Abel Pintos: la sangre nueva del folclore
"Estoy en pleno comienzo de la pre-producción del nuevo disco. Tengo algunas canciones escritas y en proceso de componer otras. Este es el momento en que, a medida que vas grabando lo que ya tenés escrito, también vas reversionando canciones que no entraron en los discos anteriores. Redefinís adentro tuyo lo que tenés pensado como idea del disco así como las letras, el audio, las técnicas para cantar. Todavía no tengo definido con quién voy a trabajar en el estudio ni en que estudio. Seguramente lo haré con mis músicos y algunos invitados que vayan saliendo en el momento. La verdad es que estoy en el inicio de todo. Además, el que tiene más conocimiento técnico, de cómo utilizar un Pro-Tools y eso es mi hermano Ariel, que produce mis discos y compone conmigo. Tenemos un estudio chiquito y casero en el que grabamos todos los demos y preparamos los shows más grandes. Pero Ariel está con la producción del disco de otro artista y para ir ganando tiempo, empecé a meterme en esto. Estoy comprando cosas para equipar un estudio igual al de mi hermano en mi casa y empezar a investigar un poco. Me voy amigando con la tecnología mejor de lo que esperaba".
"El resurgimiento del folclore ya tiene entre diez y quince años, aunque preferiría llamarlo 'reciclado generacional'. Antes, se trataba al folclore como música de grandes porque eran gente grande la que lo hacía. Pero cuando se le dio espacio a la juventud, el público joven se unió porque se sintió identificado. Al renovarse generacionalmente en la vidriera, el público también se renovó. Por otra parte, fue importante la mixtura que hubo después con jóvenes que nos escucharon a mí, a Soledad, a Luciano (Pereyra) o a Los Nocheros. Descubrieron a los grandes artistas y la gente grande se sintió identificada con lo que hacíamos los jóvenes. Esta mixtura logró que el movimiento sea cada vez más fuerte. Me enorgullece y ojalá se siga dando así. Espero que la próxima vez no se tarde tanto tiempo en dar espacio a los jóvenes, que no haya un espacio tan grande de tiempo entre una generación y la otra -casi treinta años- sino que cada diez o quince se vaya renovando todo".
Impasse 1: Me encuentro con Abel en una oficina de prensa, cercana a Palermo. Abel es alto, flaco y tiene el pelo corto, por lo que su conocida cabellera enrulada no se nota tanto. La charla es tranquila.
"Ayudó mucho al folclore que a muchos de los jóvenes que aparecimos, además de que se nos diera un espacio en lo interpretativo, se nos brindara un espacio en lo autoral. Entonces aportamos nuevas canciones al repertorio folclórico. Esto es muy importante y es lo que le falta al tango. No es que no haya exponentes jóvenes (que los hay con muy buenas ideas y que componen muy bien) pero no se los toma en cuenta. No sé si es desde la difusión, desde los medios, pero no se les da importancia a las nuevas composiciones. Las composiciones tangueras más populares no son de una persona joven. En el folclore se dio alg distinto. Los Nocheros grabaron 'Angélica', una zamba de cuarenta años y también grabaron canciones de ellos que fueron tan populares como 'Ángélica'. A mí me pasó lo mismo, al igual que a Sole, a Luciano o a los Tekis. Pudimos imponer nuevos clásicos y eso es lo que me parece que le falta al tango. Ojalá que se dé pronto porque hay mucha más cantidad de público joven en el tango de lo que parece".
"En algún diario muy conocido me declararon el 'generador del popclore'. Alguna gente necesita o le gusta encajar todo bajo una etiqueta. Yo pienso que en la música no existen las etiquetas, sobre todo porque el grupo que revolucionó al mundo musicalmente y por el que todos los estilos de música se ven influenciados, que son los Beatles, no etiquetaban nada. Y te estoy hablando de un grupo del cual no soy un super fan ni seguidor. Tengo algunos discos y me gustan mucho algunas canciones pero reconozco que influyeron en todos los estilos de música. Ellos grababan una canción como 'Yesterday' y después grababan un blues, un rock o pop. En el disco no ponían 'tal canción, rock', 'tal canción, blues', 'tal canción, romántica'. Hacían música. Si vos etiquetás algo, es más difícil que abarques más cosas porque te estás encerrando. Me pueden poner bajo cualquier etiqueta pero me interesa lo que yo siento hacia la música y la manera de expresarlo. De hecho, las veces que gané premios en Argentina, como el Carlos Gardel, lo hice bajo un título que todavía no se entiende bien, 'Folclore bajo nuevas formas'. Se puede explicar de un montón de maneras y sin embargo, sigue siendo música. Está bien. Es un premio. Hace falta una forma organizada de entregarlo y por eso hay que etiquetarlo. Si es por eso, está bárbaro".
Impasse 2: Abel habla pausado y con firmeza. Su trato es ameno y cálido. Es un tanto tímido pero responde todo con convencimiento. Sabe cuál es su camino y cómo transitar el mismo.
"Me gusta coquetear con el rock como con el resto de las músicas y estilos aunque no histeriquear, que es otra cosa. Digo coquetear en el sentido de demostrar (dentro de mi música) las influencias que tengo, la música que me hace bien. Por ejemplo cuando hay que hacer un leit motiv de un tema que tiene una carga emotiva muy fuerte, voy a elegir modos y estilos del rock, desde una guitarra con un riff que tenga esa energía. Cuando las canciones tienen una energía más de goce, muestro mi influencia de la música centroamericana y cuando las canciones no caben dentro de un concepto muy claro, vamos para el lado del pop. Después hay canciones que nacen y se desarrollan, desde un primer momento, por ejemplo, de manera súper tradicionalista, porque así nacen, con una guitarra y un bombo tocando en mi casa. Se da todo de una forma natural. No haría un disco completo de otro estilo de música pero sí demuestro mis influencias".
"Todos llevamos la vida de distintas maneras, por la gente que tenemos alrededor, por nuestra crianza y nuestras experiencias. Tuve mis momentos traumáticos y felices como tienen todos en la etapa de la preadolescencia y la adolescencia. Mi adolescencia fue equilibrada, como la mayoría de las personas que conozco. Todo lo que viví, con sus sobresaltos y estabilidades, fue con mucha felicidad y aportó al crecimiento que tuve. También contribuyó a que hoy, en balance, sea una persona feliz. Me siento bien respecto a lo que viví y a todo lo que quiero vivir".