Publicado: 25/03/2012 UTC General Por: Redacción NU

La Chingada: “Cromañón nos enseñó a cuidarnos”

La banda oriunda de Villa Devoto presentará en unos días su tercer disco, Estar ahí / sin calma, pero antes su batero, Fer Blumetti dialogó con NU sobre el último trabajo y la clave para mantener activo un grupo que se formó con amigos de la infancia. “Eso es lo que nos mantiene vivos”, dice.
La Chingada: “Cromañón nos enseñó a cuidarnos”
Redacción NU
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La historia de La Chingada es la típica de una banda de amigos de la infancia muy ligados sentimental y espiritualmente que se juntaron a tocar para divertirse y nunca pararon. Y lo de ?banda? no es metafórico, ya que el grupo está conformado por siete personas: Ale Cendon (voz y coros), Pablo Gaitan (guitarras y coros), Cristian Cendon (bajo), Fer Blumetti (batería), Juan Blasco (guitarra), Beto Nicolaci (saxo tenor y alto) y Sergio Corna (armónica).
El grupo presentará su tercer disco, Estar ahí / sin calma, el próximo 29 de abril en Niceto Club. Blumetti explica sobre este trabajo: ?El disco se diferencia de los anteriores básicamente por el crecimiento que tuvo la banda, ya que entre disco y disco nos tomamos un tiempo; en este caso fueron tres años. Además para Estar ahí / sin calma trabajamos con una producción externa a la banda, dos músicos de Pampa Yakuza (Ariel Brunetto y Ricardo Jahni), que nos abrieron la cabeza, nos permitieron hacer cosas que tal vez en el anterior disco, Miradas nuevas, fuimos más lineales, como en el audio, las mezclas? Acá se experimentó muchísimo más, y en eso es donde más diferencia se nota con los trabajos anteriores?.

?Trabajar con productores ajenos a la banda produce que los músicos, a veces, sientan que les ?meten mano? en su música. ¿Cómo lo sienten ustedes?
?Es medio tabú el tema productores. Nosotros laburamos con gente que es amiga también, por afinidad entre las bandas, y nos recontra benefició. Somos siete músicos y es difícil conciliar y dejar a todos conformes. Los chicos lograron sacar lo mejor de nosotros, no hubo dilemas con ?esto sí o esto no?, sino que se resolvieron cosas que sin el trabajo de los productores hubiese llevado a horas de discusiones; le dimos la derecha a ellos para un montón de cosas.

?Otro tema son las bandas conformadas por amigos de la infancia. Suele decirse que no es beneficioso porque no permite muchas discusiones, ¿es así?
?A nosotros es lo que nos mantiene vivos. La banda arrastra como 15 años ya; en una banda que se forma para tocar, en la que sus integrantes no son amigos, tal vez a los tres o cuatro años si las cosas no pegan un salto grande, se van o se aburren. Nosotros somos amigos de la infancia que a los 20 años se nos ocurrió comprarnos instrumentos, y la banda la tenemos como algo más en común que un grupo de amigos: somos padrinos de los hijos del otro, vivimos todos en cuatro cuadras a la redonda... En este caso la amistad juega a favor y nos permite hacer cosas que si no fuésemos amigos no se podrían hacer, y no hubiese funcionado. Cuando la banda entró en lapsos, se pudo luego seguir porque quizás no tocábamos, pero nos juntábamos a jugar al fútbol, a comer? No tenemos dos grupos de amigos: somos nosotros para todo.

?Nunca le encontraron nada negativo entonces.
?No, no nos ha pasado de encontrarle cosas negativas. Lo que pasa como negativo es que no sentimos un compromiso con un objetivo recontra serio, como en otras bandas, que incluso a veces termina siendo para ellos un peso; a nosotros nos permite darnos delay o cuelgues. Quizás nos juntamos a ensayar y tocamos tres temas nada más porque uno tiene un problema, lo cuenta y nos ponemos a hablar.

?Cambiando de tema, hace pocos días que se reabrió la calle Mitre, a la altura de Cromañón. ¿Qué creés que dejó Cromañón?
?Uh, es muy difícil, es largo? podría decir lo que me enseñó. Desde el primer día, escuché a alguien que dijo y me quedó grabado, que si no nos cuidamos nosotros, no nos cuida nadie, y que las cosas tienen que empezar a hacerse bien de adentro para afuera y no esperar a que venga alguien de afuera y cambie para adentro. Ojalá que todos esos chicos que se fueron sirvan o hayan servido para algo, porque si no no le veo sentido a semejante tragedia. Fue muy duro para todas las bandas que tocamos en esos lugares, y no mirábamos si había o no había salida, si había o no materiales ignífugos, que son cosas que aprendieron a profesionalizarse después de semejante tragedia; seguramente es muy poco al lado de todo eso que sucedió, pero nos enseñó a cuidarnos.

?Esa mirada difiere de otras, que aseguran que sólo sirvió para que compañías, marcas y sponsors tomen el rock, lo integren al sistema mainstream y se adueñen de él. Ustedes lo toman como enseñanza?
?Puede ser también, se cerraron mil lugares y se hizo una red de telaraña; y se guardó al rock con las bandas que querían, que aceptaban esas normas y con los cinco o seis lugares que podían estar abiertos. Nosotros nos mantuvimos aparte, dejamos de tocar cuando creímos que era lo mejor y volvimos cuando lo sentimos, porque todo eso que pasó nos pasaba una semana antes a nosotros o una semana después, en cualquier lugar donde tocábamos. La mirada más comercial de la tragedia me la guardo, es para discutir largo y tendido. Nuestra mirada sobre Cromañón pasa por lo humanitario.

La Chingada. Domingo 29 de abril a las 21 en Niceto Club, Niceto Vega 5510.

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