Publicado: 14/10/2026 UTC Mundo Por: Redacción NU

El sabotaje del Nord Stream llega a juicio: ¿crimen de guerra o objetivo militar?

La Fiscalía alemana sostiene que se atacó infraestructura civil; la defensa busca justificarlo como acción bélica.
El sabotaje del Nord Stream llega a juicio: ¿crimen de guerra o objetivo militar?
Redacción NU
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Un tribunal de Hamburgo inicia este miércoles el juicio contra Serhii Kuznetsov, un ciudadano ucranio de 50 años acusado de dirigir el operativo que dañó los gasoductos Nord Stream en septiembre de 2022. La causa deberá determinar, entre otros puntos, si el ataque contra esa infraestructura civil puede ser considerado un crimen de guerra. Kuznetsov niega los cargos.

La Fiscalía alemana sostiene que Kuznetsov lideró un equipo integrado por buzos, un especialista en explosivos y el capitán de la embarcación que los trasladó. Según la acusación, el grupo colocó cargas a unos 80 metros de profundidad, cerca de la isla danesa de Bornholm. Las detonaciones destruyeron tramos de Nord Stream 1 y Nord Stream 2, que transportaban gas ruso a Alemania por el mar Báltico.

Los investigadores apuntan a rastros que, según la Fiscalía, vincularían al acusado con la operación: restos de explosivos, huellas y muestras de ADN hallados en el velero alquilado por el grupo. También se encontraron en su teléfono cartas náuticas, documentos sobre los gasoductos y manuales de buceo e ingeniería submarina. La acusación afirma que Kuznetsov actuó siguiendo órdenes de una agencia estatal ucrania, sin identificar cuál.

La defensa sostiene que el gasoducto podía considerarse un objetivo militar porque la empresa estatal rusa Gazprom participaba en su gestión y los ingresos del gas contribuían a financiar la guerra. Sus abogados buscarán que el ataque no sea calificado como crimen de guerra y plantearán que el acusado actuó como militar bajo órdenes. El proceso, según el tribunal, podría extenderse hasta febrero de 2027.

La investigación alemana también ha generado especulaciones sobre quién pudo haber autorizado la operación en niveles superiores. Medios alemanes y estadounidenses señalaron en años anteriores al entonces jefe militar ucranio Valeri Zaluzhni, quien negó estar implicado. Ucrania y el presidente Volodímir Zelenski también han rechazado cualquier vínculo del Gobierno con el sabotaje.

El caso tiene una dimensión diplomática para Berlín, que desde 2025 es el principal contribuyente militar y económico de Ucrania, mientras crecen en Alemania las voces que piden reducir esa ayuda. El Gobierno alemán ha evitado que la investigación se convierta en un obstáculo para la relación bilateral, pese a que el proceso podría poner en cuestión la conducta de personas vinculadas a las fuerzas ucranias.

Más allá de la responsabilidad individual de Kuznetsov, el juicio podría influir en la forma en que se evalúan los ataques contra infraestructuras energéticas durante una guerra.

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