Legisladores exigen que se respete la autonomía
Todo estaba preparado para que fuera una gran fiesta. La Constitución porteña cumplía diez años y, supuestamente, todos querían estar ahí. Pero, como en las primeras Jornadas conmemorativas lo único que sobresalió fueron las ausencias de los invitados. Pocos dijeron presente. Es más, parecía el cumpleaños de Robinson Crusoe. Y encima, los extensos discursos de los diputados porteños, quienes intentaron respetar la regla de expresarse uno por bloque y sólo 5 minutos, pero no pudieron, hicieron que, sobre el final de la sesión, el recinto estuviera casi vacío.
Entre los pacientes invitados -quienes llegaron a la hora pautada, 17.30, no como los legisladores- estuvieron: Alicia Pierini (defensora del Pueblo de la Ciudad) acompañada por los defensores adjuntos Atilio Alimena, Claudia Serio, Gustavo Lesbegueris y Graciela Muñiz; el presidente y el director del Ente Regulador de Servicios Públicos, Carlos Campolongo y Miguel von Rozemberg, respectivamente; el presidente del Tribunal Superior de Justicia, José Casás; la presidenta del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, Carla Cavalieri, el juez Luis Lozano; la diputada nacional Silvana Giudici, Eduardo Jozami y el procurador Agustín Zbar.
Como representantes del Poder Ejecutivo pudo verse a Horacio Lenz y Javier Levenas y algunos subsecretarios, pero según el personal de Protocolo de la Casa Legislativa para la celebración de los diez años de la Constitución y la proclamación de la Autonomía “estaban todos los poderes de la Ciudad de Buenos Aires invitados”. Y así pareció, ya que el dispositivo de Ceremonial estaba preparando para mucha más gente. Sin embargo, esto no ocurrió.
El primero en tomar la palabra fue Julio De Giovanni (Partido de la Ciudad) quien, como lo harían todos los que lo siguieron, habló sobre la autonomía de la Ciudad y propuso una serie de materias puntuales sobre las que se exigiría -en un proyecto suyo- la transferencia de competencias a la Ciudad.
A su turno, el diputado del ARI Enrique Olivera manifestó su disconformidad “con la autonomía mutilada” que tiene hoy la Ciudad de Buenos Aires “al carecer de facultades en materia de seguridad, tránsito, puerto y Justicia ordinaria, entre tantas otras”. “Esta autonomía es una caricatura de lo que debió ser”, afirmó Olivera. Además, subrayó que “estos 10 años constituyen una oportunidad para la autocrítica y, al mismo tiempo, para asumir el compromiso de convertir a la concreción de la autonomía porteña en una política pública que esté por encima de los intereses partidarios”.
Marcelo Godoy, legislador de Compromiso para el Cambio expresó: “Los dirigentes políticos de la ciudad deben hacer un acuerdo político y derogar la “Ley Cafiero”, para que con independencia de sus respectivas pertenencias partidarias, se inicie una fuerte campaña política para que la ciudad alcance sus plenas facultades autonómicas. Esto debe traducirse en acciones concretas tanto en la Legislatura porteña como en el Congreso Nacional”.
Por su parte, el legislador de Juntos por Buenos Aires Jorge Enríquez, manifestó: “La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires se caracteriza por un diseño orgánico que, si bien toma como base el federal, sin dudas lo mejora”. Y concluyó: “Con todo, el balance es positivo. Lo que falta, principalmente, no se le puede atribuir a la Constitución, sino al Congreso Nacional, que viene demorando la derogación de la inconstitucional Ley Cafiero, que so pretexto de reglamentar la autonomía de la Ciudad (fin en sí mismo inconstitucional, ya que desborda el mandato del artículo 129 de la Constitución Nacional), en verdad la restringe enormemente”.
Por el bloque Guardapolvos Blancos, Florencia Polimeni: “Ha diez de la sanción de la Constitución debemos analizar qué pasos hemos dado. Nuestros constituyentes nos dieron una gran oportunidad. Nos marcaron el camino. Hemos dado verdaderos pasos significativos pero aún falta mucho”. Y nombró las comunas, unión civil, audiencias públicas y educación sexual a modo de ejemplo.”Hemos colocado el interés ciudadano por los imperativos políticos”, subrayó.
El diputado Sebastián Gramajo (FpV) subrayó lo que era obvio a esa altura de la sesión, los pocos invitados que habían estado ya habían partido -solo quedaban dos o tres-. Y viendo el panorama, el legislador Miguel Talento, dejó sentado su discurso en la versión taquigráfica. Antes también habían expresado su opinión los legisladores Norberto La Porta (Socialismo), Marta Talotti (Frente para la Victoria), Héctor Bidonde (Bloque del Sur), Carlos Araujo (presidente del bloque Recrear), Mirta Onega (Columna Social); Beatriz Baltroc (Frente para la Victoria); y Carlos Lo Guzzo (UCR).
La última en tomar la palabra fue Verónica Gómez (presidenta del Bloque Socialista) -para este momento ya no había invitados y eran poco más de 20 diputados en el recinto-, quien expresó: “Desde el Socialismo reivindicamos para la Ciudad la Ciudad de Buenos Aires las atribuciones que nos fueron cercenadas por la Ley Cafiero. No lo hacemos para promover una suerte de conflicto permanente con el Estado Nacional, pero sí en el convencimiento que no tenemos que pedir permiso para reclamar, defender, debatir sobre los derechos que nos corresponden constitucionalmente. Lo hacemos con una profunda voluntad de diálogo y en la búsqueda de consensos para solucionar los problemas concretos que los vecinos y vecinas de Buenos Aires padecen como consecuencia de la falta de una autonomía plena”.
Tras ella y viendo que el recinto estaba casi vacío, el vicepresidente primero Santiago de Estrada llamó durante diez minutos pero nadie volvió y la sesión se dio por finalizada. Así que quedaron sin salir el pedido de declaración de preocupación por la desaparición de Julio López y la preferencia para el tratamiento de la Ley de Educación Sexual. Y paradójicamente, tampoco pudo ser votada la declaración de los legisladores por el pedido de una autonomía plena.