El Mundial '78, un millonario negocio militar
En "Fútbol y cultura política" (Leviatán), el investigador Roberto Di Giano despeja muchas de las confusiones y de la historia 'oficial' que la sociedad argentina se contó a sí misma para financiar el Mundial '78, que ganó la selección local, sólo porque no existía el antidoping y porque nadie investigó a fondo los viajes previos de las autoridades de la AFA a la sede de la FIFA en Europa.
El autor concentra parte de su estudio en el lamentable papel de los medios de comunicación masiva de la época, que ignoraban sistemáticamente las denuncias que llegaban desde el Viejo Continente, mientras manipulaba información.
Los argentinos son derechos y humanos, por ejemplo, era uno de los latiguillos de los amanuenses del poder de turno, que hicieron circular la versión que el mejor jugador del planeta en ese momento, el holandés Johann Cruyff, había desistido de participar de la competencia por una lesión.
En realidad, Cruyff, cuya participación en el mediocampo holandés hubiera hecho la diferencia casi por robo, decidió no venir a la Argentina porque el gobierno de Videla, Massera y Agosti le provocaba poco menos que asco, y nunca entendió cómo sus compañeros de escuadra no boicotearon ese espectáculo.