Publicado: 28/12/2005 UTC General Por: Redacción NU

Recomendaciones para el verano

La Secretaría de Salud porteña propone algunas medidas preventivas por los golpes de calor y como revertir esta situación. Por las quemaduras solares recomienda evitar el sol entre las 10 y 16, entre otras medidas
Recomendaciones para el verano
Redacción NU
Redacción NU

El verano no sólo trae aparejado para muchos unos placidos días de vacaciones también puede generar inconvenientes. Por ello la Secretaría de Salud porteña propone medidas a tener en cuenta para evitar golpes de calor y las quemaduras solares.

El golpe de calor puede afectar a personas de cualquier edad, en especial a los niños y mayores de 65 años, por eso es primordial tener en cuenta la hidratación y la nutrición. Los principales síntomas son: dolor de cabeza; vértigos; náuseas; confusión; convulsiones y pérdida de conciencia; piel enrojecida, caliente y seca; respiración y pulso débil, y elevada temperatura corporal.

Ante la aparición de los síntomas se recomienda desde la Secretaría de Salud trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco, poner la cabeza un poco alta, intentar refrescarlo mojándole la ropa, y dándole de beber agua fresca o un poco salada, y solicitar ayuda médica.

Las medidas preventivas para evitar los golpes de calor son: aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed; evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas; evitar comidas muy abundantes; ingerir verduras y frutas; no exponerse al sol en exceso ni en horas centrales del día, de 10 a 16; reducir la actividad física; usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros y protectores solares para la piel, y permanecer en espacios ventilados.

Respecto a las quemaduras por exposición a los rayos de sol, la dependencia del Gobierno Comunal a cargo de Donato Spaccavento, asegura que "los posibles daños varían de acuerdo con los horarios, la latitud, integridad de la capa de ozono que filtra la radiación, y a ciertos factores de riesgo personales, como color de piel blanca, pecosa, y ojos claros".

También inciden los antecedentes personales o familiares de cáncer de piel o melanoma; presencia de gran número de lunares, algunos congénitos y otros adquiridos a partir de la adolescencia con características atípicas.

Lo recomendable es un control con el dermatólogo cada año y cada tres o seis meses si hubiera antecedentes de cáncer de piel o el médico lo indicase.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU