En las manos de Oyarbide
Aunque era peligrosamente previsible, la frase sonó como la peor de las noticias anticipadas. Y la misma fue pronunciada por el magistrado que tiene en jaque al hombre fuerte de la metrópolis. ?No descarto una convocatoria a declaración indagatoria del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, y del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro?, aseguró el juez federal Norberto Oyarbide, el hombre a cuyo cargo está la causa caratulada ?James, Ciro Gerardo y otros sobre intervención de las comunicaciones?, en una nota periodística aparecida el último domingo. Para ser más claros, la indagatoria, que se produciría durante el mes de febrero, significa citar al jefe comunal en calidad de sospechoso de un presunto delito. Dato nada menor.
Además, como era de esperarse, la noticia causó un impacto de proporciones en el seno del macrismo, en donde no faltaron las duras críticas al accionar del magistrado.
Sin embargo, la información judicial sobre la citación a Macri fue adelantada en exclusiva por Noticias Urbanas en su edición número 215, del jueves 19 de noviembre de 2009, en una nota titulada ?El iceberg macrista?. En esa nota, diversas fuentes, tanto judiciales como de Propuesta Republicana (PRO) le aseguraron a NU que Oyarbide tenía en sus planes convocar al ingeniero. ?Va por Mauricio?, fue la frase más repetida en aquella oportunidad.
Finalmente, durante el pasado fin de semana, Oyarbide hizo pública esta posibilidad, que basó, entre otros elementos, en una ampliación de nuevos cassettes de las escuchas ilegales que sufrieron el dirigente judío del grupo de Familiares y Víctimas del Atentado a la sede de la Amia, Sergio Burstein, y el cuñado del jefe comunal, el marido de Sandra Macri, el parapsicólogo Néstor Leonardo. ?Hay enormes legajos de transcripciones que tienen que ver con la invasión que se produjo a todos estos aparatos telefónicos?, agregó Oyarbide.
El magistrado también habló de ?conversaciones ultraprivadas? y de ?elementos increíbles y de enorme delicadeza?, que si las personas escuchadas lo autorizaban, procedería a comunicarlas. En los dichos del juez había un mensaje claro y directo, cuyo destinatario no era otro que el Jefe de Gobierno. ?Con esas palabras el magistrado quiso decir que si citaba a Macri era porque tenía elementos de peso para involucrarlo en el caso del espionaje ilegal. Esa es la forma en que el juez llevó adelante la causa.
Hasta ahora todos los que pasaron por el despacho del cuarto piso de los tribunales federales de Comodoro Py terminaron con problemas judiciales de importancia?, le manifestó a este medio un letrado que trabaja en la pesquisa, al responder sobre qué le podría suceder al jefe comunal si tiene que enfrentar a Oyarbide. El juez basó la estrategia de la investigación en jugadas de peso. Una muestra de ello fue la medida tomada el viernes 18 de diciembre, la cual pretendía dejar en claro la probada responsabilidad de los imputados en la causa, dictándoles (en una resolución de 388 fojas) el procesamiento a 13 personas, acusándolas de integrar una asociación ilícita y aplicándoles un embargo a cada uno de 250 mil pesos. Los procesados eran: Jorge Alberto ?el Fino? Palacios (ex jefe de la Policía Metropolitana), el ex espía Ciro Gerado James, Diego Guarda, Raúl Rojas y Rubén Quintana (policías de Misiones), el comisario inspector David Amaral (jefe de la División Homicidios de Misiones), el comisario mayor Antonio Fernández (jefe de la División Investigaciones), los jueces misioneros de Instrucción Penal José Luis Rey y Horacio Gallardo y sus secretarias, Beatriz Kruchowski y Mónica González, y los empleados judiciales Gregorio Busse y Javier Castelli. La movida del magistrado causó gran impacto porque acusaba a los imputados de un delito grave como el de asociación ilícita, el cual tiene una pena de prisión que va de los tres a los diez años.
En tribunales se comentó por lo bajo y en absoluto off the record, que Oyarbide actuó de esa manera porque ya tenía por adelantado el apoyo de la Sala I de la Cámara Federal porteña, que integran los camaristas Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero. Días después, más exactamente el martes 22 de diciembre, a través de un dictamen, los magistrados respaldaron todo lo actuado por el juez federal, además de confirmar la prisión preventiva de Palacios. En esa oportunidad, fuentes tribunalicias le señalaron a NU que el aval dado por la Cámara Federal ?era el elemento clave que el juez federal esperaba para avanzar sobre el Jefe de Gobierno, ya que sin esa cobertura no podría aspirar a tanto?. Para los letrados que trabajan en el caso, el respaldo de los camaristas significa que coinciden con lo realizado por el magistrado y que no fallarán en su contra cada vez que alguno de los imputados recurra a ese tribunal superior. ?El mensaje que le enviaron es concreto, lo impulsaron a que avanzara sobre Macri y que lo hiciera a fondo, ya que ellos lo bancaban?, señaló una fuente de la investigación judicial. Casi un mes después del fallo de la Sala I, el propio Oyarbide hizo mención pública del apoyo recibido por sus superiores y de la orden que le dieron para continuar. ?La causa tiene un avance hacia arriba y la Cámara Federal me insta a proseguir. Yo interpreto que eso significa establecer posibles redes de complicidades. Mis superiores confirmaron los primeros procesamientos y fueron contundentes. Hablaron de un uso del aparato paraestatal para montar una red de sabotaje?, explicó el juez.
Hay un dato que tiene muy preocupado al entorno de Mauricio Macri. Y el mismo se basa en la línea investigativa que predominó en el caso. El magistrado procesó a 13 personas acusándolas de integrar una asociación ilícita, ante lo cual surge una cuestión inquietante: si existe una asociación ilícita, debe existir también un jefe de dicha asociación. Siguiendo ese razonamiento la pregunta se cae de madura: ¿quién sería el jefe de la asociación ilícita, ya que el mismo no es ninguno de los imputados en la causa? ?Ésta es una especie de espada de Damocles con la cual Oyarbide pretende asustar al Jefe de Gobierno, pero que no le servirá de nada porque Mauricio es totalmente inocente?, se atajó el importante operador PRO que dialogó con Noticias Urbanas sobre la impactante versión tribunalicia que tenía como destinatario al jefe comunal. Sin embargo, la guerra entre el macrismo y el magistrado ya estaba desatada. Macri fue el primero en hacer uso de la palabra y luego de los dichos públicos sobre su posible citación a indagatoria se mostró sorprendido. Pero su segunda reacción fue la de atacar. ?Yo ya le había pedido al juez que sea prudente con esa clase de declaraciones. El magistrado nos prejuzga porque centró todo en dos o tres escuchas recientes, pero hay más de 400 escuchas que arrancan en 2005, cuando no existía la Metropolitana y nosotros no estábamos en el Gobierno de la Ciudad. Si me llama a declarar me presentaré ante la Justicia, pero no tengo nada más que agregar sobre el caso, ya que todo lo que sabíamos lo hemos dicho ?, disparó.
Mucho menos diplomática se mostró la diputada nacional de PRO y ex vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, al referirse a la actuación de Oyarbide. ?Me llama la atención los tiempos en los que va marcando la cancha el juez. Cada vez que aparece alguna actuación dura nuestra, en diferenciación del Gobierno nacional, el juez aparece otra vez con la causa de las escuchas ilegales tratando de involucrar a Macri en este tema. La actitud de Oyarbide por lo menos merece una lectura entre líneas?, acusó Michetti, el martes pasado, al hacer referencia a los diversos pedidos, que en los últimos días, el macrismo realizó ante la Justicia por los decretos de necesidad y urgencia que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó para asignar reservas del Banco Central al Fondo del Bicentenario y para remover a Martín Redrado de la conducción del Banco Central. Para rematar, la legisladora nacional afirmó: ?Con la cantidad de pinchaduras telefónicas que existen en este país y la cantidad de aberraciones que hay en términos de la violación de la vida privada de las personas, me llama la atención el cariz que ha tomado esta causa y la necesidad permanente de poner el nombre de Mauricio en medio de una cosa en la cual él no tiene absolutamente nada que ver. Y por otra parte, hay una cantidad de cosas que no han sido investigadas en esta causa?. Ante las acusaciones vertidas por Michetti, el juez federal prefirió restarle valor a los dichos de la diputada, considerándolos como meros ?comentarios políticos sin interés para nada?.
Sin embargo, para el macrismo, Oyarbide es un hombre muy cercano al kirchnerismo y a la Policía Federal. ?No hay que olvidarse que fue el magistrado que cerró en tiempo récord la investigación por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio presidencial, cuando existían elementos de peso y números que complicaban sobremanera a los K. Por otro lado, su relación con la Federal es de antigua data y se encuentra bien probada?, esgrimió ante NU un legislador macrista que no cree en la imparcialidad del magistrado. Pero no todo son chicanas políticas. Oyarbide no sólo le apunta a Macri por el resultado de las escuchas ilegales sobre los teléfonos de Burstein y Leonardo. Una alta fuente de la investigación le confirmó a este medio que hay dos cuestiones básicas que complican el futuro judicial del jefe comunal. Por un lado, el magistrado está convencido de que Macri ?sabía todo lo que hacía Palacios? y que además, ?lo avalaba?, debido a la estrecha relación de años que mantenían ambos, ya que el Fino fue el encargado de manejar la seguridad del club Boca Juniors durante los años en que Macri fue presidente de la entidad. ?El ex jefe de la Metropolitana sólo se reportaba ante el Jefe de Gobierno, no tenía otro superior que no fuera Macri?, repiten los colaboradores del juez federal. Por otro lado, se encuentra el testimonio que en sede judicial brindó la secretaria del jefe comunal, Ana Moschini, quien fue interrogada sobre un correo electrónico enviado desde su casilla de correo, amoschini@buenosaires.gov.ar, a la de Sandra Macri, pidiéndole que desvinculara a Mauricio en la causa del espionaje sufrido por su marido. El texto que recibió Sandra ya venía redactado y sólo le faltaba la firma de su marido. Era un mensaje que desligaba al Jefe de Gobierno de todo lo ocurrido. ?Por medio de la presente comunicación quiero dejar escrito que en ningún momento he vinculado al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, en presuntas acciones de espionaje contra mi persona durante la declaración testimonial que brindé ayer. Nunca pensé, declaré o denuncié que pudiera estar involucrado en acciones tendientes a vulnerar mi intimidad.? En su declaración ante Oyarbide, la secretaria de Macri fue breve pero contundente. Moschini afirmó que el texto del mail se lo había dictado Macri y que él mismo fue quien le dijo que se lo enviara a su hermana. Con el transcurrir de las jornadas las hipótesis se reducen y ya sólo queda lugar para los hechos concretos. Por eso, para predecir el final de está increíble novela de no ficción de la política porteña, resta esperar el encuentro cara a cara de sus dos máximos protagonistas: Mauricio Macri y Norberto Oyarbide.