Debilidad económica
Noticias negras para Mauricio Macri: afilando el lápiz en las finanzas de la Ciudad, economistas de la oposición calculan que habría un déficit en la recaudación de 1.000 millones de pesos. En los peores pronósticos, esa cifra se duplica. Por eso auguran que luego de las elecciones de junio el Gobierno porteño le pedirá a la Legislatura una gruesa ampliación presupuestaria. Esto no quiere decir que la economía le vaya a estallar al ingeniero, pero a esta altura del año, que la presidenta Cristina Fernández haya adelantado las elecciones al 28 de junio es un alivio para Macri. Fue el propio Jefe de Gobierno el que anunció el último 9 de junio que un proceso económico recesivo y una caída en la recaudación lo iban a obligar a demorar obras que tenía proyectadas. Y en lo más alto del Gobierno de la Ciudad admiten, en off the record, que durante 2009 pudieron empezar un 50 por ciento menos de obras respecto de 2008. Pero los economistas de la oposición pintan un segundo semestre de 2009 mucho más sombrío que el primero. Tales son los casos del actual vicepresidente del Banco Nación, Roberto Feletti, y el legislador de origen radical Martín Hourest. Por su parte, los economistas del Gobierno porteño optaron por no responder los cuestionamientos de la oposición y darle la palabra al presidente de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura, el diputado de PRO Álvaro González (ver columna aparte).
BALANCE AGORERO
La situación fiscal de la Ciudad es muy compleja y la caída que se está registrando en la misma hace proyectar un ajuste de una magnitud que requeriría durante el segundo semestre la paralización de obras presupuestadas para el presente ejercicio. ?Ingresos Brutos muestra una variación (de crecimiento en la recaudación) en los primeros cinco meses de este año del 20 por ciento en relación al mismo período del ejercicio anterior. Sin embargo, este promedio (menor al proyectado en el presupuesto 2009) esconde la caída que se observa en la evolución mensual de la recaudación?, afirma Hourest ante NU. El legislador precisa que la variación en la recaudación viene descendiendo en forma significativa.
?Sostener que el promedio observado en los primeros meses es un buen indicador para proyectar la recaudación anual suena poco consistente. Utilizando este supuesto y proyectando los principales ingresos tributarios de la Ciudad con el mismo procedimiento, la caída en la recaudación alcanzaría los 500 millones de pesos (en relación a los ingresos proyectados). Si este fuera el caso se podría hablar de ?demoras en las obras?. Se trata de un monto equivalente al 15 por ciento del presupuesto de obra.? Para Hourest, es ?mucho más consistente suponer que la recaudación va a seguir descendiendo durante el segundo semestre y la variación en la recaudación anual se va a parecer más a la de mayo. Esto nos permitiría proyectar que la Ciudad recaudaría como mínimo 1.000 millones de pesos menos que los presupuestados?. Hourest hace esta estimación por la histórica correlación que existe entre Ingresos Brutos y el IVA, ya que en siete meses la caída del IVA fue muy pronunciada. Sin embargo, el legislador no atribuye solamente a la cuestión de la caída de la recaudación los malos pronósticos para las finanzas porteñas, y en este sentido recuerda que la Ciudad arrastra un resultado financiero negativo después del pago de amortizaciones de deuda, que alcanzó los 656 millones de pesos durante 2008. El legislador pone en relieve que Macri va a tener que hacer un gran esfuerzo para ?poder lograr colocar deuda para financiar amortizaciones netas, principalmente por el vencimiento de bonos tango, por un monto estimado de 533 millones de pesos?. Para el legislador, el actual escenario vuelve esa alternativa ?de imposible cumplimiento?. ?Es decir que estamos hablando de un ajuste superior a los 2.000 millones de pesos. La inconsistente política fiscal proyectada para este año con pronósticos y supuestos de colocación y refinanciación de deuda son poco realistas?, sostiene Hourest.
Y en esta línea critica ?la negativa macrista a encarar una reforma tributaria que aumente la importancia de los impuestos patrimoniales y grave las manifestaciones más significativas de riqueza de la Ciudad que nos han llevado a la actual situación?. Con estos números en las manos, hasta el más distraído se da cuenta de que este año se puede especular con que el Ejecutivo pedirá una ampliación presupuestaria que tendrá un número muy superior al que todos los años se hace: no sería menos de 1.000 millones.
Más cauteloso se muestra el primer candidato a legislador por el Acuerdo Cívico y Social, Fernando Sánchez: ?Primero habría que ver cuáles son los números reales. A esta altura la Ciudad debería tener sus propios indicadores económicos porque seguimos dependiendo de los números de un Indec mentiroso. Y por lo tanto, no sabemos cuántos son los pobres en esta Ciudad y no sabemos cuál es el índice real de actividad de la economía, excepto por lo que marca la recaudación. Por las características del distrito (ser más oferente de servicios que industrialmente productivo) la recaudación siempre es la última en impactarse ante un proceso de recesión o de activación económica?, subraya el candidato.
EN QUÉ LUGARES PONGO LA PLATA
Desde la oposición no sólo hacen pronósticos, sino también cuestionamientos acerca de cómo se administran los 16.800 millones de recursos del presupuesto y la carga ideológica que se pone al decidir gastar en un rubro o en otro.
Feletti propone hacer ?un ejercicio de comparación entre las políticas contracíclicas de corte keynesiano que llevan adelante tanto la administración Kirchner como la mayoría de los países del mundo, sea cual fuera su matriz ideológica, y lo que está haciendo la gestión del Gobierno de la Ciudad?.
Según el vicepresidente del Banco Nación, esa comparación muestra qué haría Macri en el hipotético caso de que estuviera ejerciendo la presidencia de la Nación y debiera no solamente elegir un modelo económico sino, paralelamente, hacerle frente a la crisis financiera internacional. Para Feletti el contraste entre lo que hace la presidenta Cristina Fernández y Macri respecto de la obra pública es más que notorio: ?Mientras el Gobierno nacional tiene un ambicioso plan de obras públicas con el fin de sustituir la contracción en los planes de inversión del sector privado a causa de la crisis internacional, Macri hace todo lo contrario?.
Sánchez sostiene, a su vez, que ?si la recaudación empezó a caer, como dice Mauricio Macri, habría que observar cuál será el verdadero impacto en las metas presupuestarias de ingresos y de inversión. Habría que evaluar alternativas de financiamiento y hacer hasta lo imposible para sostener el empleo y las actividades productivas. Lo que hace falta son políticas activas y es justamente lo que no está haciendo el Banco Ciudad. Y creo que la última decisión que habría que tomar es aumentar impuestos para sostener el empleo y las políticas productivas?.
El primer candidato a legislador por el Frente para la Victoria, Francisco ?Tito? Nenna, se muestra más crítico. Declara que ?Macri hizo una transferencia enorme hacia el sector de la construcción y al sector privado en general y no invirtió en escuelas donde hace frío, la comida es escasa, faltan insumos en los centros de salud y no designa personal en los hospitales, a pesar del problema que tenemos con la gripe A?. Para Nenna, ?no hay una caída de la recaudación sino un criterio mercantilista del jefe de Gobierno, porque al haber aumentado los impuestos de la manera en que lo hizo, hubo mayor entrada de dinero?. El candidato K sostiene que ?quizás la recaudación haya caído porcentualmente, pero no nominalmente. Y ese mayor ingreso de dinero habría que invertirlo en políticas públicas activas?. Y va más lejos: ?En el decreto del 4 de junio que paró obras y redujo gastos, Macri habla de merma porcentual en la recaudación respecto al año pasado. Pero eso, entonces, debería hacerlo en todos los órdenes. Por ejemplo con el presupuesto de Educación, que dice que aumentó cuando en realidad bajó. Cuando a él le conviene habla en términos porcentuales y cuando le conviene, en términos nominales?.
Feletti afirma que ?Macri dispone del presupuesto más grande desde la época del Brigadier Cacciatore, que tenía unos 4.500 millones de dólares, entonces no hace obras porque ha generado una estructura administrativa cara e ineficiente?. Y añade que Macri, ?durante el presente ejercicio incrementó fuertemente el gasto de los 608 funcionarios políticos nombrados y de sus asesores, pagó más a las empresas de mantenimiento urbano ?como las recolectoras de residuos domiciliarios, espacios verdes, alumbrado, pavimento, veredas, limpieza de sumideros? y paró obras nuevas tanto en vivienda social como en ampliación de la red de subterráneos?.
Cabe recordar que el presupuesto total de la Ciudad para el año 2009 es de 16.800 millones de pesos, de los cuales, 13.400 millones se destinan a gastos corrientes, esto es pago de sueldos y contratos. En tanto que 3.400 millones son gastos de capital, o sea obra pública en general y transferencias al Instituto de la Vivienda y a Subterráneos, entre otros.
Según Feletti, ?al primer trimestre de 2009, se sobrejecutaron los gastos corrientes, esto quiere decir que se supera lo presupuestado, mientras sólo se llevó adelante el 4,5 por ciento de la inversión en obra pública, medido por el crédito devengado. Así no se realizan obras nuevas y solamente se trabaja en obras ya iniciadas y a un ritmo más lento?, asegura el funcionario K. Y asegura que la inversión realizada por el Gobierno porteño ?tiene un sesgo ideológico porque las obras que se paralizan o no se hacen son las de viviendas. En ese rubro, al primer trimestre, Macri sólo ejecutó el 3,2 por ciento del presupuesto?.
El economista opositor pone como ejemplo las obras ?del plan de erradicación de villas y otras obras de la Corporación del Sur, en las que se ejecutó sólo el 1,6 por ciento del presupuesto, o la construcción de escuelas, que solamente se hizo en el primer trimestre el 1,9 por ciento, y las de hospitales, con solamente el 2,8?. El ex ministro de Obras Públicas de Aníbal Ibarra va más a fondo y señala ?la inigualable subejecución de obras de subterráneos, en las que se invirtieron solamente el 0,3 por ciento del presupuesto?. Luego, sí, reconoce que Macri incrementó fuertemente el gasto en los contratos de mantenimiento, reparación y limpieza de la Ciudad.
Pero para Nenna, esta inversión tiene también una carga negativa: ?En el modelo nacional ?afirma? se invierte para que la caída no se produzca en los sectores de menores recursos, mientras que en la Ciudad se hicieron transferencias de dinero a grandes grupos económicos, como la construcción y los contratos de la basura?. En el mismo sentido que Nenna, opina el primer candidato a legislador de Proyecto Sur, Fabio Basteiro, quien precisa que la Ciudad es la que tiene el mayor Producto Bruto Geográfico y a la vez la que tiene una desigualdad y una brecha entre los que más y menos tienen mucho más marcada que en otros distritos del país. Por eso, deja esta frase a modo de síntesis: ?Se calcula que per cápita se perciben 16 mil dólares anuales, mientras que utilizando sólo el 0,3 por ciento del Producto Bruto se terminaría con la indigencia y con el 0,9 acabaríamos con la pobreza?.
El vaso medio lleno
ÁLVARO GONZÁLEZ
Presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda
Intentar ver la realidad tal cual es, no significa necesariamente observarla empedernidamente de manera negativa. Me remito al distrito porteño porque pareciera que algunas voces de la oposición se hacen eco exclusivamente de los datos aportados seguramente por el ?confiable? Indec o están irremediablemente empecinados en ver siempre ?el vaso medio vacío?.
Nosotros no apostamos a la destrucción sino, por el contrario, a la construcción permanente a través del consenso. Me asombra leer las críticas que nos hacen respecto a la baja en la recaudación en ingresos brutos como si estos personajes vivieran en Marte y no estuvieran enterados de la crisis financiera internacional que sacudió al planeta Tierra en los últimos diez meses; situación de la cual la Ciudad de Buenos Aires no puede quedar ajena. Tal es así que afirman con mucha soltura de cuerpo que la recaudación impositiva registrará una baja insoslayable hasta fin de año, aun cuando ningún analista serio puede garantizar semejante futurismo.
También existe siempre algún contradictorio que ante una probable baja en la recaudación impositiva de las arcas porteñas se adelanta a pedir una ampliación presupuestaria, lo cual me resulta una solicitud irrisoria. Ante semejante incoherencia les planteo la siguiente pregunta: ¿Para qué el Poder Ejecutivo de la Ciudad necesitará gastar más si supuestamente está recaudando menos? El Gobierno porteño apostó a mantener el equilibrio fiscal, garantizando los gastos esenciales para que la Ciudad continúe proveyendo los servicios fundamentales a todos los vecinos (mientras que algunas provincias comienzan a mostrar atrasos en el pago de salarios de su personal y un incremento de deuda propia). Indudablemente, en la Ciudad estamos tomando las decisiones correctas.
Tal es así que en el primer trimestre de 2009 se observa un 22 por ciento de ejecución presupuestaria. Este resultado puede evaluarse como óptimo, si se considera como adecuado para el primer trimestre del año un nivel de ejecución que se ubique entre el 20 y el 23 por ciento del crédito vigente.
De esta forma, puede afirmarse que los compromisos definitivos de ejecución de los programas presupuestarios se incrementaron un 16 por ciento durante el primer trimestre de este año en relación con el mismo período de 2008.
Faltan a la verdad aquellos que, en el único debate televiso de candidatos a diputados nacionales, afirmaron que en la Ciudad se ejecutaron 1,8% para hospitales, 1% para salud en general, 5,3% para vivienda y 0,3% para subterráneos del presupuesto aprobado para este año.
Lamento confirmarles que las cifras no se corresponden con las brindadas por los organismos porteños.
El Ministerio de Salud ejecutó en forma definitiva el 29,3%, el Ministerio de Educación, el 22,2% y el Ministerio de Desarrollo Social, el 19,4% durante el primer trimestre de 2009.
Además, también falsean la realidad que vemos todos los días aquellos que sostienen que Macri ?decidió suspender todas las obras para extender la red de subterráneos porque prefiere el ?maquillaje? de la Ciudad antes que las obras estratégicas?. Es cierto que su ejecución es más lenta pero no se detuvo como señala la oposición.
En síntesis, más allá de las especulaciones políticas que existen en toda campaña electoral, como la que estamos atravesando, tampoco podemos ser ingenuos y caer en la trampa de quienes difunden datos maliciosamente erróneos que buscan confundir al electorado porteño, subestimando la capacidad de los vecinos de poder observar la realidad tal cual es porque inexorablemente ?el vaso continúa medio lleno?.