La Legislatura declaró de interés cultural a “CRUDA. Hija de los ’90”
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizó el acto de entrega de la declaración de interés social y cultural a la obra “CRUDA. Hija de los ’90”, escrita e interpretada por Nahir Sánchez Romero y dirigida por David Gudiño, en reconocimiento a su aporte social y cultural de la Ciudad.
La iniciativa, votada por unanimidad, fue impulsada por el legislador porteño Alejandro “Pitu” Salvatierra, con el objetivo de reconocer el valor de las expresiones artísticas que recuperan historias y memorias de los sectores populares y acompañar la producción cultural de quienes han atravesado situaciones de vulneración de derechos.
Durante la ceremonia, realizada en el Salón Dorado de la Legislatura, se presentó un fragmento especial de la obra junto a la banda Villera VIP, cuya música en vivo forma parte de la propuesta escénica. La presentación estuvo a cargo de Nelson Santacruz, poeta villero.
A través de la ironía, el humor, la música y una mirada profundamente humana, “CRUDA. Hija de los ’90” aborda problemáticas como la discriminación, el hambre, el amor y los vínculos familiares, reconstruyendo las experiencias de una generación que creció atravesada por las consecuencias sociales y económicas de la década del ’90.
“Esta es la casa del pueblo”, expresó Salvatierra durante la bienvenida, e invitó a disfrutar de una obra “que nació en un barrio popular, uno de esos barrios del sur a los que comúnmente se les da la espalda. Para mí es un honor tenerte acá”.
Luego de la presentación, el legislador destacó el valor de que las historias de los barrios populares puedan ser narradas desde sus propios protagonistas: “Siempre se habló de los villeros a través de las fábulas urbanas, de las crónicas periodísticas cuando vienen a nuestros barrios a mostrar la parte negativa o a mirarnos como si fuéramos un zoológico, y eso explica por qué la palabra villero tiene la connotación que tiene”.
En ese sentido, sostuvo que esa mirada estigmatizante muchas veces impide “ver la belleza de las obras como las de Nahir, como las de las compañeras que sostienen las ollas, o las cosas hermosas que pasan en los merenderos”. Y agregó: “Ese proceso de tantos años de deshumanización permite contextos como los que estamos viviendo hoy, que tenemos un gobierno que nos invade, estigmatiza, discrimina y que culpa de su incapacidad a los villeros”.
Por su parte, Nahir Sánchez Romero agradeció el reconocimiento y la posibilidad de que su obra sea escuchada en la Legislatura, a donde fue con las mismas zapatillas que usa cada día en los comedores de su barrio: “Qué valientes que son que están escuchando una obra de una pobre, una historia de una niña pobre. Es urgente hacernos cargo de la responsabilidad que tenemos con las infancias pobres”.
La actriz y autora también destacó el sentido político del reconocimiento: “Esto que hizo el Pitu es entender la responsabilidad social que tenemos también frente al arte”. Y se definió como “una mujer política” que entiende al “arte como el verdadero camino de la comunicación que tenemos hoy”.
Una memoria que llega al escenario
Más que una mirada nostálgica sobre una época, “CRUDA. Hija de los ’90” propone una mirada crítica, poética y profundamente humana sobre una generación que creció atravesada por las consecuencias sociales y económicas de aquella década.
La historia tiene como protagonista a una viajera espacial capturada por marcianos cuando intentaba llegar a la “estratósfera prometida”. Durante ese interrogatorio reconstruye su infancia y juventud a través de canciones originales interpretadas en vivo, imágenes del barrio, ironía y recuerdos personales, dando voz a quienes “no siempre tienen micrófono, pero sí las banderas”.
De esta manera, la obra recupera una memoria que rara vez ocupa el centro de la escena y amplía las formas de narrar la historia reciente desde el arte, poniendo en primer plano experiencias y voces de los sectores populares que muchas veces permanecen invisibilizadas.
Con este reconocimiento, la Legislatura de la Ciudad distingue una propuesta artística que convierte la memoria, la identidad y las experiencias de los barrios populares en materia de creación y expresión cultural.