La confianza en la economía se deteriora: 50% anticipa un escenario peor
La mayoría de los argentinos mantiene una percepción negativa sobre el estado actual de la economía: el 62% la califica como “mala”, según la última entrega de un informe de opinión pública que refleja un clima social marcado por la incertidumbre y la insatisfacción. Frente a ese diagnóstico, el 50% anticipa que la situación económica empeorará en los próximos meses, una señal de pesimismo que se extiende también al mercado laboral y a la percepción de la economía familiar.
El relevamiento, difundido esta semana, muestra que la evaluación del mercado de trabajo es aún más crítica: 77% de los consultados considera mala la situación laboral actual, mientras que algo más de la mitad proyecta un empeoramiento del empleo en el corto plazo. En contraste, sólo una minoría percibe mejores perspectivas, lo que pone de manifiesto la fragilidad del ánimo ciudadano pese a algunos indicadores macroeconómicos recientes.
En el plano de las expectativas económicas generales, uno de cada dos argentinos cree que la economía del país tenderá a deteriorarse, mientras que sólo el 37% piensa que podría mejorar. Este pesimismo se extiende también al entorno familiar: cerca de la mitad de los hogares anticipa un empeoramiento en su situación económica personal dentro de los próximos seis meses.
Estas percepciones se producen en un contexto en el que algunos datos macroeconómicos muestran señales mixtas. Por ejemplo, estimaciones privadas sugieren que la actividad económica podría haber experimentado un leve crecimiento interanual en diciembre, consolidando tendencias de recuperación moderada tras meses de resultados dispares. Sin embargo, ese supuesto avance aún no se traduce de forma clara en la experiencia cotidiana de los consumidores y trabajadores.
Datos oficiales de febrero 2026 confirman la pérdida de 22.000 empresas y más de 300.000 puestos formales desde 2023, con caídas en manufactura y retail, aunque el PIB creció 4.4% en 2025 impulsado por agricultura y finanzas. #Argentina 🇦🇷 #Milei pic.twitter.com/s0FuTN1cEo
— Maximiliano Lex (Max) 🇦🇷 (@MaximilianLex4) February 26, 2026
La persistencia de la inflación, las dificultades para generar empleo formal y la preocupación por la evolución de los ingresos son factores recurrentes detrás del diagnóstico negativo. Analistas consultados por distintos medios destacan que, a pesar de ciertos indicadores positivos en sectores específicos de la economía, la sensación de deterioro generalizado entre la población revela una brecha entre datos estadísticos y percepción social.
El gobierno ha puesto en valor algunas cifras oficiales y proyecciones de crecimiento económico anual, argumentando que los esfuerzos para estabilizar variables clave traerán beneficios en un horizonte más largo. Sin embargo, los índices de confianza del consumidor y de expectativas a corto plazo continúan en terreno negativo, una señal que obliga a que las autoridades y los actores económicos reflexionen sobre cómo traducir la recuperación macro en alivio real para hogares y empresas.
El resultado del informe también indica que el pesimismo económico se complementa con preocupaciones en otros ámbitos de la agenda pública, como la inseguridad y la percepción de deterioro en servicios esenciales. Esta combinación de factores alimenta una sensación de desconfianza y tensión social que, según expertos, podría influir en el clima político y en las decisiones de consumo e inversión en los próximos meses.