Publicado: 20/02/2009 UTC General Por: Redacción NU

Puerto Madero, el barrio que desplazó al puerto

El puerto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está ubicado a los 34º 34´ latitud sur y 58º 23´ longitud oeste. Pero cada vez es más un barrio y menos un sector para carga y descarga de mercancías. Además, no lo administra la Ciudad y lo acechan los especuladores inmobiliarios. Su futuro se acerca más al de un country que al de un embarcadero.
Puerto Madero, el barrio que desplazó al puerto
Redacción NU
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Desde que los desarrolladores inmobiliarios se adueñaron de Puerto Madero -un proyecto que nació ?manco? el 28 de enero de 1889, hijo de un ingeniero argentino relacionado con el ?lobby? de las constructoras inglesas sumado a la acción de ciertos senadores corruptos-, el lugar, otrora un centro de descarga de bienes que venían de Europa y de embarque de cereales que regresaban al Viejo Continente, se convirtió en un barrio más de la Ciudad y ya no cumple con la función original para el que fue proyectado.

CARO, PERO EL MEJOR

Existieron proyectos para convertir al Puerto Nuevo, el único desembarcadero que aún cumple esa función, en un Puerto Madero II. Este fin tenía el proyecto que en 2005 presentó un consorcio formado por la Corporación América que preside Eduardo Eurnekián, el Banco Macro Bansud y la constructora Fernández Prieto.

Los empresarios pretendían erigir, en las cercanías del Puerto de Dragas y del amarre de las areneras, un complejo habitacional de 18 hectáreas, entre las avenidas Costanera Rafael Obligado y Ramón Castillo y por ésta hasta la calle 12. En aquel tiempo, Fernández Prieto pensaba que el metro cuadrado iba a rondar los 1.600 dólares, con viviendas que apuntarían ?a un target de clase media?, según sus propias palabras.

El emprendimiento, que preveía una inversión de 480 millones de dólares, estaba incluido en la por entonces flamante legislación que regulaba la iniciativa privada, que proponía el usufructo de terrenos de propiedad pública. Para poder llevarlo a cabo hubiera sido necesario trasladar el puerto arenero a la dársena ubicada enfrente, donde aún existe un amarradero de barcos deportivos.

El arquitecto Alberto Fernández Prieto anunciaba que con su proyecto se iba a ?aprovechar la Costanera para la generación de nuevos espacios verdes frente al río?. Se pensaba reubicar algunas instalaciones industriales en zonas ?más adecuadas?.

?Recuperaremos una zona costera que se integrará de manera armónica a la Ciudad?, planteaba el arquitecto, que pensaba también en reordenar ?la circulación de carga para resolver los problemas de tránsito de la zona?. Esto, sin tomar en cuenta que la sola existencia del proyecto prácticamente hería de muerte la actividad de las siete terminales portuarias que concentran en la zona una intensa actividad importadora y exportadora.

Pero a pesar de que la iniciativa se alejó de las primeras planas, aún no fue desechada por los ?desarrolladores? y depredadores urbanos.

UNA MEGAOBRA EN EL NÚCLEO DE LA VILLA 31

También existe desde hace casi quince años un proyecto tan faraónico como el anterior pero todavía más ambicioso, que abarca una superficie gigantesca para estar alojada dentro de una ciudad repleta como Buenos Aires: casi 100 hectáreas.
La ponencia fue realizada por una empresa canadiense, que la presentó en 1993 ante el por entonces todopoderoso ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo. Incluía 93 manzanas y proponía correr las vías del ferrocarril hacia la terminal de micros con el propósito de reurbanizar el área.
Después, el proyecto se extendió a 300 hectáreas, desarrollado por la Corporación Puerto Madero, pensando más en megaobras que en obras necesarias. Los autores de esta idea pretendían construir una plataforma de infraestructura logística que de tan enorme envergadura se volvió quimérica.

Finalmente, todo quedó reducido a la liberación de una franja de terrenos paralelos a la Avenida Libertador, que abarcaban la zona comprendida entre la terminal de Retiro y Pueyrredón, donde se alzarían viviendas, comercios, oficinas, hoteles y varias plazas.

Sin embargo, la iniciativa es más ambiciosa. Existe un plan que incluye un territorio que va desde las terminales ferroviarias de Retiro hasta la calle Salguero y desde Libertador hasta el puerto, que prácticamente lo dejaría fuera de servicio.

PREGUNTAS QUE NO TIENEN RESPUESTA

En 1992, durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, se sancionó la nueva Ley de Puertos, que llevó el Nº 24.093, y que autorizó el traspaso de los puertos de Buenos Aires, Rosario, Bahía Blanca, Quequén, Santa Fe, Ushuaia y Barranqueras (Chaco), a sociedades mixtas, compuestas por los sectores de la actividad privada relacionada con el comercio exterior y por los estados provinciales y municipales.

Pero al ser reglamentada la ley, por medio del Decreto Nº 1029/92, el Estado nacional excluyó al puerto de la Ciudad del proceso de traspaso. Desde entonces, la Administración General de Puertos debería incluir este último nombre en singular, ya que fue el único que quedó bajo su égida, si se excluye el poco deseado puerto de Formosa, que tradicionalmente sólo opera a nivel regional.

Tan es así, que el nombre oficial completo de la repartición era ?Administración General de Puertos -Sociedad del Estado en Liquidación?.

Esta empresa administra las concesiones que realizó el Estado nacional y también las tierras que pertenecen a esa jurisdicción, a pesar de que desde la sanción de la nueva Constitución porteña, en 1996, las autoridades de la Ciudad reclaman el traspaso de las tierras y de las operaciones del puerto, que concentra el 70 por ciento de las importaciones y el 40 por ciento del comercio exterior.

¿Por qué no ha sido traspasada la jurisdicción del puerto de Buenos Aires desde la Nación a la Ciudad, por consecuencia semi-autónoma de Buenos Aires?

Los intentos de los sucesivos gobiernos porteños (De la Rúa-Olivera-Ibarra-Telerman-Macri), de completar su autonomía, ¿seguirán siendo efectuados con la misma ineficacia?
Las respuestas, por supuesto, brillan por su ausencia, como casi siempre que se plantean los verdaderos problemas de una gestión que debería ir un poco más allá de premiar al empleado del año.

OPINIONES

GIUDICI: "QUIEREN QUE EL PUERTO SEA SÓLO DECORATIVO"

"La diputada nacional por la UCR Silvana Giudici, que alguna vez fue la titular del Centro de Gestión y Participación Nº 3 -que hoy lleva el Nº 4, por esas cosas de la descentralización- cuestionó, en diálogo con Noticias Urbanas, las constantes iniciativas que se desarrollaron en los últimos años para convertir al área portuaria de la Ciudad de Buenos Aires en un barrio más.

"Existen tres proyectos: a) el que incluye la zona de la Dársena F, que estaría compuesto por una serie de edificios, el Puerto de Cruceros y una Marina, b) el shopping que se construiría en la Terminal de Cruceros; y c) el Proyecto Retiro, que abarcaría desde la terminal de trenes hasta la Dársena Norte", detalla la legisladora.

"Si estas iniciativas se concretaran -amplía-, el puerto podría quedar sin posibilidades de operar. Yo propuse hace tiempo consolidar la zona de la Dársena Norte y Dársena F, y mejorar la solución del tránsito, porque si se favorece el acceso de autos y se ocupan zonas que deberían servir a la operatividad del puerto, se estaría planificando el decrecimiento de su desarrollo", agrega, alarmada, la dirigente, oriunda del barrio de La Boca.

"Hay tanto desgobierno en el puerto, que la presentación del Plan Maestro que el año pasado iba a realizar el año pasado Luis Diez, interventor de la Administración General de Puertos en el Hotel Sofitel, fue suspendida a último momento porque no estaba en sintonía con los planteos del Ministerio de Planificación Federal que conduce Julio De Vido. Desde entonces nada se ha vuelto a saber de dicho plan", denuncia Giudici.

"Es indudable que existe un plan sistemático de destrucción" -se exaspera la señora-, y agrega que "quieren que el puerto sea sólo decorativo y no el gran centro de tráfico comercial que el país y la Ciudad necesitan".


ENZO PAGANI: "NO HAY COORDINACIÓN ENTRE LA NACIÓN Y LA CIUDAD"

El diputado Enzo Pagani (Recrear), es el presidente de la Comisión de Relaciones Interjurisdiccionales y como casi todos los integrantes del oficialismo porteño, a pesar de que está convencido de que es necesario el traspaso del manejo del puerto, siente muy lejana la posibilidad de que esto se produzca.

"En 2008 no se trató en la comisión que presido casi ningún tema relacionado con el puerto, excepto la ratificación del convenio de la Autopista Ribereña, que antes había firmado Jorge Telerman", advierte.

El hombre está convencido de que esta carencia se debe "a la escasa voluntad que tiene el Gobierno nacional de trabajar en conjunto con el Gobierno de la Ciudad".
"El desafío que tenemos los porteños es reclamar definitivamente la administración del puerto. Ésta es una cuenta pendiente. Todos los demás puertos nacionales fueron traspasados a sus respectivas jurisdicciones territoriales. Además, el puerto tiene un rol sustancial en la economía de cualquier ciudad del mundo y Buenos Aires no es la excepción a esa regla", dice.

El legislador, que forma parte del bloque PRO como aliado, asegura que uno de los principales problemas de la Ciudad relacionado al puerto, es que "los turistas provenientes de los cruceros, que desembarcan y se dirigen a los locales a escuchar tangos, a menudo son robados en el trayecto entre el puerto y la Ciudad, se supone que en jurisdicción de Prefectura. Esto se debe a que no existe coordinación para manejar la seguridad entre Nación y Ciudad".



(PUBLICADO EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 176, DEL 19/02/09).

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