi administración, la Ciudad tomara créditos internacionales y emitiera deuda al 4 o 5 por ciento anual. Ahora se queja de que el Gobierno nacional le dificulta tomar deuda al 15 por ciento. Sus explicaciones son de una debilidad enorme.
?Macri quiere ser candidato a Presidente. ¿Usted qué piensa al respecto?
?Que Macri quiere ser siempre otra cosa en lugar de lo que es. Siempre vio a la Ciudad como un trampolín para ser candidato a Presidente. Nunca focalizó sus energías y honor en ser Jefe de Gobierno. Es legítimo, pero malo para los porteños. Ser Jefe de Gobierno debe ser el mayor honor político que le puede pasar a un dirigente de la Ciudad, y los que lo usan como un trampolín después hacen desastres, como (Fernando) de La Rúa. Y también Macri. Además, comparar la Ciudad con el manejo de un club de fútbol es de una frivolidad enorme.
?Dejemos un poco de lado a Macri, le pregunto por el peronismo. Con la buena recepción que tiene el Gobierno nacional y los tres candidatos K, según las encuestas, y hablo de Tomada, Boudou y Filmus, ¿se rompe un poco con el paradigma de que la Ciudad es esquiva al peronismo?
? Es complicado. El peronismo no se da cuenta de que la culpa es del peronismo. No hay una deformación genética en los porteños que los hagan rechazar su propuesta política. El peronismo porteño nunca tuvo identidad, siempre trató de ponerse bajo el ala de lo nacional. Y todavía no hay cambios. El año pasado algunos predicamos en el desierto pidiendo internas, a tono con lo que el Gobierno nacional promueve en la reforma electoral, para que efectivamente se diera el primer paso de abrirse a la sociedad, de generar debates. El algún momento, el PJ deberá mostrarse de una manera menos vergonzosa en la Ciudad y tener ideas propias, además de acompañar un gobierno.
?¿Y no se ve cerca de alguna de estas tres propuestas o del proyecto nacional para la Ciudad?
?No me quiero meter en la interna del kirchnerismo. Ojalá podamos encontrar el camino del entendimiento. De mi lado siempre hubo disposición, aún en los momento más tormentosos, así que espero que seamos capaces de llegar a un acuerdo para la segunda vuelta.
?¿Ya comenzaron las negociaciones?
?No. Tengo diálogos y muchos amigos en el Gobierno nacional. Además, la Presidenta sabe del enorme cariño personal que le tengo. Reivindico muchas de sus políticas. Y muchas de las virtudes del Gobierno nacional pueden ser muy bien encarnadas en la Ciudad. Pero eso es el campo de las ideas, después está el campo de la política. Todavía está todo en la nebulosa hasta que no se fije la fecha de las elecciones. Después nos quedarán casi 100 días, que es tiempo más que suficiente para sentarse y pensar, y llegar o no a los acuerdos.
?Con el paso de los años, ¿cuál fue la autocrítica que hizo sobre la campaña de 2007?
?Mirá, no fui yo quien buscó la confrontación con el Gobierno nacional. Fui empujado. Fue una estrategia comandada por una persona que era parte importante de la política del oficialismo en la Ciudad y tenía un rol fuerte como jefe de Gabinete de la Nación. Es cierto, nos quedamos sin segunda vuelta, aunque entre el candidato kirchnerista (Daniel Filmus) y yo sacamos casi los mismos votos. El resultado lo selló el capricho de algunos, que decidieron fragmentar los escenarios, fragmentarlos de manera irreconciliable.
?Veo que no te gusta nombrar a esta persona.
? Hay tanta gente con el mismo apellido... Yo trato de no nombrar a nadie, porque a nivel humano puedo entender a todos, pero las mujeres y los hombres públicos somos menos importantes por los nombres que por los lugares que ocupamos.
?Entonces lo nombro yo. Estamos hablando Alberto Fernández. Pero desde que se fue del gobierno kirchnerista da la sensación de que quedó relegado en la política?
?Algunos, tarde, descubrieron lo que es; otros lo sabíamos desde antes.
?¿Qué fue lo mejor de su propia gestión?
?La recuperación del concepto y la práctica del espacio público. Hoy todos hablan de espacio público, pero pocos recuerdan que al tema lo elevó yo, dándole un Ministerio. Ahí se empezó a hablar, y se recuperó el concepto, que es lo central. Lamentablemente, el PRO lo toma desde el punto de vista material, y está bien, pero se pierde la mejor parte. La recuperación del espacio público y la posibilidad de poner tranquilidad en medio de la crisis fueron cosas que en mi gobierno se hicieron bien. También la continuidad de obras, los subtes, la línea H, la acción y la capacidad de diálogo.
?¿Y lo peor?
?¿El mayor error? La campaña. Fue un desastre. Era vanidosa, egocéntrica, frívola; cuando quise remediar la equivocación ya estaba puesta a andar la rueda, no lo pude cambiar. Empecé a salir de casa y vi los carteles con mi pelada y me dije ?¡están locos estos tipos!? (por los publicistas). Creo que lo mejor que tengo no es mi pelada. De hecho no es lo mejor porque me gustaría tener pelo. Pero además, sé gestionar, hice cosas y me hice responsable de los problemas durante mi gestión. La campaña fue frívola, y los acuerdos políticos, forzados.
?Entonces, no volvería a realizar un acuerdo electoral con Elisa Carrió. ¿O sí?
?No. Fue una situación no buscada y seguramente no correcta, porque no tenía que ver con un desarrollo natural de coincidencias políticas, sino con una coyuntura electoral, legítima, pero no sólida. Hoy con la Coalición Cívica no tenemos caminos en común.
?Si fuese electo, ¿qué haría con la Policía Metropolitana?
?Volverla a la idea original, no a este desbarajuste. Las policías locales son de proximidad y complementarias a la nacional, y no antagónicas en su función. Y se dedican a prevenir e impedir delitos menores, contravenciones, usurpación del espacio público, no a la lucha contra el crimen organizado, con equipos de inteligencia y cursos en El Salvador. Eso es de alguien que quiere confrontar con el Gobierno nacional para ver si eso le da un puntito más en las encuestas, en lugar de pensar en la Ciudad.
?Ya que hablamos de espacios públicos, ¿qué piensa de las tomas que se multiplican en la Ciudad?
?Si la Metropolitana no puede impedir una usurpación, Macri tiene que reconocer que fracasó. La PM tiene cerca de dos mil efectivos, más o menos, ¿y no puede impedir la toma de 90 familias? No son 90 familias de la mafia siciliana armadas, sino gente desarmada, que incorrectamente usurpa un predio. Eso es algo que no debe hacerse. E impedirlo, una tarea de la que se tiene que ocupar la Metropolitana.