PASO complicadas: gestiones de Bullrich y Santilli para convencer aliados
El Gobierno nacional enfrenta un obstáculo clave en su intento de avanzar con la reforma electoral: no cuenta con los votos suficientes en el Congreso para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ante ese escenario, la Casa Rosada decidió abrir una negociación con bloques aliados y gobernadores, en un proceso encabezado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
En el oficialismo reconocen que la eliminación total de las PASO no reúne consenso, ni siquiera entre sectores dialoguistas que suelen acompañar al Gobierno. “La anulación no parece ser lo mayoritario”, admitieron desde el oficialismo, que ya exploran alternativas para modificar el sistema sin eliminarlo por completo.
La negociación se da en un contexto de presión creciente por parte de gobernadores y aliados legislativos, que consideran a las primarias una herramienta clave para ordenar candidaturas y evitar fracturas internas. Esta resistencia obligó al Ejecutivo a replantear su estrategia original y buscar una salida intermedia que pueda reunir mayor respaldo parlamentario.
Ritondo confirma que el Gobierno no tiene los votos para eliminar las PASO.
— Gabriel Alfie (@GabrielAlfie15) May 2, 2026
Se mandaron sin discutirla sabiendo que no pasaba.
pic.twitter.com/ULfVTHKnwT
Entre las opciones en análisis aparece la posibilidad de transformar las PASO en un mecanismo optativo o no obligatorio. Esta alternativa permitiría reducir su peso dentro del sistema político, pero sin eliminarlas completamente, lo que facilitaría acuerdos con sectores que rechazan una supresión total del esquema electoral vigente.
Además del argumento político, el Gobierno sostiene que las PASO implican un alto costo fiscal: estiman que su organización demanda más de 30.000 millones de pesos. En ese sentido, desde la Casa Rosada insisten en que el gasto no se justifica en un contexto de ajuste y restricción presupuestaria.
En este escenario, el rol de Bullrich y Santilli aparece como central para tejer acuerdos que permitan avanzar con algún tipo de reforma electoral. La discusión dejó de centrarse en la eliminación total de las primarias y se orienta ahora a definir qué cambios pueden prosperar en el Congreso, en un proceso que será clave para reconfigurar las reglas de competencia política de cara a 2027.