La Ciudad desestima la denuncia contra Martino
La difusión pública de la presentación de una denuncia ante la justicia de la Ciudad contra un el superintendente de Comunicaciones de la Policía Metropolitana, Eduardo Martino, por incompatibilidad en los deberes de funcionario público, generó un fuerte movimiento dentro del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Con el expediente del ex oficial de la Policía Federal en la mano, fuentes cercanas al ministro Guillermo Montenegro afirmaron a NU que "la denuncia se funda en información parcial" y que "no hay incompatibilidad alguna".
Según describió esta mañana el legislador de Proyecto Sur Rafael Gentilli por radio La Red, la denuncia tendría como fundamento que Martino, casi en simultáneo con su nombramiento en la fuerza porteña "fue designado también jefe de una empresa de seguridad (Alesa S.A.) en la provincia de Buenos Aires", situación que estaría penada por la ley.
"En mayo de 2009 Martino presentó su renuncia a la empresa Alesa", afirmaron a NU.
Según se expresa en el telegrama de renuncia fechado el 22 de mayo del pasado año y que consta en el expediente del oficial porteño, Martino comunicó a la empresa de seguridad que "a partir del 1º de mayo renuncio a mi puesto como jefe de seguridad".
"La renuncia a su cargo como miembro de Alesa debía ser comunicada por la empresa a los ministerios Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad y también a la Prefectura según se detalla en el texto del telegrama. Lo que posiblemente ocurrió es que Alesa no informó en tiempo y forma a Stornelli tal cual lo expresado por Martino en su telegrama, por lo que Stornelli continuó con un trámite burocrático iniciado con anterioridad", destallaron desde el Ministerio porteño.
Y subrayaron: "Cuando Martino presenta sus papeles en para su nombramiento en la Metropolitana, incluye también el telegrama. De la evaluación de todos los papeles presentados no surge que haya incompatibilidad alguna. Tiene todos los papeles en regla. Lo que hizo o no hizo Alesa es un problema de la empresa y no del oficial, y mucho menos de la Policía Metropolitana donde fue designado en junio, un mes después de su renuncia a la empresa de seguridad".