"Las denuncias en los hospitales son un slogan político"
"Cuando vienen a hacer denuncias a la Legislatura sobre falta de insumos en los hospitales, los recibimos en la Comisión de Salud y los escuchamos. Yo les pido precisiones, y no hay precisiones porque la mayoría de las veces se trata de militantes políticos, que traen slogans. Otro slogan es que la política de Macri excluye de la atención hospitalaria a los que no viven en la Ciudad. Eso es mentira, que traigan un caso", lanza la diputada porteña, la chaqueña Lidia Saya, de origen peronista y actual presidenta de la Comisión de Salud.
La salud porteña estuvo en el ojo de la tormenta esta semana, con denuncias cruzadas sobre el deterioro de los hospitales públicos, la falta de insumos, la subejecución presupuestaria y el trabajo no remunerado de los médicos. En el medio del escándalo quedó Donato Spaccavento, corrido de la dirección del Argerich, ex ministro de Salud de Jorge Telerman y médico de Néstor Kirchner.
Saya parece alterada con los cuestionamientos a la política de salud. Entre la defensa y la autocrítica, en la entrevista con NU osciló entre sugerir que el kirchnerismo echa nafta al conflicto movido por intereses políticos y aceptar errores de la política PRO: "Nos apuramos en hacer algunos anuncios, por ejemplo, con respecto a la política de salud mental de la Ciudad. Es un cambio muy grande la modificación del tratamiento de las enfermedades severas y eso requiere atar muchos cabos. Salimos demasiado rápido, pero por favor no me hagas hablar de improvisación".
En el marco de estos "cambios esenciales" de los que habla Saya, el macrismo les pidió la renuncia a los 33 directores de los hospitales públicos porteños. A cinco se las aceptaron y el médico K está en esa grilla no PRO.
-¿Por qué no les pidieron la renuncia el 10 de diciembre a los directores, por qué esperaron hasta hoy?
-Porque había otras prioridades en la salud de la Ciudad, y porque debíamos hacer un relevamiento serio de la situación.
-Spaccavento dice que lo relevaron por sus ideas políticas.
-Creo visualizar una estrategia en lo que dice Spaccavento, con quien he hablado muchas veces. Él es un militante político, en primer lugar, y todas sus denuncias sobre falta de insumos las hacía puertas adentro del Argerich. Nunca las verbalizó. Podría haber dicho algo en abril o en mayo. ¿Cuándo empieza a denunciar? Cuando se entera de que el Ministerio de Salud les va pedir la renuncia a los directores, como parte de la política sanitaria, que apunta a modificar de raíz una historia en la que un auxiliar de guardia podía ser director de hospital, siempre y cuando fuera un militante político. Desde hace veinte años a los directores se los nombra por decreto. Esto es: venimos a hacer un cambio profundo.
-Cuando se haga el concurso público, ¿Spaccavento se va a poder presentar?
-Desde ya. Pero para eso tiene que haber una ley que unifique las carreras profesionales entre los hospitales que eran nacionales y los de la Ciudad. Para hacer esa equiparación y poder elegir a los directores, de acuerdo a sus CV y no a sus credenciales políticas.
-¿Cuándo van a resolver la falta de insumos?
-Eso es político, es un slogan.
-¿Le parece?
-No digo que no existan problemas, es obvio que sí. Son problemas históricos pero cuando vienen a hacer denuncias, les preguntamos qué insumos, de qué medicamento se trata. Cuándo, cómo y dónde. Y te puedo asegurar que la mayoría de las veces te das cuenta de que las denuncias son políticas.
-¿Cuándo van a empezar a llegar los medicamentos? Digo: ¿cuándo se va a empezar a notar la gestión PRO en los hospitales?
-Van a llegar todos los insumos de golpe, entre octubre y noviembre.
-¿Qué pasó con la política de Salud mental y los anuncios que se hicieron sobre eso?
-Se están haciendo las licitaciones y las obras. Nosotros planificamos una serie de hospitales de día para poder atender aquellas enfermedades mentales que no son tan graves porque tanto en el Borda como en el Moyano, no todas son patologías para internación. Pero éste también es un proceso que lleva su tiempo, hay que hacer una serie de acuerdos y atar cabos, que no estuvieron cuando se anunció el cambio de concepto de atención de la salud mental.
-¿No suena todo un poquito improvisado?
-No me hagas decir esa palabra.
-No la dice usted, la dije yo.
(Saya suspira).
Es chaqueña y habla con un acento marcado. Tiene 38 años, es psicóloga, hace terapia en Palermo, tiene tres hijos y es casada. Dice que cuando se relaja, hasta es capaz de hablar de las internas de PRO. Cuidado. Sufre el síndrome de todas las mujeres en lugares públicos, según dice de sí misma: "tener que demostrar todo el tiempo que valgo".
Es escorpiana, hincha de Boca, en sintonía con el jefe PRO; vive en Chacarita pero nació en Villa Ángela, en su Chaco natal. Se reconoce en un espacio de centroderecha, como PRO, pero destaca su trayectoria peronista. "Yo vengo de ahí", dirá. No cree haber cambiado de idea cuando se sumó a PRO. Más bien lo contrario. "El peronismo de la capital se ha subido a un discurso de centroizquierda que no tenía hace unos años atrás. Entonces, tendríamos que hablar de temas puntuales antes que de izquierdas y derechas", lanza. Y dice: "No se pueden tener todos los frentes abiertos; las cosas, de a poco, todo en su medida y armoniosamente".
-Dicen que Telerman colgaría una boleta de legisladores porteños de la candidatura de Gabriela Michetti, ¿qué le parece?
-La verdad es que me enteré por los medios. No tenía ni idea y no es algo que circule en PRO. Pienso que quizá es algo que él anda queriendo.
-Está bien que la política argentina es móvil, pero hasta hace poco, ¿no se reunía Telerman con Cristina? ¿No decía Kirchner que el calvo ex jefe porteño podía ser su candidato en Capital, corrido Fernández?
-Sí, bueno, por eso. Hay que ver qué beneficios les podría traer a ambas partes de la alianza.
-Él va a su cumpleaños.
-Hay que ver es si la amistad entre ellos puede llegar a tanto.
(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 157, DEL 09/10/08).