Cartoneros: "Que se consoliden y amplíen las políticas de reciclado"
"Todavía falta mucho. No todos estamos incorporados en el programa de reciclado. Sí ahora hay doscientos chicos que están en una guardería y no recolectando cartón. Tenemos micros por lo que no viajamos más en los camiones con los bolsones. Pero todo esto lo logramos con la lucha. Nadie nos regaló nada" contestó Sonia, de 45 años, éste viernes en el principal salón de audiencias del Ministerio de Medio Ambiente de Nación. La charla sobre reciclado organizado por el ministerio, además, tuvo de expositores a otros cinco cartoneros y su referente, el jóven Juan Grabois. Entre los presentes estaba un hombre clave de la política de reciclado de la Ciudad, Pablo Fournieles.
Sonia contó que hace ocho su marido perdió el trabajo. Desde entonces empezó a ir al "centro" a juntar el desecho de "los ricos para darle de comer a los pobres, nuestros hijos". Estos desechos, que después del reciclado se convierten en un alto valor económico para la industria del papel.
"Hace ocho años voy a la misma zona. Nos conocen los encargados de edificio y los vecinos. Pero igual muchos creen que por ser pobres somos ladrones", dejo planteado Sonia que menos los sábados trabaja desde las 16 a 2 de la madrugada. Con sus cuatro hijos hace un sueldo semanal de 350 pesos y de eso viven ocho personas. "El sábado seleccionamos lo que juntamos y después lo vendemos a los galponeros de Fiorito, que no son papeleras".
Alrededor de los cartoneros, además del funcionario macrista (Fournieles), había una decena de cuadros medios del ministerio de Medio Ambiente kirchnerista y algunos estudiantes independientes. Antes ellos, Grabois dejó en claro el posicionamiento del MTE. "Somos un movimiento reivindicativo. Que se maneja con ética y lejos de la corruptela. Por eso hemos mantenido verdaderos cuerpos de delegados elegidos democráticamente y una cooperativa que no es impulsada para el fraude laboral, como son la mayoría, sino para mejorar la calidad de vida de los compañeros cartoneros. Entonces, desde este movimiento venimos peleando para que las políticas de Estado hacia los excluidos, y puntualmente en tema reciclado, se consoliden y además amplíen. No nos regimos por discursos de derechas o nacional y popular queremos políticas progresivas para la inclusión. Por eso rechazamos que se usen las imágenes de los cartoneros para campañas políticas del gobierno que sea, ya sea macrista o kirchnerista".
Coty manejaba un camión que llevaba cartones y ella misma pagaba las coimas a la Policía Federal "para poder trabajar. Estando en la facultad de Medicina pagamos coimas por estar allí y después cuando pasábamos a provincia por el puente Alsina. Trabajaba la mitad para la policía y la otra para mi familia. Cuando me negaba encontraban cualquier cosa para llevarme el camión. Después iba a pagar las multas. Empecé en el 2002 y tuve que dejar de estudiar el profesorado de matemática porque tenían que estudiar mis hijos y para eso empecé con el cartón. Primero con vergüenza pero después se volvió un orgullo".
En los aspectos más técnicos se resaltó la imposibilidad que tienen hoy las cooperativas cartoneras de comercializar el tergopol. Mientras que el MTE, que es el mayor agrupamiento de cartoneros del país, no cuenta con un centro verde y el material recolectado por cada cartonero lo vende por su cuenta al galponero que le pague mejor precio. "Si viniera el estado y propusiera la compra a mejor precio por supuesto que nos agruparíamos. Pero esto no ocurre".
Los centros verdes tienen algunos cartoneros en la recolección pero se dedican centralmente a la comercialización. Allí van a parar la recolección de grandes generadores (hoteles y edificios de envergadura) que conquistaron luego de denunciar "que se permitía a las empresas de recolección el robo de material destinado al reciclado. Por ese servicio que no hacían cobraban 56 millones", relató Grabois.
Cristian, de gorrita con visera y una inmensa cruz colgando del pecho, reveló las debilidades de la actual gestión macrista en la política de reciclado. "Los compañeros del viejo tren Blanco no fueron incorporados al plan de reciclado con incentivo a la miseria, uniformes, y micros para viajar. Tienen fletes que cuestan tres veces más que los nuestros porque lo contratan a privados. Mientras que tampoco se trabaja con los cartoneros de las villas de capital. Ellos están muy desorganizados".
Otro cartonero recordó el RECEP, que eran las iniciales de la actual Unidad de Control del Espacio Público (UCEP) que "esperamos sea erradicada definitivamente. Porque en su momento Ibarra la creó para perseguirnos a nosotros y ahora sigue existiendo".
En el transcurso de la charla los presentes hacían diversas preguntas a los panelistas. Muchas incisivas, críticas y otras complacientes. Pero una fundamental fue a modo de cierre. ¿Qué haría falta para que Nación los ayude?.
"El Gobierno nacional tiene que implementar el monotributo social y con esto construir un sistema de reciclado público que incorpore a los excluidos. Ésto significa que es mejor el camión, micro, los uniformes, que un contenedor con perfume francés. Queremos que se expandan los derechos sociales y quien trabaje en la calle lo haga cada vez en mejores condiciones", cerró Sergio Sánchez, responsable del turno mañana en cuestiones de reciclado del circuito grandes generadores.