Bajan la tuneladora para los aliviadores del Maldonado
Personal especializado inició los trabajos de descenso de la primera tuneladora de las dos que cavarán sendos canales aliviadores del arroyo Maldonado desde el obrador montado en la Costanera Norte. En 45 días la máquina estará lista para iniciar el trabajo.
El ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chain, explicó hoy a los medios de prensa las características de estas máquinas que harán en total unos 15 kilómetros de excavaciones por debajo del nivel del Maldonado.
El primer canal tendrá 5 kilómetros de extensión (irá hasta la calle Niceto Vega) y el segundo 10 kilómetros (alcanzará la calle Cuenca).
Los aliviadores llevarán el agua al Río de la Plata cuando se registren intensas lluvias en el área metropolitana, evitando el desborde del arroyo Maldonado y las inundaciones ? muchas de ellas severas ? que se registran especialmente en los barrios de Villa Crespo y Palermo.
Según el comunicado de Gobierno de la Ciudad, la finalización de la obra para el tramo corto (5km) se producirá en el otoño de 2011, en tanto que el túnel que llegará hasta Cuenca demandará otro año más de trabajos, siempre que no surjan imprevistos.
Desde el túnel emisario instalado en la zona de Punta Carrasco, los operarios comenzaron a bajar hoy la cabeza de la primera tuneladora que cuenta con piezas de penetración de una aleación de carbono y titanio.
Cuando se complete el cuerpo de 8 metros de diámetro y 110 metros de longitud, estará lista para comenzar a cavar en un mes y medio.
Las tuneladoras que se utilizarán son máquinas de construcción canadiense especialmente diseñadas para afrontar las características del suelo de Buenos Aires, con capacidad para avanzar unos 10 metros por día.
Por medio de un tornillo sin fin, expulsará la tierra que será retirada en vagones de carga y llevada al sitios de relleno de sitios que tengan certificado ambiental del Gobierno porteño.
Al mismo tiempo, revestirá los túneles con anillos premoldeados de hormigón armado (dovelas) que están siendo fabricados en el mismo obrador instalado en la Costanera.
Una computadora monitoreará el cavado y la información será enviada en tiempo real a Torino, Italia, donde un grupo de expertos controlarán el avance de las tuneladoras para evaluar cualquier riesgo para el hábitat urbano.