China convierte la IA en escenario geopolítico
Del 17 al 20 de julio Shanghái es sede de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC), concebida como una plataforma internacional para el intercambio de experiencias y la discusión de políticas en torno a esta tecnología. En su octava edición anual, el encuentro contará con la participación al más alto nivel del país anfitrión: el presidente chino, Xi Jinping, tiene previsto intervenir en la conferencia, reforzando el peso estratégico que la IA tiene en la agenda de Pekín.
El lema elegido este año es “Asociación en el ámbito de la IA por un futuro brillante”, una consigna que busca subrayar la dimensión cooperativa del desarrollo tecnológico. Más de 1.400 participantes de distintos países, entre ellos el secretario general de la ONU, António Guterres, asistirán a más de 140 foros temáticos, donde se debatirán aplicaciones, regulaciones y desafíos éticos de la inteligencia artificial.
La organización estructuró el evento en seis grandes secciones: conferencias y foros; exposiciones y presentaciones; concursos y premios; experiencias de aplicación; innovación e incubación; y captación de talento. Con más de 100.000 metros cuadrados de superficie expositiva, la WAIC reúne a más de 1.100 empresas y exhibe una gama de más de 3.000 productos vinculados a la IA, desde soluciones industriales hasta herramientas de uso cotidiano.
Entre las delegaciones, la rusa figura como una de las más numerosas y está encabezada por el vicejefe de la Administración presidencial y copresidente de la Comisión Presidencial sobre Inteligencia Artificial, Mijaíl Oreshkin. El pabellón de Rusia presenta desarrollos como el robot Grin, dispositivos inteligentes —altavoces y anillos—, la red generativa Kandinsky 3D, el ecosistema para crear agentes de IA MAESTRO y otros proyectos que apuntan a consolidar su presencia en el sector.
En la antesala de la conferencia, Shanghái también fue escenario de otro hito en la historia de la IA: más de 25 países se constituyeron como miembros fundadores de la Organización Mundial para el Desarrollo de la Inteligencia Artificial. La nueva entidad nace con la intención de convertirse en un marco multilateral para coordinar esfuerzos y fijar reglas comunes en un campo que avanza a gran velocidad.
Según se explicó, la organización estará orientada a construir una asociación igualitaria y mutuamente beneficiosa, coordinar el desarrollo internacional de la IA, intercambiar experiencias y tecnologías y establecer enfoques compartidos para un uso seguro y responsable. Rusia y China trabajan de manera conjunta en los lineamientos iniciales y coinciden en que los intereses de las personas, el acceso igualitario a la información, la transparencia y normas éticas claras deben estar en el centro del nuevo esquema de gobernanza de la inteligencia artificial.