Nueva prórroga para el traslado del Mercado de Hacienda
El conflicto por el traslado del Mercado de Liniers parecía no encontrar solución en la Legislatura porteña, las negociaciones estuvieron trabadas todo el día y así llegaron hasta el recinto donde la cuestión debió resolverse en el voto electrónico. Nadie quiso dar el brazo a torcer. La chicharra que llama a sesión sonó intensamente durante mucho tiempo y a las 20 de este jueves se empezó a tratar el tema, que finalmente culminó a las 21.15, luego de varias exposiciones.
"No hay acuerdo. Están inflexibles. Mañana se va a llenar la Ciudad de bosta". Son las frases que más se escucharon durante la tarde en la Legislatura porteña. Finalmente no habrá que presenciar semejante escena escatológica porque la prórroga de un año para desalojar el predio fue aprobada, pero la discusión siguió por una condición resolutoria en el proyecto que encabezaba la diputada Ana María Suppa del Frente para la Victoria.
Dos proyectos de ley prorrogaban el traslado del Mercado de Hacienda por un año más -que tenía como fecha definitiva de traslado este jueves 8-, pero con diferencias entre sí.
En uno de los proyectos -el liderado por Ana María Suppa y Juan Manuel Velasco (ARI)- se establecía una condición resolutoria que anula dicha prórroga, si el Mercado de Hacienda S.A no presenta en un plazo máximo de noventa días: el cronograma de tareas a realizarse en el predio de la Ciudad de San Vicente; un cronograma de traslado del mercado y la cantidad de puestos de trabajo con sus correspondientes perfiles necesarios para el funcionamiento del nuevo mercado a los fines de asegurar los puestos de trabajo.
En el otro proyecto -encabezado por el diputado Roberto Destéfano, de Compromiso para el Cambio- no se establecía ninguna clásula de anulación automática de la prórroga.
Sobre ese punto se centraron las duras negociaciones en los despachos legislativos; el kirchnerismo con una posición inflexible, por momentos parecía que iba a cerrar un acuerdo pero esa instancia nunca llegó.
Notablemente preocupado, el legislador de CpC caminaba los pasillos de un lado para otro con su teléfono "on fire".
Las caras del "no" acuerdo circularon por toda la Legislatura, caras que sabían que de no llegar a un acuerdo y de no bajar a sesionar, las vacas ya no podrían entrar, a partir del viernes 9, al Mercado de Liniers.
La presión se sintió, bajaron pero debieron someter los dos proyectos a votación. Allí resultó ganador el de Suppa-Velasco por 26 votos a 24.
Muchos decían que la posición inflexible de los K se debía a la reprimenda que su líder nacional, Néstor Kirchner, quiere imponerles a los ganaderos.
En los momentos dedicados al debate, los legisladores Sergio Molina (Bloque del Sur), Juan Manuel Velasco (ARI), Helio Rebot y Ana María Suppa (Frente para la Victoria) defendieron su proyecto anunciando que se cuidarían los puestos de trabajo y enunciando los "históricos" incumplimientos de la empresa Liniers S.A.
Por otra parte, los legisladores del Bloque PRO, Daniel Amoroso, Carlos Araujo y Roberto Destéfano acusaron un embate contra el sector ganadero y manifestaron que perjudica a los trabajadores del sector. Mientras que Verónica Gómez, legisladora del socialismo, apoyó la defensa de las fuentes de trabajo.