Un mensaje sarcástico de Mendoza agitó al PJ bonaerense
La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo de tensión tras un mensaje irónico de Mayra Mendoza sobre la salud de Carlos Bianco, que reavivó las diferencias entre el sector que responde a Cristina Kirchner y el entorno de Axel Kicillof. El episodio ocurrió en un chat de WhatsApp con intendentes, donde la reacción de la dirigente quilmeña desentonó con el clima de apoyo al ministro de Gobierno bonaerense.
Todo se desató a partir de la operación de urgencia a la que fue sometido Bianco en Barcelona, donde estaba por una actividad oficial junto al gobernador bonaerense. Mientras varios jefes comunales le enviaron mensajes de aliento y pronta recuperación, Mendoza publicó una intervención cargada de ironía que fue interpretada como un pase de factura político más que como una expresión sobre el cuadro médico.
Según reconstruyeron distintos medios, la frase de Mendoza apuntó a contrastar la situación del funcionario con la de Cristina Kirchner y a reprocharle a Kicillof la falta de una señal equivalente de respaldo hacia la expresidenta. El comentario expuso otra vez la distancia entre La Cámpora y el gobernador, en una relación que viene marcada por la disputa por la conducción del peronismo bonaerense.
El whatsapp más tranquilo en la interna bonaerense. pic.twitter.com/o2CUVE3sUQ
— Ramón Indart (@rindart) April 21, 2026
El trasfondo de esa pelea es más amplio que un cruce puntual. Desde hace meses, el vínculo entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof atraviesa una etapa de enfriamiento, con escaso diálogo directo y diferencias sobre el rumbo político, la estrategia electoral y el liderazgo interno del espacio.
La tensión también se refleja en otros planos del peronismo provincial, donde aparecen cruces por la gestión, las candidaturas y el ordenamiento territorial del partido. En ese escenario, cada gesto público o privado termina leído como una toma de posición dentro de una disputa que sigue abierta y que condiciona la construcción de una oferta unificada para la provincia de Buenos Aires.
El episodio con Bianco dejó en claro que la interna peronista está lejos de descomprimirse y que cualquier diferencia puede convertirse rápidamente en un nuevo frente de conflicto. Con la elección en el horizonte, el oficialismo bonaerense enfrenta el desafío de contener sus fisuras mientras intenta sostener una narrativa de unidad frente a una oposición que también presiona desde afuera.