Marcha ante un juzgado
Después del violento desalojo del Centro Cultural Almagro ocurrido el 12 de agosto, el fiscal Penal, Contravencional y de Faltas Walter López decidió elevar a juicio a 20 docentes y colaboradores de ese espacio cultural barrial que a su vez era comedor cartonero.
Ante la avanzada judicial sobre las personas que se dedicaban a fines comunitarios una variada cantidad de organizaciones protestarán ante la oficina del titular del juzgado Penal, Contravencional y de Faltas a cargo de Carlos Alberto Bentolila. Allí, en Tacuarí 138, estarán los abogados de los imputados con el fin de pedir la apelación de la elevación a juicio. Mientras en la calle reclamarán por el ?inmediato sobreseimiento?.
El 11 de agosto alrededor de las doce de la noche una persona autodenominándose dueño del lugar y sin mostrar papel alguno, comenzó a levantar una pared en la puerta del Centro Cultural, ubicado en Medrano al 400. Luego de la llegada de la policía federal (Comisaría 9na) se generó un intercambio de palabras. Los militantes expusieron que había una persona ajena al centro cultural, tapiando las puertas del mismo en plena madrugada, a lo cual la policía reconoció la existencia previa del Centro Cultural.
Sin embargo la actitud policial cambio, extendiendo por horas la discusión, declararon los imputados. ?En ello empezábamos a darnos cuenta de que se estaba pergeñando algo sucio. Tantas luchas, denuncias y miles de pesos perdidos en coimas contra los cartoneros, hicieron que la mafia policial de la 9na prepare todo para cobrarse venganza ese día?. Entonces la policía empezó repentinamente a hostigar y a amenazar a los integrantes del Centro Cultural por lo que estos decidieron refugiarse dentro del Centro Cultural.
Según figura lo declarado por militantes ?la policía informó al fiscal que el centro cultural, que funcionaba desde hacia años acababa de ser ?usurpado? y el complaciente fiscal sin que medie ningún tipo de investigación, ni averiguación ordenó el desalojo?.
A las ocho de la mañana llegó la orden judicial. Los participantes del centro cultural decidieron salir ordenadamente. La policía ofreció garantías de que no agrediría, pero al poco de salir cuatro personas, las golpeó y detuvo, ese operativo estuvo bajo la responsabilidad del comisario Guillermo Sodini. La policía no dejaba salir al resto. Éstos decidieron abrir la puerta del centro cultural, y esperar la identificación policial, sentados en sillas y con guardapolvos.
Aquel operativo policial es recordado porque incluyó represión con gases lacrimógenos, balas de goma y golpes, a las distintas organizaciones sociales y vecinos que se habían acercado al conocer la noticia del desalojo. Tal operativo dejó varios heridos y detenidos en plena avenida Medrano entre Sarmiento y Perón.