Publicado: 05/08/2009 UTC General Por: Redacción NU

"No se cobrará el acarreo"

Los conductores que superen en territorio porteño los límites máximos de velocidad en más de 40 kilómetros por hora, no sólo tendrán como castigo una multa y el descuento de puntos, también perderán su vehículo hasta tanto paguen por su infracción. El director de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano, remarcó que sólo será para "los casos muy groseros" y que la medida "no tiene un fin recaudatorio".
"No se cobrará el acarreo"
Redacción NU
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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impulsó una nueva mecánica para fomentar el respeto de las normas de seguridad vial, consistente en el secuestro de los vehículos que superen la velocidad máxima permitida en autopistas, calles y avenidas en más de 40 kilómetros por hora. El proyecto sería tratado este jueves en la Legislatura y contaría en general, con el visto bueno de la oposición.

"Es una pedida pensada para casos muy groseros de exceso de velocidad, para excesos sumamente graves. Se secuestrará el vehículo a aquellos que en autopistas, donde el máximo permitido es de 100 Km, circulen a 140 o más, y a 100 en avenidas donde lo permitido es 60. Entre 100 y 140 o 60 y 100 se seguirá ejecutando la multa fotográfica", explicó por radio Continental, el director de Seguridad Vial de la Ciudad, Pablo Martínez Carignano.

La medida comenzaría en las vías rápidas como Figueroa Alcorta, Libertador, Lugones, y en las autopistas, y se implementaría mediante dos puestos de control.

"El primer puesto toma la velocidad con un radar, el segundo se ubicará a 500 metros en avenidas y en el peaje en las autopistas, y será el que detenga el auto, coteje la documentación, imprimirá la multa y retendrá el vehículo", describió.

Y agregó: "El auto será secuestrado hasta tanto el controlador de faltas lo decida. Lo que busca este proyecto es que el infractor comparezca inmediatamente ante el controlador. El exceso grave de velocidad no sólo recibirá una multa y la quita de puntos, también, como en el caso de conducir alcoholizado, se le secuestrará el auto".

Finalmente, y tras expresar el deseo de que con esta medida "se logre lo mismo que con los controles de alcoholemia", que redujeron el porcentaje de conductores con niveles de alcohol superiores a lo permitido, Carignano subrayó que el proyecto "no tiene un fin recaudatorio" ya que "no se va a cobrar ningún gasto extra por el acarreo".

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