Cromañón: descontrol en las áreas de control
Enrique Atpen, licenciado en administración, fue convocado este lunes 6, por la querella de José Iglesias, a raíz de su estudio sobre la evolución de la entonces subsecretaria de Control Comunal y el impacto sobre sus funcionarios.
"Del 2002 al 2004 cambió la estructura unas diez veces. Esto generó evasión de control ya que era imposible hacer auditorias internas por los constantes cambios. Además, sumó discrecionalidad de los funcionarios de altos rangos y por debajo de ellos, incertidumbre por no saber a quién respondían?, declaró Atpen ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 24.
Las cifras de inspecciones tras la tragedia de Cromañón dejan en evidencia que cuando existe la voluntad política de erradicar irregularidades se puede hacer. 2En el primer trimestres de 2005 se triplicó las inspecciones de todo lo que se hizo en el 2004", relató el experto en esta área de Gobierno, que estuvo a cargo de la amiga íntima de Vilma Ibarra, Fabiana Fiszbin, quien se encuentra en el banquillo de los acusados junto a otros dos funcionarios, el ex director General de Fiscalización y Control Gustavo Juan Torres y su segunda, Ana María Fernández.
El testigo comentó que la Unidad Polivalente de Inspección (UPI), a cargo de Ana María Fernández, no tenía más de 20 personas. ?Virtual acefalía en el poder de policía del Gobierno porteño por la pequeña dotación de gente. Se inspeccionaba pero quedan muchos otros sin controlar entonces se podía hacer lo que quisiera", expresó Atpen tanto en su estudio como ante el TOC que presidió Marcelo Alveró.
"Tras la tragedia la escribanía detectó 50 mil expedientes de la Dirección General de Fiscalización y Control que tuvieron que volver a analizarse. Ello se hizo en el 2006, o sea un año y medio después de que fueran confeccionados", agregó.
La cuestión de la pirotecnia dentro de un boliche no es responsabilidad del Gobierno porteño. Según el experto que declaró: "Eso depende de la Policía Federal y de la Superintendencia de Bomberos".
Justamente el tercer testigo de la jornada fue el ex subcomisario José Daniel Federico, quien tuvo a su cargo interinamente la comisaría séptima, con jurisdicción sobre República Cromañón.
El ex funcionario policial, desplazado justamente por sospechadas culpabilidades en el incendio del boliche, dijo haber pedido inspecciones a la ex Subsecretaria adjunta de la Dirección General de Fiscalización y Control. ?Tuve respuesta inmediata cuando solicité la inspección?, declaró el ex subcomisario Federico desplazado en su momento por la acusación de coimas que recibía la seccional de Once.
Después de favorecer a la ex funcionaria, el ex subcomisario eludió la mayor parte de las preguntas y recurrió a su falta de memoria para no aportar datos relevantes al juicio.
Antes había pasado por el estrado, durante dos horas, el ex juez y experto en derecho administrativo Tomás Hutchinson, quien fue ofrecido como testigo por la defensa de la ex Subsecretaria de Control Comunal.
Hutchinson fue convocado por sus conocimientos sobre las áreas de Control Comunal. "Hice un dictamen a pedido de funcionarios porteños", admitió, para luego expresar que quienes tenían poder de clausurar, como para habilitar locales "eran el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Secretaría de Justicia, cuya órbita estaban los inspectores".
Igual deslindó responsabilidades de los funcionarios respecto a controlar los certificados de incendio.
Para José Iglesias el testigo Hutchinson fue "un disparate". "Primero dijo que no se podían hacer inspecciones en Cromañón sino un año después, algo que es totalmente falso. Después dijo la barbaridad que un funcionario sin conocimientos técnicos se encuentra limitado en su actuar. No es cierto y justamente una ley resguarda la potestad de ejercer el poder de policía del funcionario más allá de sus capacidades técnicas".
El último de los testigos fue el periodista Pablo de Biase, quien edita la revista gratuita "Llegás a Buenos Aires", en la que se publicó el recital de Callejeros del 30 de diciembre, con la particularidad que se destacó el uso de la pirotecnia como parte del show.
"No se promocionó el uso de bengalas, pero sí algo relativo a fuegos de artificios" declaró Biase, quien reconoció que publicó la nota basándose en una gacetilla de prensa enviada por Aldana Prea.
"Llegás a Buenos Aires" gracias al auspicio del Gobierno de la Ciudad, a través de la Secretaría de Comunicación, cubre actualmente un 40 por ciento de los gastos de la publicación.
Para el miércoles se espera la presencia del defensor adjunto de la Ciudad, Atilio Alimena, quien advirtió en su momento a diferentes áreas por el control de los boliches. Además estará declarando otro miembro de la Defensoría, Eduardo Fachal.
Al comienzo de la etapa de instrucción del juicio la ex funcionaria Fiszbin en su indagatoria habló de corrupción por parte de Alimena con empresarios de boliche.
Esa sospecha sobre Alimena no prosperó judicialmente y sí una estructura corrupta entre funcionarios de bomberos y empresarios de boliche respecto a los certificados de incendio.
Tras un careo entre Fiszbin y Aliemena, el entonces juez de primera instancia Julio Lucini ordenó ese mismo día allanamientos. De ese veloz operativo se recopilaron pruebas que llevaron a juicio y condena a bomberos y empresarios de boliches.
El juicio Cromañón se encuentra en su fase final. Este lunes comenzó el llamado bloque de funcionarios, que incluye 56 testigos. Alveró, a cargo de la presidencia del TOC durante esta semana, estimó que para la feria judicial de invierno podrían estar en condiciones de redactar la sentencia, pero "si los tiempos no dan" se habilitará el habitual receso invernal.