Publicado: 06/10/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

El macrismo apuntó contra Milei por los endeudados

El nuevo informe de Pensar Argentina revela que el 58% tomó préstamos o utilizó crédito en los últimos meses.
El macrismo apuntó contra Milei por los endeudados
Redacción NU
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Según el último informe de Pensar Argentina, casi seis de cada diez argentinos (58%) tomaron un préstamo, utilizaron crédito o financiaron gastos en los últimos meses. El fenómeno adquiere especial relevancia entre las mujeres, donde el porcentaje alcanza el 63%, y en los sectores de menores ingresos, donde llega al 65%. Este dato evidencia un escenario de fuerte deterioro del crédito familiar que merece atención inmediata por sus implicancias económicas y sociales.

La presión financiera muestra diferencias significativas según la inserción laboral de los hogares. El informe, reconstruido a partir de datos del INDEC, indica que el 30% de quienes se desempeñan en servicio doméstico recurrió a familiares o amigos para pedir dinero, seguido por hoteles y restaurantes con un 25%, e industria, comercio y educación con un 18% cada sector. Pensar vincula este fenómeno con una mayor incidencia de la informalidad laboral y con ingresos más inestables en estas ocupaciones.

La irregularidad bancaria de las familias alcanzó el 12,9% en julio de 2026, frente al 5,6% registrado un año antes. En paralelo, el 54% de los consultados manifestó haberse atrasado o dejado de pagar alguna obligación por motivos económicos durante los últimos meses. El informe aclara que ambos indicadores miden fenómenos diferentes y que no corresponde afirmar que más de la mitad de los argentinos se encuentra en mora bancaria, aunque la tendencia preocupa.

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Los jóvenes aparecen como uno de los grupos más expuestos al riesgo crediticio. Entre quienes tienen crédito, el 37% de los deudores de 18 a 25 años y el mismo porcentaje entre los de 26 a 35 años registraban mora. La proporción desciende progresivamente con la edad hasta ubicarse en el 16% entre los mayores de 66 años. Pensar advierte que un deterioro temprano del historial crediticio puede condicionar el acceso futuro al financiamiento justamente durante la etapa de formación laboral y patrimonial.

El destino del crédito revela la naturaleza defensiva de este endeudamiento. Entre quienes recurrieron al financiamiento, el 26% lo destinó principalmente a comprar alimentos, el 21% a gastos cotidianos del hogar y el 15% a servicios, impuestos u otras obligaciones. Otro 14% lo utilizó para cancelar deudas anteriores. En conjunto, alimentos, gastos cotidianos y servicios representan el 62% de los principales destinos declarados del financiamiento.

La dificultad para cumplir con los pagos profundiza las brechas sociales existentes. Los atrasos declarados alcanzan al 72% en los sectores de menores ingresos, frente al 43% en los sectores medios y al 30% en los altos. Entre quienes dejaron de pagar o se atrasaron, los servicios encabezan las menciones con un 46%, seguidos por las tarjetas de crédito con un 36%, y los préstamos o deudas tradicionales con un 33%. Mora Jozami, directora de Casa Tres, sostiene que "la mora puede ser uno de los lugares donde la macro se encuentre o choque con el metro cuadrado".

El deterioro se concentra particularmente en el crédito al consumo, que cuenta con menor respaldo patrimonial. Los préstamos personales registran una irregularidad del 16,7% y las tarjetas del 12,8%, frente al 8,1% de los prendarios y apenas el 1,6% de los hipotecarios. Pensar señala, sin embargo, que la presión financiera sobre las familias no equivale a una crisis bancaria, aunque la irregularidad bancaria familiar todavía se encontraba en su máximo de la serie iniciada en 2010.

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Frente a este escenario, el informe plantea que la recuperación del crédito debe ir acompañada por ingresos sostenibles, prevención del sobreendeudamiento, mayor transparencia y herramientas de regularización. El desafío, sostiene Pensar, es que "la estabilización macroeconómica pueda traducirse en mayor capacidad de pago dentro de los hogares y que el crédito vuelva a funcionar como una herramienta para ampliar oportunidades, en lugar de transformarse en un recurso necesario para sostener los gastos del mes".

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