Entrega de diplomas: una muestra de lo que vendrá
Ubicados formando una V en el escenario de la Sala Martín Coronado del Teatro General San Martín (avenida Corrientes 1530), los treinta legisladores porteños electos en los comicios del pasado 28 de junio, recibieron de manos de los magistrados que conforman el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, los certificados que acreditan formalmente su condición de representantes del pueblo porteño durante el período 2009-2013.
La ceremonia, encabezada por la presidenta del TSJ, Ana María Conde, los jueces José Casás y Luis Lozano, y el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Diego Santilli, se celebró ante un auditorio colmado de personalidades de la política citadina.
Uno a uno, los treinta legisladores fueron nombrados, avanzaron hacia el centro de la escena, recibieron sus diplomas y fueron aplaudidos eufóricamente, celebrados tímidamente, o cuestionados sutilmente por diferentes sectores de la platea.
Entre los más aplaudidos se encontró el ex dirigente de los docentes, Francisco "Tito" Nenna, quien, con hinchada propia recibió su diploma entre cánticos de apoyo.
A la par de Nenna estuvo Fabio Basterio, de Proyecto Sur, y varios de sus colegas de bloque, pero no tanta suerte tuvo la legisladora electa María América González, quien entre algunas palmas escuchó también un breve abucheo.
Para los representantes del oficialismo fue aún peor, el abucheo ante cada nombre llovía desde el público, llegando a su punto más alto cuando el diplomado fue Fernando De Andreis. En el caso de Helio Rebot, Lidia Saya, Carolina Stanley, Carmen Polledo y Bruno Screnci, el griterío fue más leve. La excepción clara a la regla fue Karina Spalla, quien se fue con una nutrida hinchada propia que hasta pidió la Presidencia para ella. (¿no será mucho?)
El actual diputado nacional por la Coalición Cívica, Fernando Sánchez, se convirtió en un ejemplo de lo que ocurre actualmente en su espacio? ni muchos aplausos, ni silbidos, ni apoyo desde la concurrencia, casi en silencio fue felicitado y diploma en mano, rápidamente volvió a su asiento.
"Foto, foto, foto, cuatro mil por fotito", decían algunas voces desde las gradas y fue el turno de María José Lubertino. La titular del INADI, en la picota por sus gastos en libros de la entidad, recibió la indiferencia por parte del público, muy leves silbidos, apenas 2 o tres aplausos y flashes a montones.
APENAS UNA MUESTRA DE LO QUE VENDRÁ
Una vez finalizada la ceremonia, legisladores y público bajaron al hall central para saludarse, sacarse fotos y hacer sociales. Mientras algunos estaban como en el final de la escuela secundaria otros aprovecharon la oportunidad para acercarse a las cámaras, movileros y periodistas que circulaban por ahí. Espionaje en el Gobierno, paro docente y el presupuesto de la Ciudad, los temas preferidos.
Las hinchadas, que antes gritaban desde los asientos, ahora estaban amontonadas y tenían un sólo destinatario directo de sus cánticos: Mauricio Macri.
En definitiva, los diplomados fueron Fernando De Andreis, Victor Daniel Amoroso, Lidia Noemí Saya, Helio Rebot, Carmen Amorín Uribelarrea, María Lucía Agostini, Oscar Roberto Zago, Bruno Screnci Silva, María Karina Spalla, José Alejandro García, Carolina Stanley (PRO); Fabio Basteiro, Jorge Selser, María América González, Julio César Raffo, Laura García Tuñón, Delia Bisutti, Rafael Gentile, Adrián Camps (Alianza Proyecto Sur); Fernando Sánchez, Juan Pablo Arenaza, Rocío Sánchez Andía, Antonio Rubén Campos, Claudio Presman, Adriana Isabel Montes (Acuerdo Cívico y Social), Francisco "Tito" Nenna, Mateo Romeo, María José Lubertino, Claudio Palmeiro (Encuentro Popular para la Victoria) y María Elena Naddeo (Diálogo por la Ciudad).
LA SORPRESA
Una vez que había comenzado la jornada pudo verse entre los espectadores VIP a la jueza Patricia López Vergara y se sentó justo frente al legislador electo Oscar Zago, presidente de la Junta de Ética de la Legislatura. Junta que ayer fue allanada por orden de la magistrada.
Fotos Andres Perez Moreno / gentileza Legislatura