Los familiares esperan afuera
No son muchos los manifestantes en la calle que solicitan el juicio político al jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, este lunes, desde las 14, en Avenida de Mayo y Perú. Sólo el puñado de familiares que, con su dolor a cuestas, exige justicia. Y algunas organizaciones que acompañan. Pero el tema es prioridad desde hace casi una semana en los medios de prensa y llegó a las discusiones más cotidianas de la población porteña.
María Cristina Constanzo (madre de Ariel Malanovsky, fallecido a los 22 años) y Johana Guarino (una sobreviviente de 20 años) hablaron para NOTICIAS URBANAS. Su hijo era visitador médico y vivían juntos en el barrio de Villa Lugano (de este barrio son siete los fallecidos en la tragedia, según cálculos de familiares). María Cristina consideró: "Vivimos con angustia constante. La política y los políticos son sucios pero queremos que las cosas cambien. Nuestras familias se destruyeron y a nuestros seres fallecidos los vamos a extrañar toda la vida".
Por su parte, Johana reconoció: "La posibilidad de divertirme la perdí". Ella se lesionó fuertemente la espalda en el incendio del boliche, por el que murieron 194 personas.
En la tarde, de este lunes, la Avenida de Mayo, a la altura del Palacio legislativo porteño, era cortada por los manifestantes.
Los familiares ya decidieron que no van a estar presentes en el recinto (dejarán la foto y la lista de nombres de los fallecidos) y esperarán en la calle el resultado de la votación. Esta situación se debe a la restricción de ingreso al Palacio legislativo establecida por los legisladores, por la que sólo 10 famliares podían presenciar la votación. "O entramos todos o ninguno", fue la contestación de los familiares.
El sol quema las cabezas de los alumnos de secundarios (Comercial Carlos Pellegrini, el Normal N° 1, el Nacional Buenos Aires), estudiantes de universitarios (FUBA) y militantes de organizaciones políticas de izquierda, quienes expresaron su apoyo a los familiares.
Hicieron explícita su adhesión a través de un texto, titulado "En solidaridad con los familiares y sobrevivientes de la masacre de Cromañón", diferentes organizaciones de derechos humanos como: Asociación Ex Detenidos -Desaparecidos, Liga Argentina por los Derechos del Hombre y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, entre otros.
"Desde el punto de vista ético los familiares triunfamos. Pero el funcionamiento de las instituciones es muy endeble. La instancia judicial, como legislativa, está viciada por la unidad de intereses políticos y económicos que se dieron a conocer con la tragedia", expresó Silvia Bignami, madre de Julián Rozengardt, quien falleció.
Su hijo tenía 28 años, era deportista, rockero y organizador del centro de estudiantes de la escuela Juan B. Justo, del barrio de Villa del Parque, relató Silvia a NOTICIAS URBANAS.
El último de los testimonios recogidos fue sobre Martín Santillán, hermano de la periodista radial Jacqueline. Martín es organizador de las marchas y cree que la pelea por justicia involucra no sólo a las víctimas del incendio en el boliche de Once, sino también a los casos de gatillo fácil y la persecución a los jóvenes en cualquier ámbito.
"Estamos muertos en vida. Critico a Ibarra, a Kirchner por el apoyo que brinda y a los ministros Fernández. Y la banda Callejeros también tiene responsabilidad", afirmó Martín.