La pobreza alcanzó al 28,2% de los argentinos en el segundo semestre de 2025
La pobreza alcanzó al 28,2 por ciento de los argentinos en el segundo semestre de 2025, según los datos difundidos por el INDEC, en un contexto económico atravesado por fuertes tensiones sociales y debates sobre la validez de las estadísticas oficiales. El indicador marca una baja respecto de períodos anteriores, aunque sigue reflejando una situación estructural compleja para millones de personas en el país.
De acuerdo con el informe, el descenso en los niveles de pobreza se vincula con una recuperación parcial de los ingresos frente a la inflación y cierta estabilidad macroeconómica tras los picos registrados en 2024. Sin embargo, distintos especialistas advierten que la mejora no implica necesariamente una recomposición sostenida del poder adquisitivo ni una mejora real en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
El dato oficial convive, además, con cuestionamientos sobre la metodología utilizada para medir la pobreza. Algunos análisis sostienen que las estadísticas podrían estar subestimando la magnitud del problema debido a inconsistencias en la medición de ingresos o en la actualización de la canasta básica. Estas críticas plantean que, con otros criterios, el nivel de pobreza sería sensiblemente mayor al informado.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) March 31, 2026
En el 2° semestre de 2025, la pobreza alcanzó al 21,0% de los hogares en el que residen el 28,2% de las personas que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos https://t.co/7ggyhLa7VK pic.twitter.com/i6RGbqTIA0
En ese marco, el informe también pone el foco en la persistencia de desigualdades profundas, particularmente en sectores como la infancia. Datos complementarios muestran que la pobreza infantil continúa siendo uno de los principales desafíos sociales, con niveles significativamente superiores al promedio general.
A pesar de la baja registrada, el fenómeno sigue afectando a millones de argentinos y mantiene su carácter estructural. La evolución reciente refleja una dinámica oscilante, con fuertes aumentos en 2024 y una posterior reducción durante 2025, lo que evidencia la fragilidad de los avances y la dependencia de variables económicas inestables.
En este escenario, el debate sobre la pobreza en Argentina continúa abierto, no solo en torno a su magnitud real sino también sobre las políticas necesarias para reducirla de manera sostenida. Mientras el Gobierno destaca la mejora de los indicadores, diversos sectores advierten que detrás de los números persisten condiciones de vulnerabilidad que las estadísticas no logran reflejar plenamente.