El encargado del edificio de CFK se desdijo: "No vi bolsos"
El encargado del edificio donde vive Cristina Kirchner en el barrio porteño de Recoleta se desdijo este jueves durante el juicio oral de la causa Cuadernos y negó haber visto movimientos de bolsos y valijas en el departamento de la expresidenta, tal como había declarado en 2018 ante la Justicia. Julio César Silva afirmó ante el Tribunal Oral Federal 7 que aquella declaración fue firmada bajo presión y aseguró: “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”.
Durante su testimonio, Silva rechazó específicamente uno de los puntos que había sido utilizado por los acusadores para sostener la hipótesis de que el departamento de Cristina Kirchner era uno de los destinos del dinero de las presuntas coimas investigadas en la causa. “Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”, sostuvo el encargado cuando el tribunal le exhibió la declaración firmada hace ocho años.
En la declaración original de 2018, tomada durante la instrucción a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli, Silva había asegurado que entre 2007 y 2010 observó “movimientos de bolsos y valijas” con frecuencia semanal o quincenal vinculados al exsecretario presidencial Daniel Muñoz. Sin embargo, este jueves negó haber pronunciado esas afirmaciones y denunció haber sufrido presiones durante aquel procedimiento judicial.
"Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero ni lo leí"
— Corta (@somoscorta) May 21, 2026
Julio César Silva, el encargado del edificio perteneciente a Cristina Kirchner implicado en la causa Cuadernos, se desdijo de su declararción en 2018 y señaló: "¿Que venían con bolsos y valijas? No". pic.twitter.com/Ntq9WOYi1j
El encargado también relató ante los jueces que en aquel momento le recordaron que tenía “dos hijas”, situación que interpretó como una amenaza. Según reconstruyó durante la audiencia, la experiencia posterior fue muy traumática para él y para su familia. “La pasé muy mal”, declaró, al recordar insultos y agresiones verbales que recibió luego de que trascendiera su testimonio inicial.
Además, Silva hizo referencia a uno de los allanamientos realizados en el departamento de Cristina Kirchner y aseguró que escuchó una orden para prolongar el operativo “hasta que encuentren algo”. Según su relato, el procedimiento se extendió durante más de once horas pese a que, según afirmó, los responsables del operativo consideraban que no había elementos relevantes para continuar.
La declaración generó fuerte impacto en el juicio oral de la causa Cuadernos, considerada una de las investigaciones de corrupción más importantes de los últimos años en la Argentina. El cambio de versión de Silva abrió interrogantes sobre la validez de parte de la prueba incorporada durante la instrucción y volvió a colocar bajo debate las condiciones en las que fueron obtenidos algunos testimonios clave del expediente.