"Hay que tocar lo que se siente"
"Este premio me agarra en un momento especial. Había hecho esa obra conceptual que fue el disco quíntuple y las presentaciones en el ND Ateneo, que salieron en CD y DVD. Entre las dos cosas, me llevó como cuatro años. Fue tan fuerte todo que tenía que volver a hacer algo de mucha calidad y justo dio que estaba en el medio del nuevo disco Sin tiempo, con Spinetta y Tomatito de invitados. De golpe, en el medio de todo eso, me entero de que estoy nominado para los Gardel por Día 1, folklore y Día 2, tango. Fue un regalo inesperado. El estar postulado ya es como ganar porque hay muchos artistas, en este caso, haciendo diferentes cosas, y como me tocó ganarlo, fue todo muy fuerte. Justo en julio había tocado en el Torcuato Tasso con el maestro Leopoldo Federico. También estuvo Hugo Rivas y el maestro Pando. También compartí con Rubén Juárez y María Graña. Está muy ligado todo."
Impasse 1: Llego a Notorius cuando Luis estaba dando una nota a CM. Mientras espero, recuerdo cuando lo vi por primera vez arriba de un escenario, en el 94, en Oliverio. Vestido todo de negro, Luis me recibe con una sonrisa y muy buena predisposición para el diálogo.
"'Día 2, tango' fue, específicamente, un homenaje a los compositores, en particular a los que más me gustan, como Gardel, Troilo y Salgán. Hay cosas que quedaron en mi memoria de cuando era pibe y otras de haber compartido escenarios con María y Rubén, con temas que me vinieron después. Entonces, de algún modo, volqué todas las vivencias que había tenido. He tenido algunas experiencias con músicos de jazz en el mundo: tocaba delante de ellos, ponele, ?Garúa?, y los tipos se quedaban locos con la melodía. Me decían: ?¡Qué profundo es esto!?. Ellos tienen una cosa en particular con el tema de las melodías y su profundidad. No se puede tocar ?Garúa? si no sentís algo adentro tuyo. Hay cosas que se pueden tocar a partir de las vivencias que uno tiene. La tocás a los quince años y no es lo mismo. Podés tocar las notas pero no lo que hay detrás de las notas, que tienen que ver con el sentimiento, la vida que hiciste."
"El blues es muy difícil de tocar. Técnicamente fácil pero todas las notas tienen que ser sentidas, si no, no es blues. Lo mismo es con una baguala. Si tocás una baguala de Atahualpa, no la podés tocar sin sentir. Esa soledad que tiene la música sureña, como por ejemplo ?Los ejes de mi carreta?. Cuando alguien la canta y la acompaña, tiene que tener una situación muy especial. Tiene que pasar por el cuerpo y el corazón y salir a través de la interpretación. Son cosas muy profundas."
"El jazz es como cuando uno tiene muchas ganas de viajar y se va a recorrer por todos lados pero después te agarran ganas de volver. Me pasa de estar tocando y que se escape algunas de estas sonoridades del tango y el folclore. Me sale, no es que lo busco, y ahí es cuando me siento más identificado a la vez que me diferencio de otros guitarristas. Hay una cierta libertad pero también con una cierta raíz. Voy y vengo pero siempre desde el lugar del corazón. No lo pienso. No me gusta la especulación en la música. Tenés que tocar lo que vos sentís. Siempre. Más allá de lo que esté de moda, los premios o lo que te digan los medios. Me parece que el público no tiene que entender la armonía, la melodía, pero sabe cuando un artista es sincero. No sé si te habrá pasado de gente que dice ?no entiendo nada pero me gusta?. Lo escuchás a Paco de Lucía tocando una bulería y te quedás con la boca abierta porque hay algo atrás muy fuerte."
Impasse 2: Uno se podría quedar horas charlando con Luis. Como no podía ser de otra manera, también hablamos de virtuosismo y críticas.
"Siempre digo que la música tiene momentos. Eso respondo cuando me hablan de virtuosismo. No creo que uno siempre hable pocas palabras. A veces hablás más y otras menos. La música, en ocasiones, te puede pedir cosas técnicamente muy importantes y a veces te pide una nota. Lo importante es tener las herramientas para realizar las dos cosas. El otro día hablaba con otro músico que me decía que el mejor maestro es la música misma. La música sola te dice lo que hay que tocar. Por ejemplo, en la obra de estos autores, de este disco, casi no hay solos porque las melodías son tan impresionantes que es un placer tocar esas notas, frasearlas. Eso sí, puede hacerlo de la manera en que las siente uno. Son tan fuertes esas notas que dan gusto tocarlas, que no se puede hacer otra cosa. La música sola te lleva a eso.
El tema de la fusión y la autenticidad, que si el artista busca otras cosas no es auténtico, y que si mantiene un estilo hace siempre lo mismo, va de acuerdo a la mirada de la persona, de lo que quiera ver. Si sos un tipo de buena leche vas a ver que un tipo busca y quiere hacer tal o cual cosa o le vas a buscar la quinta pata al gato. Me acuerdo cuando tocaba en Oliverio y mis solos eran larguísimos. Escuchaba mucho Charlie Parker y Coltrane y no podía parar. Las interpretaciones eran eternas porque yo lo sentía así. Me acuerdo de críticas de periodistas que decían que ?no paraba de tocar? mientras que músicos de afuera que me vieron, decían ?cuántas cosas para decir que tiene este chico?. Ésa es la diferencia. Cuando saqué el disco Salinas, es un tema, una vuelta y termina, y me dieron con un caño. Después hice Rosario, en el que tocaba Omar Hakim y Bob James, y me dijeron que era un disco ?americano?. Pero ¡mirá los nenes que están tocando! Después irás haciendo tu camino y convirtiéndote en una síntesis, pero primero decí lo que tenés que decir. Si por las críticas voy a tocar dos notas para que no me maten y no las siento, es una mentira lo que estoy haciendo."
"El público, en cambio, siempre tuvo una relación de respeto y curiosidad. Después habrá gente a la que le guste más o le guste menos. La otra vez estuve hablando con Dino Saluzzi y le contaba que al mes que lo grababa, lo quería cambiar, y él me decía que estaba bueno eso porque significaba que estaba creciendo."