La Guerra de los Roses se armó en Legislandia
¡Piñas van, piñas vienen, los muchachos se entretienen…! ¿Te acordás de esa canción? Bueno los muchachos de Rubén Devoto también. Parece ser que el acercamiento del ex diputado zamorista a las filas kirchneristas no cayó bien entre los muchachos de su propio despacho, pero peor cayó la noticia de que se quedaban sin laburo. "Bueno habrá algunas reestructuraciones", se le escuchó decir al diputado portador del V3 black.
Un paso al costado tuvieron que dar los vecinos de pasillo del despacho 309 cuando se armó la batahola de pies y manos cruzadas entre los que oficialmente "dieron el paso al costado" (pero extrañamente querían seguir yendo a la Legislatura a trabajar) y quienes se encontraban dentro (ya instalados cada uno en una compu), esos otros muchachos que son parte de las reestructuraciones.
Dicen quienes se animaron a echar un vistazo que la batalla campal se desató cuando queriendo entrar al despacho, los ahora ex asesores del diputado, se dieron cuenta que su llave no funcionaba, entonces comenzaron a golpear la puerta para pasar. Tal fue la sorpresa de que ya los habían reemplazo que la solución más racional fue entrar a golpes. E imaginen que pasó.
¡Piñas van, piñas vienen, los muchachos se entretienen…! Y mucho más, quienes miraban lo que estaba pasando.
La versión oficial tiene otro tono y simplemente dice: "Los que no estaban de acuerdo dieron un paso al costado".