Santilli y la política del dengue
En un nuevo operativo para combatir el dengue, Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, instaló un "biolarvicida" en el Piletón del Paseo de la Cultura de la Plaza Rubén Darío (frente a la escultura de La Flor en Figueroa Alcorta). Durante la acción, el funcionario anunció que "se están reforzando las fumigaciones habituales, a causa de la tropicalización del clima porteño que genera el aumento de la propagación del mosquito silvestre".
Respecto al biolarvicida utilizado, Santilli sostuvo "el producto es inocuo para el ser humano y tiene la ventaja de que puede ser vertido en aguas de bebederos y fuentes para evitar la reproducción del mosquito". "Prevenir el dengue es un aprendizaje de cambio de hábitos que nos involucra a todos", dijo Diego Santilli.
El Ministro, además, reiteró la recomendación de vaciar los depósitos de agua doméstica como floreros, macetas, neumáticos y juegos de jardín, porque "si bien el mosquito de los parques es molesto, el Aedes se produce en las casas y no hay que bajar la guardia. Si bien hemos detectado el vector, no hay casos de dengue autóctono en la Ciudad y debemos seguir previniendo entre todos la aparición de la enfermedad", concluyó.