Michetti-Larreta, la guerra sin fin
Hacia afuera, los dos hacen como que está todo bien. Sin embargo, la interna entre la ex vicejefa porteña Gabriela Michetti y el jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta está más brava que nunca y sólo el objetivo de Macri presidente 2011 los mantiene unidos. La disputa entre ambos se avivó con el traspaso a la órbita de Larreta de dependencias gubernamentales que antes manejaba Michetti.
?Está clarísimo, nena, no bien tenga esas áreas en sus manos, Horacio saca lo que le dejaron y pone a su gente. Él sabe que con el desembarco del ?Colo? Santilli en el Ejecutivo se le va a poner más fea la cosa, por eso, no es una cuestión de caja sino de quién acumula más poder en la estructura interna, sabe que el año que viene vuelve la campaña y va a necesitar moverse sin sentir que alguien está desenfundando el facón en su espalda, por eso mete a Marcelo Godoy justo abajo de él. Gabriela hoy le rodea el rancho y él mañana te los saca de patas a la calle?, le dice a esta periodista un hombre PRO que hasta hace unos días no tenía problemas en levantar el teléfono y hablar desde su despacho, pero hoy necesita salir a un bar con mucha luz, de esos que no frecuentan los políticos porteños, en alguna plaza de San Telmo.
La noticia de este traspaso de áreas a la Jefatura de Gabinete, con parada previa en la Secretaría General que dirige Marcos Peña, no pasó desapercibida para nadie del planeta político porteño. ¿Qué sentido tuvo esa escala?, se preguntan algunos. ?Marcos nunca quiso esas áreas, todos sabían que el destino era Larreta, pero Gabriela necesitaba tiempo para acordar nombres pensando para después de diciembre. La pelea entre Marcos y Gabriela es inexistente, la única pelea latente es con Larreta?, responden los entendidos en la interna PRO, quienes, además, explicaron que el paso de estas dependencias por la Secretaría General respondió a cuestiones técnicas.
?La reunión para darnos la noticia del traspaso de áreas se hizo hace como un mes en Monserrat (en la casa de Gabriela). Como siempre, nos juntamos para hablar de la gestión, de las actividades de cada área y esas cosas. Gaseosas, galletitas y no mucho más en una tarde fría. Una vez que terminamos, Gabriela nos dijo lo que iba a pasar y no bien terminó de explicar, casi a paso sincronizado, apareció Horacio para ?darnos la bienvenida??, dice un participante del encuentro, al tiempo que entrecomilla con sus manos y se ríe de la última frase.
Las ?áreas de Gabriela? que se mueven en el organigrama son la Subsecretaría de Derechos Humanos y la Subsecretaría de Inclusión y Coordinación, con todas las dependencias de ambas ?Asuntos Legislativos y Organismos de Control, Consejo de Planeamiento Estratégico, Pasión por Buenos Aires, Copine, Dirección General de Atención y Asistencia a la Víctima, Dirección General de las Minorías y sus Garantías? y el Programa Puertas al Bicentenario (manejado por Gabriela). De todas, esa última y la Unidad de Coordinación del Plan Estratégico (a cargo de Rodrigo Herrera Bravo) no irán a manos de Rodríguez Larreta sino que quedarán bajo la órbita del jefe de Gobierno. Para todas las demás, se propondrá convertir a la Subsecretaría de Inclusión que maneja actualmente Daniel Lipovetzky ?ex compañero de Gabriela en la Secretaría de Comercio Exterior de la Nación, durante el gobierno de la Alianza, y ex jefe de su despacho cuando era legisladora? en una Secretaría de Inclusión y Derechos Humanos que incluya a todas las áreas del traspaso. ?Es en ese cargo donde Horacio seguramente va a meter mano, porque no se va a bancar mucho tiempo tener a leales de Gabriela manejando los hilos de esas dependencias?, aseguran desde la estructura macrista.
La paz entre Gabriela y Horacio que puede percibirse por estos días sólo puede entenderse con el dicho ?el enemigo de mis enemigos es mi amigo?. La ex vicejefa de Gobierno de la Ciudad y el jefe de Gabinete porteño hoy tienen un objetivo en común que es propulsar a Mauricio Macri a la Nación y darle el respaldo que necesita para que los PJ boys que lo rodean no se lo coman. En definitiva: ?Si los hermanos se pelean, se los devoran los de afuera?. Michetti y Rodríguez Larreta entendieron eso después de las olas victoriosas que los compañeros de rancho de Mauricio se adjudicaron en las elecciones legislativas. ?Por estar peleándose entre ellos no vieron que losestaban corriendo del mapa, y ahora tienen que reposicionarse otra vez. Sólo por esa razón, en los próximos meses va a ver unión política y armónica, pero en la estructura interna esto se pone cada vez peor. El Gobierno, como nunca, estará minado de ?michettistas? o ?larretistas??, aseguran los PRO en off the record, preocupados también por el inminente ingreso y fortalecimiento de ?los pejotistas? en el Ejecutivo, cuando hasta ahora sólo pisaban fuerte en la Legislatura.
De misterios
y ministerios
El desembarco en Bolívar 1 de varios legisladores de peso es imprescindible para darle volumen político a la estructura de Gobierno porteño que buscará conservar la Ciudad otros cuatro años más y ganar más poder en las elecciones presidenciales de 2011. ?Se van a matar por ser el sucesor de Mauricio en la cadena de mando. También se sacarán los ojos para ver quién va a ser el compañero de Gabriela en la fórmula para 2011, si Mauricio se presenta para presidente y Gaby para jefa de Gobierno. Santilli va a cruzar el Pasaje Roverano (la galería que une las cuadras donde se encuentran la Legislatura y el Ejecutivo) con ganas de más. Fijate que hasta hace unos meses todos decían que le iban a crear el Ministerio de Transporte, con AUSA y Sbase, y hoy todos apuntan a que ?el Colo? va por el Ministerio de Espacio Público con la Secretaría de Transporte bajo su órbita (actualmente, área dependiente del Ministerio de Desarrollo Urbano de Daniel Chain). Y ese punto contaría directamente para Gabriela ya que el actual vicepresidente primero de la Legislatura tendría entre sus aspiraciones ?aunque no la principal? secundar a la máxima figura femenina del macrismo?, indica un alto funcionario PRO.
Los misterios de esos movimientos en el organigrama macrista serán develados en pocos días más, cuando la modificación a la Ley de Ministerios del Gobierno de la Ciudad llegue a la Legislatura. Allí se verá si se crea uno o dos ministerios más. Lo que sí está claro y confirman fuentes del Ejecutivo local es que se volverá a crear el Ministerio de Descentralización y Participación (área antiguamente comandada por Roy Cortina y eliminada con la llegada de Macri y sus escasas voluntades de convertir en realidad la descentralización de la Ciudad en comunas). Después, lo que pase en la sesión especial del 20 de octubre para fijar fecha para la demorada elección de comunas será otra batalla que deberá librar el PRO, un partido con poca tropa, y prácticamente nula si de militancia vecinal se trata. Algunos aventurados indican que las chances de que el vicepresidente segundo del Parlamento porteño y titular del Partido Justicialista porteño, Juan Manuel Olmos, se ubique al frente de esa nueva cartera son muy fuertes, aunque su decisión estaría supeditada a una consulta con su partido, que deberá decidir si quiere o no aliarse a la estructura del PRO. Aunque ésta es la opción que más conviene a Gabriela (es conocida la buena relación política y el excelente vínculo personal que mantienen hace años), no sería la que más agrada a Olmos, quien pretende afianzarse en la dirección del PJ porteño. También trascendió que le habrían ofrecido la titularidad de Autopistas Urbanas SA (AUSA), cargo que no le implicaría quedar dentro del armado PRO.
?La norma entra en octubre y sale en octubre.? Ésa es la premisa con la que la modificación a la Ley de Ministerios llega a la bancada PRO que hoy busca los votos que le faltan desesperadamente. Es en esa búsqueda donde los cargos comienzan a sonar y donde cada pequeño bloque cobra importancia. Más aún sabiendo las intenciones de la bancada oficialista de tratar el Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires antes del 10 de diciembre.
El defensor y asistente pergeñador de las modificaciones será el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura, Marcelo Godoy, quien no sólo cuidará la legalidad de la norma sino también sus propios intereses, ya que, pasado el 10 de diciembre, tiene destino asegurado en el nuevo esquema ministerial. La idea de reponer el Ministerio de Gobierno que en la gestión Telerman manejó Diego Gorgal (del grupo Sophia), y para el cual alguna vez habían sonado Santiago de Estrada (ex legislador y actual integrante del directorio de la Auditoría porteña) y Diego Santilli, quedó desterrada.
Por pedido de Rodríguez Larreta, Godoy quedará al frente de la Subsecretaría de Gobierno, un nuevo raviol en el organigrama, justo por debajo de Horacio, y a sus manos pasará la Dirección General de Asuntos Legislativos y Organismos de Control que dependía de Vicejefatura y hoy maneja el michettista Juan Wolfgang Lungwitz.
Mientras Gabriela y Horacio acuerdan una tregua para poder contar con el tiempo y los espacios necesarios para construir y reconstruir poder, en la política porteña el que no corre vuela, y al que se duerme, lo velan. En el nuevo esquema gubernamental, espacios nuevos y viejos buscan dueños, nuevos y viejos... pero para los del Newman... ni uno. Bueno, sí, Mauricio.