Escándalo por el cierre de una plataforma de reclamos porteña
La plataforma digital de reclamos vecinales conocida como "¿Dónde está Jorge Macri?" fue dada de baja de internet luego de una presentación legal promovida por el propio jefe de Gobierno porteño. El sitio web, diseñado e impulsado por el legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Francisco Caporiccio -referente del espacio Frente Renovador / Fuerza por BsAs-, operaba como un canal directo para que los habitantes denunciaran las diversas problemáticas cotidianas de la vía pública.
La herramienta se caracterizaba por permitir a los usuarios reportar las falencias de la gestión urbana sin intermediarios y sin burocracia, requiriendo únicamente subir una fotografía y la ubicación geográfica del inconveniente. A través de esta modalidad simplificada, en sus primeros diez días de vigencia en la red, la aplicación logró acumular más de 3.000 reclamos ciudadanos que visibilizaban las demandas de la población.
Entre las principales irregularidades reportadas por los vecinos se encontraban la basura acumulada, veredas destruidas, baches, luminarias rotas y la falta de limpieza. Asimismo, la plataforma recibía reportes sobre el "caos del tránsito", las frecuencias irregulares del subte, el estado de la Línea B, las obras interminables que interrumpen la circulación en las calles y los "arreglos" que no solucionan los problemas de fondo de la infraestructura porteña.
La desactivación definitiva de la herramienta se concretó luego de que Jorge Macri denunciara el dominio web bajo el argumento de "difamación", logrando que los servidores la dieran de baja. Sumado a esto, se interpuso una denuncia por phishing -una grave acusación de índole técnica que suele utilizarse para inhabilitar sitios web- contra la plataforma vecinal, a pesar de que la misma no contaba con ningún tipo de componente fraudulento en su funcionamiento.
A raíz de estas acciones judiciales, los más de 3.000 reclamos cargados por los usuarios fueron eliminados de la web de un día para el otro. Quienes defendían la iniciativa señalaron que la medida demuestra que al Ejecutivo no le molestó la forma de la aplicación, sino el hecho de que los ciudadanos exhibieran la realidad de una ciudad sucia, rota y mal gestionada, evadiendo los filtros comunicacionales del Gobierno.
**Caporiccio advirtió que "censurar la plataforma digital no soluciona los problemas de fondo de la infraestructura, ya que la medida no limpia la basura, no repara los baches ni mejora el funcionamiento del servicio de transporte subterráneo". **
Y concluyó: "Por el contrario la eliminación de la herramienta solo confirma que en este Gobierno prefieren el silencio a la rendición de cuentas ante las demandas de la ciudadanía".