Discapacidad y tierras: el Gobierno negocia para preservar la unidad
El oficialismo en la Cámara de Diputados se mostró en las últimas semanas receptivo como pocas veces a los planteos de los aliados y bloques provinciales. Las concesiones incluyeron una promesa de restituir los límites a la venta de tierras a extranjeros, la marcha atrás con el ajuste en el área de Discapacidad y una primera ronda de conversaciones sobre las obras públicas que cada provincia recibirá en el marco del Presupuesto 2027, demostrando una estrategia de negociación sin precedentes en los últimos tiempos.
Para destrabar este tema particularmente sensible ante la opinión pública, La Libertad Avanza (LLA) se comprometió ante los aliados a eliminar la reforma del área que estaba incluida en el proyecto de Presupuesto 2027. El oficialismo redactó un nuevo proyecto que retoma gran parte de la ley de Emergencia en Discapacidad, recuperando el nomenclador único para prestaciones, su actualización por inflación, la compatibilidad de la pensión con un empleo formal o informal, y el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como vía para obtener una pensión.
En materia territorial, la promesa de restituir los límites a la venta de tierras a extranjeros constituyó otra de las principales cedencias del Gobierno. Este tema había generado fuertes resistencias en varias provincias donde existe alta concentración de capitales internacionales en suelos rurales, especialmente en distritos como Zárate y Campana, donde los diputados provinciales expresaron preocupaciones sobre la soberanía de los recursos naturales argentinos.

Sin embargo, detrás de estas concesiones el oficialismo juega fuerte para blindar el mega DNU 70 y mantiene como prioridad política la suspensión de las elecciones primarias. Las negociaciones buscan despejar obstáculos que podrían entorpecer la aprobación de reformas estructurales consideradas clave por el ministerio de Economía para continuar con el ajuste fiscal y la transformación institucional del país.
La estrategia del Gobierno demuestra un cálculo preciso: ceder en temas sensibles como discapacidad y tierras para ganar espacio en las batallas políticas más decisivas, como el Presupuesto y la supresión de las PASO. Esta táctica de intercambio permite al oficialismo avanzar con sus prioridades estratégicas mientras mitiga el conflicto social y mantiene intacta la relación con gobernadores y legisladores provinciales de distintas orientaciones políticas.