Prozac para uno
Hay un importante conflicto en torno a un edificio declarado "propiedad social" por la Legislatura en voto unánime. Una decisión que Macri no sólo vetó, sino que también continuó con una orden de desalojo. Veto que genera y amenaza generar nuevos colapsos de tránsito, aun peores que los que paralizaron la avenida Rivadavia entre las 18 y las 20 del martes pasado.
Entretanto, crece el misterio sobre los motivos por los que el jefe de Gobierno vetó una ley aprobada por todos los bloques legislativos. Advertidos de la inminencia del lanzamiento (de muebles y enseres a la calle), las cincuenta familias que moran en el edificio de seis pisos de Gascón 123, decidieron provocar lo que los movileros llaman "un caos vehicular". Algo muy previsible, pero diríase que sorprendió a un Ejecutivo que o bien es maquiavélico, o bien vive en Babia.
En junio último, todo los diputados presentes aprobaron por unanimidad declarar de "propiedad social" al edificio del barrio de Almagro. De modo que las familias que lo ocupan ?algunas desde hace décadas? lo pudieran refaccionar y tener la posibilidad de volverse propietarios.
Allí, a fines de los 70, en plena dictadura, un edificio quedó sin terminar. Una estructura de hormigón sin revoques, barandas ni tabiques, con el hueco del ascensor. Comenzó a ser ocupado poco después. Y aunque hubo muchos intentos de desalojo, sus moradores siempre consiguieron rechazarlos
Conociendo estos someros antecedentes, nadie podía sorprenderse de que ante la inminencia del lanzamiento, sus habitantes se arrojaran a la calle y cortaran el tránsito sobre la avenida Rivadavia durante casi dos horas, provocando un embotellamiento fenomenal.
Efectivos policiales intentaron que los manifestantes despejaran un carril, pero chocaron con una resistencia numantina. Luego de que un subcomisario enumerara la lista de contravenciones e incluso delitos en los que, recitó, incurrían quienes estaban impidiendo la circulación de vehículos, el abogado Andrés Bernal replicó a voz en cuello: "Esta gente se queda sin casa, en medio de la calle en cuestión de días. Así que no le importa nada. Y si libera un carril no hay corte, y si no hay corte, nadie les da bola. Motivo por el que no vamos a liberar nada".
El éxito del corte pareció asentarse en la solidaridad del vecindario. Porque los que participaron fueron centenares, y entre ellos, muchos niños.
Todo empezó el 13 de abril, cuando el Boletín Oficial informó que Macri había vetado la ley, y seguidamente firmado la orden de desalojo del edificio por obstaculizar el proyectado "Corredor verde", a construir sobre las vías del Ferrocarril Sarmiento una vez que esos rieles sean soterrados.
Desde entonces varios legisladores del PRO juraron y perjuraron que el desalojo jamás se efectivizaría. Pero el Ejecutivo no hizo el menor gesto en esa dirección.
Noticias Urbanas recabó la opinión del presidente del bloque del PRO, Oscar Moscariello, quien el año fue uno de los impulsores del proyecto que Macri vetó.
Argumentó que el veto y la orden de desalojar el edificio no tienen nada que ver entre sí. La orden de desalojo, agregó, se dictó a pedido del ministro (de Desarrollo Económico, Francisco) Cabrera por específicos "motivos de seguridad". El edificio no habría soportado una inspección ocular, añadió.
?Estamos buscando una solución para transformar ese lugar en un lugar habitable para la gente que está viviendo con el ministro Cabrera y el presidente del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC)? siguió diciendo.
?Entonces ¿no se tienen que ir del edificio?? inquirió el cronista.
?No, no? Sí se tienen que ir del edificio. Y mientras tanto, la Ciudad tiene que hacer alguna gestión como para que la gente que habita en el lugar, que hace muchísimo tiempo que está, tenga una solución.
No parecía muy claro, pero Moscariello trabajosamente dijo que el veto de Macri no tenía relación con el edificio de Gascón, sino con un terreno vecino, al que la abortada ley también se refería. Un terreno al que se suponía que (como una vez refaccionado el de la calle Gascón quedaría con menos pero más confortables viviendas), se mudaría parte de la hoy muy hacinada población.
Pero hete aquí que resultó que el supuesto baldío hace tiempo había sido ocupado por los dudosos albañiles de Gerardo Martínez, quienes levantaron ahí sus consultorios médicos.
Al filo del cierre, el cronista no llegó a consultar el texto de la ley vetada para verificar si además del edificio de Gascón se refirió a algún otro terreno, pero hace constar que tanto la presidenta de la Cooperativa de Vivienda Nuevo Hhrizonte, que agrupa a los domiciliados en Gascón 123, Miriam Catacata, como legisladores del ibarrismo, coincidieron en decir que no se refiere a ninguno más.
?El veto respondió a otra cuestión. Parece que afectaba a otro predio que formaba parte del corredor verde. No es el caso de Gascón, donde se pensó en mantener la posibilidad de construir una vivienda social? afirmó Moscariello. Y cuando se le preguntó si está arrepentido de haber impulsado una ley que su jefe bochó, respondió que hace falta una nueva ley.
?Hay que hacer una nueva ley pero cuando tengamos todo cerrado. ¡Nosotros queremos tenerlo todo cerrado! ¡Todo! Porque la ley que en su momento votó la Legislatura era restrictiva y no ordenaba la solución para las personas que están en el lugar? No sé si soy claro.
El cronista se puso a pensar cómo decirle educadamente que no, que no estaba siendo claro, pero dijo sólo la obviedad de que la ley vetada ofrecía la posibilidad de acceder a la vivienda propia.
?Perfecto. Pero (la ley vetada) tenía un segundo predio de esta ciudad que los dirigentes obreros no estaban de acuerdo?
?¿No estaban de acuerdo con que (la ley) incluya un segundo predio?? interrumpió el cronista, mordiendo la banquina, tildado con aquella acuciante disyuntiva ideológica y habiendo perdido la audición. Moscariello debía estar moviéndose. Se escuchaba como la mona.
?Claro. Estamos de acuerdo en otorgar otro predio. Esto está conversado con la gente. La gente está de acuerdo. Y el desalojo administrativo obedece a otras razones. Otras razones que no inciden (el diputado Moscariello grita, enfático, y luego desciende de manera abrupta al sosegado tono previo) en la solución de fondo que estamos buscando.
?¿De qué informe técnico dedujo el ministro Cabrera que la estructura del edificio está en peligro?
?No tengo la menor idea. No tengo la menor idea. Hay una dirección de un área que depende de Desarrollo Económico que es la que impulsó la normativa de la que estamos hablando.
Moscariello insistió en que la ley vetada ?incluía dos predios? y procuró situar fuera de las humanas contingencias a su jefe.
?La resolución que tomó el jefe de Gobierno al vetarla fue: ?Trabajen en la solución habitacional para la gente que vive en Gascón?. Y en eso estamos todos ahora. Con la gente, buscando una solución.
Los legisladores PRO parecen tener más roce con pobres y morenos que un Ejecutivo poblado de gerentes que no tienen la menor idea acerca de dónde queda la estación ?Buenos Aires? del ferrocarril. Pero que tienen la decisión de combatir la inevitable caída del precio del metro cuadrado de suelo porteño. Tierra que parecen considerar propiedad privada, cuando no coto de caza.