Radicales rebeldes defienden al Gobierno porteño
"La conformación de la coalición que hoy gobierna la Ciudad de Buenos Aires -con la Jefatura de Gobierno a cargo de Aníbal Ibarra y de la que el radicalismo forma parte- se constituyó como una articulación entre sectores de centroizquierda y con un perfil fuertemente democrático, popular y progresista, y fue concebida como una herramienta para profundizar el proceso iniciado con la autonomía de la Ciudad y para dar forma a un proyecto en el que el Estado recuperara su función igualadora. Esto fue un compromiso que asumimos con los ciudadanos de Buenos Aires, quienes nos dieron su apoyo en ese sentido". Así comienza una carta que firmó una extensa lista de funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Ibarra que, mediante la misma, ratificaron su apoyo a la actual gestión, en contra de las declaraciones y solicitadas realizadas por el candidato a jefe de Gobierno por la UCR porteña, Cristian Caram.
"Nos ha tocado afrontar una de las crisis más profundas que afectó a la Ciudad desde 1983 a la fecha. En ese lapso, este Gobierno sostuvo e incrementó la cobertura de sus programas sociales, sus programas de salud y la prestación educativa en todos los sectores con sus finanzas sanas, sin emisión de bonos ni endeudamiento y una renegociación ventajosa de su deuda externa. Los radicales que lo integramos participamos de la gestión y las políticas públicas ejecutadas y en ejecución, las cuales son expresión de una coalición política basada no sólo en definiciones de nuestros organismos partidarios y en la voluntad ciudadana manifestada en las elecciones del año 2000, sino también en la profunda convicción de la necesidad de articular con los sectores populares y progresistas que sean capaces de gobernar para todos en un marco de eficacia, honestidad y solidaridad social. Por eso apoyamos esta gestión con firme decisión", sostienen los suscriptores.
Luego agregan que "frente a esto, la candidatura de Mauricio Macri expresa el intento de instalar un modelo corporativo y excluyente que asegura únicamente la desarticulación del Estado, la represión disfrazada de orden, la exclusión de vastos sectores sociales, las políticas educativas retrógradas y el beneficio económico para unos pocos, producto de la confusión de los intereses comerciales y personales con la cosa pública". Y aseguran que, ante esa opción, ratifican "el compromiso asumido en la gestión del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la necesidad del entendimiento de los sectores democráticos y populares, para reunir el consenso necesario con el objetivo de garantizar la continuidad y profundización de las políticas públicas progresistas, integradoras y solidarias".
La carta fue avalada por secretarios, subsecretarios, directores generales y ex funcionarios del gobierno de Ibarra, todos radicales y diferentes líneas internas, como el nosiglismo, el Centenario de Jesús Rodríguez, el postdelarruismo y el alfonsinismo. Incluso figura en la lista la firma de algún ex terragnista.
Suscribieron el documento, entre otros, Gabriela González Gass, Miguel Ángel Pesce, Fernando Calvo, José Luis D'Ipólito, Carlos Pisera, Alfredo André, Adrián Borthagaray, Haydée Chiocchio de Cafarena, Sara Cánepa, Luis Cowes, Daniel Maglioco, Julio Muniagurria, Cristina Proverbio, Marcelo Schelotto, Cristina Guevara, Martín Lascano, María Orsenigo y Juan José Pi de la Serra, Enrique García Espil y Flavio González.