Ernesto Acuña: “Desde que Milei es presidente cerró un tercio de los kioscos”
El sector de los kioscos atraviesa una situación crítica en todo el país y enfrenta un escenario que muchos describen como terminal. Según datos difundidos por la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), cierran alrededor de 50 kioscos por día, una cifra que expone con crudeza el impacto de la recesión y la caída del consumo en los comercios de cercanía. Desde la entidad advierten que el rubro “está en peligro de extinción” si no se revierte la tendencia. “Desde que Milei es presidente cerró un tercio de los kioscos”, indicó el vicepresidente de la UKRA, Ernesto Acuña.
“La realidad es que el kiosco dejó de ser rentable”, señalan desde UKRA, al describir un proceso de deterioro acelerado que afecta tanto a pequeños locales familiares como a comerciantes históricos. “El comerciante que tenía un buen vivir ahora va desintegrándose y gana menos”, explicaron, al tiempo que remarcaron que muchos propietarios se ven obligados a cerrar por no poder afrontar los costos básicos del negocio.
De acuerdo con el relevamiento del sector, actualmente funcionan unos 59.850 kioscos en la Argentina, pero la cifra viene en descenso sostenido desde hace meses. Desde la asunción del actual gobierno nacional, los kiosqueros estiman que se perdió cerca de un tercio de los locales que existían previamente, una caída que atribuyen a la pérdida del poder adquisitivo y a la fuerte retracción del consumo cotidiano.
Más de 20 mil kioscos cerraron en la Argentina en el último año, en medio de la escalada de precios y el derrumbe del consumo. En el rubro estiman que cada día bajan las persianas alrededor de 50 comercios y reclaman contra el avance de las cadenas. “Estamos en una cornisa: si… pic.twitter.com/a2dvWYX3nQ
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) February 23, 2026
La presión inflacionaria es otro de los factores que agravan la situación. “Nuestra inflación real es del 8 al 10 por ciento mensual”, advirtieron desde la entidad, al señalar que los aumentos de precios de proveedores no siempre pueden trasladarse al público. “Si aumentás, no vendés; y si no aumentás, perdés plata”, resumieron, al describir el delicado equilibrio que enfrentan a diario los comerciantes.
A este contexto se suma la competencia creciente de grandes cadenas, supermercados y otros formatos de venta que ofrecen productos tradicionalmente asociados al kiosco. Según explican los referentes del sector, esta competencia se da además en condiciones desiguales, ya que muchos de esos puntos de venta no cumplen con las mismas regulaciones ni enfrentan los mismos costos fijos.
Desde UKRA advierten que el cierre masivo de kioscos no implica solo la pérdida de fuentes de trabajo, sino también la desaparición de un espacio emblemático de la vida barrial. “El kiosco es mucho más que un comercio”, sostienen, y alertan que sin medidas urgentes de alivio económico, el proceso de cierre podría profundizarse y volverse irreversible.