Se realizó una inspección ocular en Beara
A dos meses del derrumbe del entrepiso del boliche Beara, ubicado en el barrio de Palermo, en donde murieron dos jóvenes, este jueves se realizó una inspección ocular en el lugar dispuesta por la jueza que entiende en la causa, Alicia Iermini.
El padre de una de las víctimas, Alicia Lizarraga, fue convocado por la Justicia para formar parte de la recorrida, y estuvo acompañado por peritos y consultores técnicos que evaluaron el peso por metro cuadrado que podía soportar el entrepiso y lo confrontaron con el público que asistió a la reunión de aquella noche.
El hombre sostuvo que el entrepiso "tiene una estructura de muy mala calidad, hasta provisoria parece, ya que no puede soportar no 400 kilos sino ni 100 kilos", a lo que agregó que "no hace falta ni hacer peritajes".
Luego manifestó que la jueza Iermini "se fijó en la estructura, en el tipo de construcción, miró el piso, la higiene y las escaleras y determinó que era peligroso acceder a toiletes". Y que luego la magistrada indicó que "el salón como máximo podía ser para 40 personas, y hay testigos que dicen que en el momento pico había 400".
Por último, Lizarraga señaló que su hija "había pagado para ingresar al local" del que dijo que "no tiene barras antipánico y debe tener salida de emergencia, ventilación y asistencia médica porque era un barcito".