Macri, entre lo que quiere y lo que puede
"No me quiero bancar cuatro años más de desgaste de la señora aquella, ahora quiero ser yo quien le haga sombra a ella", dijo Mauricio Macri en total confianza a un grupo de asesores, refiriéndose nada menos que a Cristina Fernádez de Kirchner. El Jefe de Gobierno de la Ciudad tiene claro que su competencia 2011 está en la Nación, que ya no quiere reelegir, pero su situación judicial y el conflicto interno en su partido ponen en duda cualquier afirmación razonable.
"Lo ideal sería que Mauricio compita en la nacional y aunque perdamos, él ya quede posicionado como líder opositor en Argentina. En la Ciudad su ciclo está agotado", dice un michettista que más tarde en la charla, sostendrá la posibilidad barajada de una testimonial de Gabriela Michetti.
El problema de esta posibilidad, claro está, es la situación procesal del líder del PRO. El procesamiento en la causa por escuchas ilegales dictado por Norberto Oyarbide y confirmado por la Cámara, podría, como hipótesis de mínima- utilizarse como fundamento de impugnaciones a su candidatura.
Esta es una de las razones que frena el inicio de cualquier campaña en solitario y mueve las piezas para que el ex presidente de Boca Juniors deba sentarse a charlar seriamente -otra vez- con el Peronismo Federal que promueve a Eduardo Duhalde como firme candidato.
Los larretistas, en cambio, apuestan y promueven hoy su jugada más audaz: volver a poner a Mauricio Macri en una boleta porteña en las elecciones a Jefe de Gobierno, con Horacio Rodríguez Larreta de segundo, y la posterior renuncia de Macri para competir en la Nación. Las implicancias de esa jugada, analizan, sería la explosión del binomio más ganador del PRO, Michetti-Macri, y el castigo social por renunciar a un cargo de semejante importancia. "Sería entregarnos en bandeja a la oposición y dejar la puerta abierta para que Gabriela abandone este pequeño partido", resuelven los michettistas de la nueva era, que vienen de militancias un tanto más experimentadas que los que solían acompañar a la exlegisladora.
UNA TESTIMONIAL CON REMORDIMIENTOS
Cualquiera de los que dice conocerla e incluso ella reiteradas veces en on, aseguran que la posibilidad es imposible, pero su núcleo de nuevos asesores más cercanos no deja de fogonear la idea. "Gabriela podría ser candidata a vicepresidenta de una posible alianza con otro partido y si no ganamos, volver al Congreso por dos años más, en el que sólo debería pedirse una licencia durante la campaña. Es la única opción posible, si Mauricio elige a Larreta como su vicejefe 2011", arriesgan.
FILTRANDO VICES
Conversación tras conversación y con las fechas de elecciones presionando por definiciones, el gran abanico de nombres que sonaban para jefe y vicejefe fueron filtrados y solo tres quedaron en carrera: Mauricio, Horacio y Gabriela. Los demás, por ahora, volvieron a las gateras.